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	<title>Blog de cine</title>
	<link>http://www.blogdecine.com</link>
	<description>Weblog colectivo dedicado al mundo del cine. Críticas, estrenos y trailers.</description>
	<pubDate>Sat, 29 Dec 2007 03:13:55 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA['La Isla de las Almas Perdidas', jugando a ser Dios]]></title>
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      <pubDate>Sat, 29 Dec 2007 03:12:52 GMT</pubDate>
      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="centro" id=image16197 alt="Charles Laughton como el Dr. Moreau" src="http://img.blogdecine.com/2007/12/la isla almas perdidas.jpg" /></p>

	<p>Hacía tiempo que no comentaba un clásico, lo echaba de menos. Bajo el precioso título de <a href="http://www.imdb.com/title/tt0024188/"><strong>&#8216;La Isla de las Almas Perdidas&#8217;</strong></a> se esconde una adaptación de la famosa novela de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Herbert_George_Wells">H.G. Wells</a>, &#8216;La Isla del Doctor Moreau&#8217;. Dirigida por <a href="http://www.imdb.com/name/nm0448915/">Erle C. Kenton</a>, la película ofrece al espectador una <strong>fascinante reflexión sobre el ser humano y el poder (o los límites) de la ciencia</strong>. Del mismo modo, asistimos a todo un recital interpretativo por parte del gran <a href="http://www.blogdecine.com/tag/charles+laughton"><strong>Charles Laughton</strong></a>, sencillamente <strong>inmejorable como el doctor Moreau</strong>. Supongo que algunos os acordaréis del ridículo que hizo Marlon Brando en aquella fallida <a href="http://www.imdb.com/title/tt0116654/">película</a> que dirigió John Frankenheimer en 1996, última adaptación hasta el momento de la obra de Wells. El clásico que nos ocupa no tiene <em>nada</em> que ver. Y no sólo por la preciosa fotografía en blanco y negro, no, aunque ya sólo por eso merece la pena.</p>

	<p>La sinopsis de <strong>&#8216;La Isla de las Almas Perdidas&#8217;</strong> (<em>&#8216;Island of Lost Souls&#8217;</em>, 1932) es la siguiente: Un superviviente de un naufragio llega de forma involuntaria, tras pelearse con el capitán del barco que lo había recogido, a una isla desconocida, en la cual el misterioso doctor Moreau realiza secretos experimentos con animales. Los habitantes de la isla son criaturas bestiales de apariencia lejanamente humana que obedecen al doctor. Éste intentará aprovechar la llegada del &#8220;invitado&#8221; para dar un paso más en sus terribles investigaciones&#8230;</p>

	<p></p><a name="more"></a></p>

	<p>A partir de un sólido guión de Waldemar Young y Philip Wylie (evidentemente, la obra de Wells es una base excelente, pero no sería la primera vez que se estropea en el cine), y apoyado en el brillante trabajo de Laughton, Kenton nos conduce de forma elegante y sin pausa por una historia que va oscureciéndose y desarrollándose conforme avanza el metraje. No hay giros sorpresa, todo nos viene dado con previo aviso, pero el suspense y el dramatismo de la historia provocan que, sin darnos cuenta, nos quedemos atrapados en el asiento; es la magia del cine. Poco a poco nos vamos acercando a la isla del título, descubriendo sus secretos, y conociendo a la perfección a los personajes principales, entre los que destaca especialmente el Dr. Moreau. </p>

	<p>Él es un hombre que está <strong>jugando a ser Dios</strong>, en una tierra donde todos los seres le obedecen ciegamente (sus razones tienen, aunque sean más débiles de las que creen en un principio). Si alguien quiere ver aquí una crítica religiosa o política, adelante, pero no creo que el film lo pretenda. Lo fantástico de este Moreau es que no se nos muestra como el típico científico marginado cuyas ideas le han separado totalmente de la realidad. Todo lo contrario, si se encuentra en esa remota isla, es porque, según sus palabras, sus investigaciones son demasiado extraordinarias para ser asumidas por la comunidad científica. No sé porqué me viene a la cabeza el tema de la experimentación con embriones humanos&#8230; En cualquier caso, no es un lunático digno de nuestro rechazo. Desde el principio, se nos presenta como un hombre culto, inteligente y, aunque tenebroso, también atractivo. Queremos que ocupe la pantalla todo el tiempo. <strong>Laughton consigue aportar todos estos matices y muchos más, componiendo un personaje mítico</strong>, que nos atrapa desde el momento que lo vemos por primera vez. Y como debe ser, tiene un final memorable, el único posible.</p>

	<p>Llama mucho la atención que sólo se necesiten unos <strong>70 minutos</strong> para contar una historia como ésta. Y es que queda perfecta. No falta nada, no sobra nada. Eso hoy día, donde a veces (de forma absurda) se asimila un extenso metraje a una buena película, sería impensable. En este sentido, no deja de resultar refrescante que en apenas una hora uno pueda degustar un inmortal clásico del cine. Desgraciadamente, la película aún no cuenta con una edición en DVD en este país nuestro tan poco respetuoso con el séptimo arte.</p>

	<p>Dejando a un lado al inigualable Laughton, hay que destacar la presencia de <a href="http://www.imdb.com/name/nm0035159/">Richard Arlen</a>, centro de la historia hasta que aparece Moreau, que le roba todo el protagonismo, <a href="http://www.imdb.com/name/nm0404885/">Leila Hyams</a>, <a href="http://www.imdb.com/name/nm0121753/">Kathleen Burke</a> y <a href="http://www.imdb.com/name/nm0000509/">Bela Lugosi</a>, que interpreta un breve pero interesantísimo papel; aunque su rostro está casi totalmente tapado por el maquillaje (para parecer una de esas criaturas que pueblan la isla), su mirada y su voz le identifican claramente. Lugosi encarna a la bestia que recita &#8220;la ley&#8221;, aquella que ha sido establecida por el Dr. Moreau, quien agita su látigo y les amenaza con la casa del dolor. Burke tiene otro personaje muy interesante, al ser la pieza clave del plan maestro del científico. Sus escenas con Arlen están cargadas de morbo y uno casi se lamenta cuando ve llegar a Hyams. Se acabó el posible juego entre animales y&#8230; animales.</p>

	<p>En definitiva, <strong>&#8216;La Isla de las Almas Perdidas&#8217;</strong> se mantiene viva, 70 años después de su estreno, convertida en todo un clásico del género fantástico y del cine en general. De imprescindible visionado.</p>


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      <title><![CDATA['La Vida Futura', un mensaje imperecedero]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/2007/11/30-la-vida-futura-un-mensaje-imperecedero</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/2007/11/30-la-vida-futura-un-mensaje-imperecedero</guid>
      <pubDate>Fri, 30 Nov 2007 11:17:45 GMT</pubDate>
      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image15697" src="http://img.blogdecine.com/2007/11/lavidafutura.jpg" class="centro" alt="lavidafutura.jpg" /></p>

	<p><a href="http://imdb.com/title/tt0028358/"><strong>&#8216;La Vida Futura&#8217;</strong></a> (<em>Things to Come</em>, 1936) es uno de los clásicos del cine de ciencia ficción, una película con una importancia vital en la historia del cine, pero más allá de sus valores técnicos o artísticos, la película es importante por lo que cuenta, algo que sigue vigente después de 70 años de su realización, y que seguirá vigente cuando todos nosotros seamos pasto de los gusanos: el afán de superación del hombre, mezclado con todos los avances tecnológicos, y la decisión de seguir avanzando o arreglar nuestra sociedad envuelta en guerras y desastres, como el utilizar todos esos avances para el progreso de la sociedad o para terminar diezmando a la población.</p>

	<p>Resulta curioso ver cómo se atrevió esta película a hablar de ciertas cosas en pleno 1936, cuando había una guerra inminente, y como se aventuró su guionista, el gran <a href="http://imdb.com/name/nm0920229/">H. G. Wells</a>, que adaptó su propia novela, a intentar ver el futuro en el próximo siglo desde la realización del film. Un film que se divide en tres actos muy bien diferenciados: el estallido de una gran guerra que dura más de 30 años, la sociedad postapocalíptica después de esa guerra, y por último, el futuro, en el que ya se piensa en conquistar planetas.</p>

	<p></p><a name="more"></a></p>

	<p>Las tres partes están bastante diferenciadas entre sí, y prácticamente merece la pena estudiarlas por separado, ya que en conjunto <strong>el film no ha resistido demasiado bien el paso del tiempo</strong>. Ciertos problemas de ritmo y un exceso de teatralidad en las interpretaciones acentúan más aún sus defectos bien visibles hoy día. Digamos que la película empieza de una forma atrevida e interesante, continúa de forma más interesante todavía, pero termina siendo bastante aburrida y repetitiva en algunas cosas.</p>

	<p><strong>La primera parte destaca por su crudeza en las escenas de guerra</strong>, cuando cierta ciudad (a la que muy inteligentemente se le llama Everytown) es bombardeada sin piedad por el enemigo (el cual no tiene ninguna nacionalidad en concreto, simplemente &#8220;el enemigo&#8221;). Hay que destacar ahí el excelente trabajo de dirección artística, algo que el director del film, <a href="http://imdb.com/name/nm0580017/"><strong>Willliam Cameron Menzies</strong></a>, tendría muy en cuenta, pues Menzies fue uno de los mejores directores artísticos de toda la historia del cine. Esa ciudad hecha añicos por las bombas es un prodigio de puesta en escena, con secuencias tan terribles como ese niño muerto entre los escombros, algo inaudito para la época. <strong>La segunda parte es sin duda la más interesante de las tres</strong>, incluso vista ahora, con toda la información que tenemos sobre nuestra propia historia. Es una visión deprimente de lo que sería el planeta después de una descomunal guerra, tras la cual vendría una plaga que casi acaba con la vida humana, la gente volviendo casi a la prehistoria, viviendo entre las ruinas de la ciudad, sin ningún tipo de tecnología a su alcance. Tiene lugar en la década de los 70, y sabiendo que eso no ocurrió, la visión resulta de lo más desesperanzadora y no ha perdido ni un ápice de su fuerza. Y la tercera parte se desarrolla en un futuro marcado por la búsqueda de la perfección, pero que a pesar de todos los avances científicos y tecnológicos que existen, los altos mandatarios aplican su tiranía sobre el pueblo, un pueblo que se rebela ante las grandes naves espaciales que nos llevarán a otros planetas.</p>

	<p>El gran <a href="http://imdb.com/name/nm0557339/">Raymond Massey</a> es el que lleva todo el peso de la función en <strong>&#8216;La Vida Futura&#8217;</strong>, haciendo dos personajes a lo largo de la acción del film, exactamente 100 años. Interpreta al mismo personaje en las dos primeras partes de la película, y luego al hijo de éste. Lo curioso del asunto es que tanto uno como el otro son casi el mismo, y de hecho no parece evolucionar durante toda la película, tal vez como metáfora de ciertos ideales. Massey consigue momentos muy buenos y otros que no lo son tanto, por esa teatralidad antes comentada, muy típica de aquellos años, pero que chirría en ciertos instantes. A su lado, podemos disfrutar, dependiendo de como se mire, de <a href="http://imdb.com/name/nm0724732/">Ralph Richardson</a>, haciendo de &#8220;jefe&#8221; en la segunda parte del film, una especie de líder de la población, y que por supuesto es quien manda. Tal vez este personaje esté un poco caricaturizado, al recordar un poco a los viejos emperadores romanos, y burlarse en cierta medida de la tiranía, al demostrar que cualquier idiota puede ser un tirano.</p>

	<p><strong>Una película pasable</strong>, esquemática por momentos y bastante deslavazada, sin duda por las enormes ambiciones del proyecto. Afortunadamente, <strong>su mensaje sigue perenne e invita al más profundo de los debates</strong>. <strong>&#8216;La Vida Futura&#8217;</strong> está editada en dvd por Manga Films, por si queréis echarle un vistazo. Su valor es más histórico y sociológico que puramente cinematográfico.</p>


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