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		<title>Blogdecine</title>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>Mon, 23 Nov 2009 06:29:14 +0000</pubDate>

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      <title><![CDATA[David Fincher: 'Alien 3']]></title>
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      <pubDate>Wed, 03 Dec 2008 07:52:34 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image22809" src="http://img.blogdecine.com/2008/12/alien3cap3rev.jpg" class="centro" alt="alien3cap3rev.jpg" /></p>

	<p>Cuando <strong>James Cameron</strong> se puso manos a la obra con la secuela del que quizá sea el único gran filme de <strong>Ridley Scott</strong>, <strong>&#8216;Alien&#8217;</strong>, hizo varias cosas muy bien. Una de ellas, puede que la más importante, consistió en ensanchar el mundo creado por Scott en aquélla y, sin renunciar a dejar una impronta personal, conseguir establecer una mitología, un universo con reglas propias, y que además se convertía en una cumbre de la ficción científica por su coherencia y verosimilitud. Seis años después de la segunda película, se le confiaba a una joven promesa, con grandes amigos en Hollywood que le apadrinaban, la culminación de la que se pensó podría convertirse en la mejor trilogía de ficción científica. Por desgracia, la jugada no les terminó de salir bien a los financiadores de esta franquicia.</p>

	<p>Podríamos hablar, y dar mil vueltas, en torno a la difícil situación que se encontró en el rodaje un primerizo David Fincher. Es cierto que la producción fue caótica en todo momento, y que el guión (que sufrió varias versiones, y cada una de ellas más alocada que la anterior, aunque hubo alguna buena historia en el camino que se quedó en nada) era transformado cada semana, de modo que muy pocas páginas había definitivas mientras se iba rodando la película. Muchos defienden este primer largo de Fincher, aludiendo su escasa responsabilidad en el desastre. Pero lo único que puede, y seguramente debe, juzgarse, es lo que queda en la pantalla. Y lo que queda es un espectáculo amorfo, con buenos momentos aislados, pero que en ningún momento es capaz de levantar el vuelo. Una verdadera lástima.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Quizá lo que pedía a gritos esta trilogía (que luego conoció una cuarta entrega, y quién sabe si habrá quinta..no tengo en cuenta las deleznables <strong>&#8216;Alien vs. Predator&#8217;</strong>) era llegar por fin a la Tierra, con Ripley, o quizá sin ella, y plantear la historia de un modo global, pues la segunda parte, que es una obra maestra incontestable, dejaba ahí el testigo para una nueva aventura a escala quizá mundial. ¿Acaso no es el Alien de Giger la criatura más terrorífica de la entera historia del cine, y de una iconografía tan poderosa que ha producido escalofríos en el mundo entero? El enfrentamiento entre la raza humana y los correosos alienígenas era lo que pedía el espectador. No se podía superar lo que ya se había logrado, pero se podía dar una conclusión digna, intensa y esforzada.</p>

	<p>En lugar de eso, nos encontramos de nuevo con un esquema muy similar, pero mucho más torpe, que la primera película. Regresamos al concepto de una sola criatura que va aniquilando uno a uno a un grupo de personas. De hecho, <strong>&#8216;Alien 3&#8217;</strong> viene a ser una repetición, más o menos, de <strong>&#8216;Alien&#8217;</strong>, mientras que la comiquera (con unos buenos primeros cuarenta y cinco minutos) <strong>&#8216;Alien Resurrection&#8217;</strong> intenta imitar la intensidad y fuerza de <strong>&#8216;Aliens&#8217;</strong>. En el caso de la película de Fincher, los guionistas David Giller, Walter Hill y Larry Ferguson (nada menos que tres cabezas pensantes) son del todo incapaces de ofrecer un solo personaje con entidad, con carisma&#8230;con algo.</p>

	<p><img id="image22810" src="http://img.blogdecine.com/2008/12/alien3.jpg" class="centro" alt="alien3.jpg" /></p>

	<p>Nos importa, por tanto, muy poco o nada, lo que suceda en esta película, y las sucesivas y macabras muertes de los reclusos de ese planeta-cárcel sólo nos impactan por la casquería fina que se despliega en pantalla. Entre todo esto, la gran Weaver poco puede hacer, por más que con su look quisiera impactar a la audiencia. Ya, desde el mismo comienzo, cortan de raíz su relación con Newt y Hicks, que mueren en el accidente de la nave. Cuando Cameron habla de que hay que meter al personaje en el agujero más hondo imaginable&#8230;no creemos que se refiriera a borrar de un plumazo las relaciones construidas con esmero en anteriores entregas. Pronto Ripley establece una más que interesante relación con el doctor (interpretado con su habitual solvencia por Charles Dance), pero todo acaba pronto por su repentina muerte, que no parece afectar debidamente a una solitaria Ripley.</p>

	<p>El personaje de <strong>Charles S. Dutton</strong> sí podía haber dado algo más de sí, aunque como otras muchas ideas, acabe bastante desaprovechado. Pero parece que vive en otra película, que no está en <strong>&#8216;Alien 3&#8217;</strong>, que se ha colado en la pantalla. Ni siquiera en su sacrificio final (en off&#8230;) este buen intérprete carga la tensión necesaria a la secuencia. Y es que muy pocos o ningún momento de verdadero terror tienen lugar. Dado que la criatura ha nacido esta vez del interior de un perro, su morfología ha cambiado sensiblemente, diferenciándose de las criaturas anteriormente vistas. Esto lo utiliza Fincher para una pretendidamente gran secuencia de persecución final, basada en la vista subjetiva del alienígena, que avanza veloz por los sinuosos pasillos de la instalación, dando caza a los supervivientes. Este esfuerzo de impacto visual cae (como el operístico funeral, como el clímax en el fuego, como el descubrimiento de la condición de Ripley) en saco roto. No impacta, sino que irrita, y el punto de vista se pierde en un caos que, visto hoy, queda ridículo.</p>

	<p>La impresión de que Fincher intentaba a toda costa impresionar con sus ideas visuales, en este debut, parece muy certera. En lugar de entregarse a la historia (lo que había de ella&#8230;) Fincher se esfuerza en cada plano como si fuera el último, consiguiendo algo que muy pocos directores han conseguido en Hollywood: salvar, por pura fuerza visual, una película condenada al fracaso desde su primer minuto. Si hay algo destacable en <strong>&#8216;Alien 3&#8217;</strong> es la percepción de tener a un director dándolo absolutamente todo, y sabiendo que puede ser su primer y última película. A los quince minutos, está claro que la historia no va a ofrecer nada interesante, pero obtenemos una formulación plástica, unos encuadres y un sentido de lo cinemático muy por encima de la media.</p>

	<p>Sus errores, que son muchos, se deben mayormente a no conocer las propias limitaciones, y sus aciertos, que son pocos pero prometedores, revelan a un cineasta con una mirada personal y turbia, interesado por los pliegues de la imagen, por sus posibilidades de mutación. Asistimos al nacimiento imperfecto de un cineasta singular, capaz de dotar a la textura misma de la imagen de un sentido profundo y psicológico, anímico casi. Las retorcidas atmósferas de esta película compiten de tú a tú con la capacidad atmosférica de Ridley Scott (y en eso tiene mucha culpa su conocimiento de la cinematografía, ayudado por el entonces veterano, y ya fallecido, operador <strong>Alex Thomson</strong>) . El insano aire de sus ambientes se erige en categoría narrativa, y en una confesión artística: &#8220;no puedo con esto, pero merezco otra oportunidad&#8221;.</p>

	<p><img id="image22814" src="http://img.blogdecine.com/2008/12/alien3cap2rev.jpg" class="centro" alt="alien3cap2rev.jpg" /></p>

	<p>La tendría, tres años después. No ha regresado a la ficción científica, quién sabe si escaldado después de esta terrible experiencia. La película fue un semi-fracaso en taquilla y sufrió un varapalo de la crítica. No habían conseguido cuajar una conclusión convincente, que encerrara todas las claves del universo alien. Y Fincher habría de esperar para mostrar de lo que era capaz. </p>

	<p><h2>En Blogdecine:</h2></p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/12/01-david-fincher-mundo-de-tinieblas">David Fincher: Mundo de Tinieblas</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[James Cameron (V): El legado de Ridley Scott]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/directores/james-cameron-v-el-legado-de-ridley-scott</link>
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      <pubDate>Wed, 12 Nov 2008 07:58:48 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
<img src="http://secure-uk.imrworldwide.com/cgi-bin/m?ci=es-rssweblogs&amp;cg=0&amp;si=http://www.blogdecine.com/index.xml" alt=""/> 
      <p><img id="image22390" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/aliencap2rev.jpg" class="centro" alt="aliencap2rev.jpg" /></p>

	<p>El británico <strong>Ridley Scott</strong>, nacido en South Shields hace casi 71 años, ha desarrollado a lo largo de tres décadas una carrera irritante por su conservadurismo, su impersonalidad y la certeza de que podría haber dado mucho más de sí. Porque es un hombre de gran talento, que cuando deja de creerse un genio llega a parecerlo. <strong>&#8216;Blade Runner&#8217;</strong>, junto con <strong>&#8216;Alien&#8217;</strong> es la única película de ficción científica dirigida por él. Para muchos, son dos cumbres de la ficción científica y la prueba evidente de lo visionario que es su director. </p>

	<p>En opinión de quien esto escribe lo único realmente imperecedero que ha llegado a filmar este cineasta es <strong>&#8216;Alien&#8217;</strong>, muy superior a todo lo demás que ha realizado, incluída <strong>&#8216;Blade Runner&#8217;</strong>, una película que se acaba enfangando en su trascendentalismo y que es muy inferior a la historia de siete camioneros espaciales que se topan en mitad de su viaje de vuelta con una criatura asombrosa, aterradora e invencible. Para los seguidores de este director, <strong>&#8216;Alien&#8217;</strong>, siendo una gran película, está un poquito por debajo de la película protagonizada por <strong>Harrison Ford</strong>. Pero mientras en ésta Scott logra algunos grandes momentos aislados, que comparten metraje con otros demasiado literarios, en <strong>&#8216;Alien&#8217;</strong> nada sobra y nada falta, en un prodigio irrepetible.<!--more--></p>

	<p>Por eso tiene aún más mérito que Cameron no sólo igualase a su predecesora con su <strong>&#8216;Aliens&#8217;</strong>, sino que la superase con una aventura que se apropia sin el menor rubor del universo creado en la primera película, ensanchando sus límites con mucha mayor credibilidad, y creando una mitología, una cosmogonía, para la que el <strong>&#8216;Alien&#8217;</strong> de Scott, parece un &#8216;simple&#8217; prólogo. Ver para creer, pues la segunda película de Ridley Scott es cine puro, orquestado con herramientas puramente audiovisuales, y no literarias o especulativas como en la práctica totalidad del cine del director inglés. Una pesadilla barroca, definitiva, influida por el cómic y a su vez influenciadora del cómic de las últimas décadas (y el manga), con una criatura que es ya por siempre el alienígena por excelencia, imitado hasta en películas de prestigio por directores de sensibilidad muy alejada de la de Scott.</p>

	<p>Por suerte, el cineasta no estaba solo a la hora de imaginar esta hazaña. Contó con la imaginación de artistas superdotados como el inclasificable <a href="http://www.hrgiger.com/">H.R. Giger</a> (que diseñó la nave alienígena, la criatura y el huevo), el gran <a href="http://www.chrisfoss.net/">Chris Foss</a> o el genio del cómic <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jean_Giraud">Moebius</a>. Ellos ofrecieron un apoyo incuestionable al trabajo de Scott de poner en imágenes el guión de <strong>Dan O&#8217;Bannon</strong>, del que supieron extraer lo mejor. Scott sumó a todos esos talentos, fusionándolos con sabiduría, el suyo propio. ¿Cuál fue la estrategia narrativa de Scott una vez tenía tantas valiosas piezas a su disposición? En primer lugar un detallismo extremo en la atmósfera, que alcanza unas cotas de sordidez y opresión indescriptibles. En segundo lugar la tensión como eje de la puesta en escena, en desconsideración absoluta por el sistema nervioso del espectador.</p>

	<p><img id="image22409" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/41304ddc446960841f5c7.jpg" class="centro" alt="41304ddc446960841f5c7.jpg" /></p>

	<p>Con el liderazgo sutil pero creciente del personaje Ripley, interpretado con una fuerza indescriptible por la sinpar <strong>Sigourney Weaver</strong>, los siete personajes trazados con tiralíneas (y cuyos actores se pliegan a ellos como un guante) por el guión y el director, se enfrentan a una situación límite primero en una nave alienígena de colores verdes y grises y texturas sinuosas, y luego en su propia nave. Hay algo decidídamente onírico y sexual en las formas de aquéllo desconocido a lo que se enfrentan. Como si la visión del planeta les persiguiera en sueños, su regreso a la Nostromo se convierte en una pesadilla, y los pasillos familiares y seguros se tornan tan hostiles y peligrosos como los que vieron en la nave fosilizada. Algo poderoso e inasible comienza a germinar entonces en la mente del espectador: que las imágenes de esta película se le van a quedar grabadas a fuego de por vida.</p>

	<p>El alienígena sin ojos, con doble boca retráctil y ácido en lugar de sangre, seguramente es el bicho interestelar más feroz y despiadado de la entera historia del cine, y un icono popular del siglo XX. Pero en cuanto a la Sci-Fi, Scott se marcó algunos puntos muy notables, en su creación de un mundo cerrado en sí mismo. Para empezar el mundo de <strong>&#8216;Alien&#8217;</strong>, al que suponemos varias décadas o puede que siglos posterior al nuestro, adolece de los mismos problemas laborales que el nuestro, e incluso peores, pues por contrato se ven obligados a investigar (a pesar de no ser científicos ni soldados) toda vida alienígena que se tope en su camino. Pero entre el grupo existen las clases sociales (al menos, eso piensan los mecánicos) y las disensiones.</p>

	<p>Viven en un mundo tan despiadado que la compañía que les paga, una gran corporación (Scott asegura orgulloso que fue la primera película que introdujo la paranoia corporativa&#8230;), no duda en sacrificarles con tal de poder conseguir a una criatura sin parangón en toda la galaxia, que pueda servirles para mejorar su arsenal. Una idea maquiavélica y descarnada, que sitúa la vida a un precio de saldo, pues poco vale frente a unas ganancias comerciales. Cameron repetiría esta idea, como no podía ser menos, pero yendo mucho más allá, corporeizando a los de la compañía en la figura del abyecto personaje interpretado por <strong>Paul Reiser</strong>.</p>

	<p>Pero en cuanto a lo que es el mundo del Alien, poco averiguamos con esta película, de forma muy inteligente, pues lo que no sabemos de dónde proviene nos provoca mucho más terror. Tampoco en la película de Cameron avanzamos mucho a ese respecto. Tan sólo conocemos la forma de reproducción de las criaturas y pocos detalles más. El alienígena, con su cuerpo casi antropomorfo, con su cola como un quinto miembro, tiene en su arma más poderosa una astucia diabólica, alejada de la moralidad o los remordimientos, que pone muy en duda la supremacía del hombre en la naturaleza, pero que sólo nos iguala en maldad. Toda una parábola dentro de esta aventura. Pues la película de Scott, además de suspense, tiene muchísima acción, muchísimo dinamismo.</p>

	<p><img id="image22413" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/90506-004-4DB1E1ED.jpg" class="centro" alt="90506-004-4DB1E1ED.jpg" /></p>

	<p>Todo esto estará presente siete años después en la secuela que Cameron escribió en solitario, encantado con la posibilidad de dirigir una aventura espacial, pues como hemos dicho <strong>&#8216;Star Wars&#8217;</strong> es una de las razones de que se hiciera cineasta. También quería averiguar cómo <strong>Kubrick</strong> había sido capaz de filmar <strong>&#8216;2001&#8217;</strong>. Pero en el rodaje pocos de su equipo habían visto <strong>&#8216;The Terminator&#8217;</strong>, y creían que el joven canadiense era un arribista incapaz de estar a la altura de una secuela de tan importante título. Este detalle, las complejidades del proyecto, y las abusivas normas del gremio británico, terminaron convirtiendo el rodaje en una guerra larga y agotadora. Pero la energía de ese rodaje beneficia sin duda a la energía de las imágenes. Algo así como electrificar la pantalla.</p>

	<p>Los 54 años que Ripley (ya definitivamente convertida en icono, por derecho propio, del género) ha pasado vagando por el espacio, justifican en gran medida los cambios en el diseño de producción, para adaptarlos más al estilo sobrio y prosaico de Cameron. Pero regresaremos a lugares familiares, como la nave plagada de huevos en la que todo empezó. Esto responde sobre todo a las normas de toda secuela, pero también a la querencia de Cameron de reescribir el original y de implantar en la saga una personalidad más sutil, pero también más humana. Pues en su retrato de los marines ofrece, con mucho menos esfuerzo que Scott, una rotundidad y una verdad mucho mayores.</p>

	<p>Porque lo que Scott conquistó, Cameron lo ennoblece acercándolo mucho más a la mirada del hombre corriente, de forma muy diferente a la mirada gélida y distanciada del gran Scott de <strong>&#8216;Alien&#8217;</strong>. En la primera película la peripecia nos pone la carne de gallina, en un relato redondo e inolvidable, pero los personajes no nos afectan especialmente. En la segunda nos llevamos una gran sorpresa: todo eso también está, pero los personajes nos importan. Y mucho. De pronto Newt, Vásquez, Hudson, Hicks, Gorman, Ripley&#8230;se nos antojan tan reales, tan cercanos, tan vivos como nosotros mismos. Por eso su epopeya apocalíptica nos afecta mucho más.</p>

	<p>Era inevitable comenzar con la obra maestra de Scott para hablar de <strong>&#8216;Aliens&#8217;</strong>. De otra forma el análisis que culminaremos este viernes no hubiera sido justo.</p>

<h2>En Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/03-james-cameron-i-el-futuro-es-ahora">James Cameron (I): El futuro es ahora</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/05-james-cameron-ii-universo-terminator">James Cameron (II): Universo Terminator</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/07-james-cameron-iii-huir-o-morir">James Cameron (<span class="caps">III</span>): Huir o morir</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/2008/11/10-james-cameron-iv-el-exterminador-liquido">James Cameron (IV): El exterminador líquido</a></li>
	</ul>      ]]></description>
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