Sobre la porno-tortura, Hostel 2 y Stephen King
Captivity, un filme protagonizado por la deliciosa Elisha Cuthbert y Hostel 2 pusieron de moda la frase porno-tortura para designar, no sin su dosis de descalificación, cierto subgénero del cine de horror caracterizado por el exceso de gore y una trama basada en la tortura.
No ha faltado quien ha visto en esta tendencia un solapado intento de Hollywood de insensibilizar al público estadounidense sobre el tema de la tortura y su uso en Irak (como en Abu Ghraib), Afganistán y Guantánamo. Saw, Captivity u Hostel vendrían a ser algo así las pervertidas hermanas mayores de la serie de TV 24, un catálogo del empleo de la tortura en la guerra contra el terrorismo, que ha recibido protestas de organizaciones no gubernamentales de derechos humanos por no presentar las escenas de tortura lo suficientemente reales. Sí, querido lector, ha leído bien: alguna ONG de Derechos Humanos ha pedido a los productores de 24 mayor realismo en sus escenas de tortura, con el objetivo de frenar la banalización del tema entre los televidentes.




