'El Territorio de la Bestia', el tiburón australiano

El póster de ‘El Territorio de la Bestia’ nos muestra una escena bajo el agua, en la que un cocodrilo enorme, fauces abiertas de par en par, está a punto de alcanzar a una de sus víctimas. La imagen es tramposa, no se verá eso en la película, pero intenta captar al público. Y lo hace copiando el famoso cartel de ‘Tiburón’, una de las obras maestras de Steven Spielberg. Aunque pueda parecer una simple artimaña publicitaria, lo cierto es que la comparación con dicho film no se queda sólo en el cartel ni en el recurso de un gran animal que se dedica a masticar personas.
A menudo, en cine, las apariencias engañan. Y aunque todos parecemos saber esto, es difícil, muy difícil, hacer que las personas se atrevan a mirar más allá de lo que ven sus prejuiciosos ojos. Interesado por esta película, pregunté a mi buen amigo Snake si ya la había visto, y él, acostumbrado a que sus gustos no suelan coincidir con el de la mayoría, me respondió: “dentro del género de cocodrilos, no está mal”. Cierto es, puedo corroborarlo ahora. Pero en mi opinión se quedó corto. Comparada con el resto de películas que se estrenan hoy día, ‘El Territorio de la Bestia’ está muy bien.


