'El kaserón', modesta comedia con tintes sociales

‘El kaserón’, segundo largometraje de Pau Martínez (‘Bala perdida’), cuenta que el abogado Alfredo García (Fele Martínez) acaba de conseguir un cargo en un ayuntamiento cercano a Barcelona y recibe su primera misión: lograr que un grupo de okupas firme un acuerdo para convertir el caserón en el que viven en un centro cultural y emplearse como profesores de diversas áreas. La única interesada, en un principio, es Eva (Inma Cuesta), aunque más en el mensajero que en el mensaje. Pero la insistencia de Alfredo comenzará a dar fruto. El problema llegará cuando averigüen las verdaderas intenciones de los concejales.
El argumento es entretenido y presenta los suficientes giros como para enganchar nuestro interés. El comienzo es la parte más floja, pero las sorpresas subsiguientes hacen que se reavive la llama y la segunda mitad se disfruta sin problema. Algún toque de humor por aquí y por allá termina de dar tono a un film que se denomina comedia, más por su aproximación ligera al tema que trata que por la necesidad de producir carcajadas constantes.
