'RocknRolla', un Guy Ritchie light

Guy Ritchie es prácticamente un director de culto, admirado sobre todo por las nuevas generaciones de cinéfilos, únicamente por dos películas, y si nos ponemos quisquillosos, sólo por una: ‘Snatch’ (obviaré el subtítulo que le pusieron en nuestro país). Nunca me ha parecido una gran película. Entretenida, eso sí, y con un personaje, al que daba vida un inspirado Brad Pitt, realmente atractivo y que ofrecía los mejores momentos de la función. ‘Lock & Stock’ sería el segundo título “famoso” del director, por resultar un preámbulo del ya mencionado. Ritchie nunca ha vuelto a estar en boca de la gente como con esas dos películas. Ha vivido de rentas, acomodado y casado (ya no) con esa cantante que a cada año que pasa está más buena.
‘Barridos por la marea’ (que no he visto, y me da en la nariz que soy un poco más feliz por ello) y ‘Revolver’ (que curiosamente se estrena entre nosotros dentro de dos viernes), fueron dos fracasos más que estrepitosos. ‘RocknRolla’ era una película esperada. Muchos soñaban encontrarse con un Ritchie con las baterías recargadas, dispuesto a dar guerra como antes, mareando al personal con su cámara tambaleante, personajes adorando las drogas y la violencia, y soltando mil tacos por minuto, y mandando la historia a hacer puñetas.








