
La segunda jornada, al menos en lo que se refiere a la sección oficial a competición, ha sido realmente buena, con dos largometrajes, el norteamericano ‘Howl’ y la coproducción franco/alemana-británica ‘The Ghost Writer’, dirigidos respectivamente por Robert Epstein y Jeffrey Friedman, y por Roman Polanski, que mantienen bastante alta la media de las películas que concursan por el Oso de Oro, uno de los premios cinematográficos más codiciados del mundo.
De modo que, por segundo día consecutivo, ha merecido la pena, y mucho, pasar bastante rato bajo la intensa nevada que no para de pintar de blanco ésta hermosa y enérgica capital europea. Desgraciadamente, no ha sido un día redondo por haber tenido que acudir al visionado de la película de la tercera película de la sección oficial, pero fuera de concurso, que ha arruinado lo que se anunciaba como uno de esos raros días en los festivales internacionales, en los que uno sale varias veces de la sala con el sentimiento de que el cine merece la pena.

