'Agallas', mafiosos de pacotilla

Supongo que como todos, a menudo voy a ver una película que, de antemano, sé que no me va a gustar (cosa diferente a ir a verla con la intención de insultarla luego, conste, eso me parece un comportamiento idiota). Las razones para, aun sabiéndolo, sentarme a ver la cosa en cuestión son variadas, pero normalmente se resumen en que estoy acompañado de alguien que sí tiene interés en la película, y/o pienso que así podré escribir una crítica que os quizá interese a vosotros, queridos lectores de Blogdecine.
En este caso, quedaos con la segunda. Si he visto ‘Agallas’ ha sido fundamentalmente porque sabía que ninguno de mis compañeros iba a pasar por el aro, y supuse que habría muchos lectores que estarían interesados en leer aquí una crítica de la película, para animarse/desanimarse, o simplemente para charlar sobre ella en los comentarios. Bueno, pronto descubriré si estaba en lo cierto, o no y he perdido el tiempo, pudiendo haber ido a ver cualquier otra cosa (en el DVD de mi casa, porque vamos, la cartelera da pena, y ya he visto dos veces el fantástico debut de Neill Blomkamp).





