
Aparte de que cada vez nos pensamos más el ir al cine, por las otras alternativas que tenemos, conviene no olvidar el componente social que suponía ir a una sala con tus amigos. Según van pasando los años y nos vamos haciendo más mayores, el ir al cine va dejando de lado el componente social y nos volvemos más independientes. Con la independencia se evitan los problemas de decidir qué película ver, y no sólo eso, supone no tener que ver un film que le encanta mucho a uno de tus amigos, con un punto cinéfilo diferente al tuyo, y que a uno le apetece poco o nada.
En USA se ha lanzado una página, I Want To See That, que aúna los dos problemas que comentaba antes, y que reincide en el componente social de ir a una sala a ver una película. En este caso, lo único que tenemos que hacer es registrarnos en la web, decidir qué queremos ver y preparar un mensaje con una lista de los amigos a los que querríamos invitar para esta velada.

