
No entiendo a estos virus extraterrestres tan vagos. Se supone, digo yo, que, como seres dominantes de este planeta, si nos pretenden invadir, habrá un plan y una forma de hacerlo. Y, claro, un fin. Invadir por invadir no tiene sentido, a menos que… bueno, vale, dejemos la política norteamericana para Redford. Hay mucho que chirría en la trama y el desarrollo de ‘Invasión’, pero algo que me llamó mucho la atención es que los personajes “malos” seguían haciendo su vida normal (a pesar de no ser las mismas personas) y sólo actuaban de forma violenta cuando veían a uno que no estaba infectado; acto seguido, corren hacia él (si no podían sentir ninguna emoción, ¿cómo se cabrean tanto en esas escenas?) y le vomitan un poco en la cara, gesto desagradable para la galería. Y a esperar que duerma. Podría ser peor. Podrían encerrarte por motivos de raza, sexo, creencias, etc, humillarte y dejarte entre rejas durante el resto de tu vida. Menos mal que los atacantes venían de otro planeta.





