'Hollywoodland', la pobre historia de dos fracasados

Si hay una frase con la que podría venderse ‘Hollywoodland’ es la de “no te pierdas la película por la que Ben Affleck ha ganado la Copa Volpi al mejor actor”. No me diréis, los que estáis más o menos informados, que no entráisteis en la sala pensando “a ver qué hace Affleck”. Yo también. No me propuse revisar con lupa su interpretación, más que nada porque no creo en esos premios (ni en otros, en general, no son más que un entretenimiento), pero no pude evitar “comprobar” bajo mi exigente y personal criterio si Affleck se había superado. Como eso no era difícil, lo consigue. Eso sí, por muy limitado que sea como actor, debo decir que a mí este señor nunca me ha parecido tan malo como lo pinta (ahora) ahora todo el mundo. Y menos aún comprendo tanta mala leche en su contra. ¿Es que no habéis visto ‘Persiguiendo a Amy’? En cuanto a la película que nos ocupa, una fallida propuesta que no sabe a qué juega, Affleck no tiene tanto protagonismo como cabía esperar, y no creo que mereciera esa Copa tan famosa, pero quizá es que no había más candidatos.
‘Hollywoodland’ sigue la investigación y las vivencias de Louis Simo, un detective de poca monta, que se gana la vida con negocios que nadie más acepta. El extraño suicidio de George Reeves, que interpretaba a Superman en una famosa serie de televisión, le proporcionará un caso de gran interés, al descubrir que algunas personas relacionadas con el actor parecen querer ocultar lo que realmente pasó. La muerte del actor se convertirá, así, en una obsesión para Simo.

