Con el estreno de la estupenda ‘Super 8’ (id, 2011) nos ha quedado una cosa clara: el director/guionista divide a su público al tiempo que se consagra con un éxito en taquilla original, pequeño, como a los que rindo homenaje. Sin embargo, pese a mis (pocas) reservas con la película, estoy viendo crecer una corriente de opinión que asegura que J.J. Abrams no tiene personalidad. Ante tamañano disparate paso a explicar muy atentamente qué parte de su obra no han atendido con exactitud porque nadie me parece tan personal en todas sus propuestas. Y cuando digo nadie, me refiero, obviamente, al cine comercial y tomo como excepciones evidentes a David Fincher o Guillermo Del Toro, este último más por ‘Hellboy 2: El ejército dorado’ (Hellboy 2: The Golden Army, 2008) que por otros logros u hallazgos. Evidentemente descarto al Nuevo Hollywood y a Clint Eastwood, por obvios.
Estoy eludiendo algunos nombres, pero esto es cosa de futuros posts, pero dejemos ese debate, sé que saldrá ese nombre y sé que empezará una larga polémica destinada a entender del revés algunas de las líneas que publicaré por aquí, para otro post. Ahora vayamos a lo que de verdad procede que no es otra cosa que identificar las características que hacen del eternamente jovial Jeffrey Jacob Abrams un autor total, un auténtico todoterreno cuyo sello puede dar voz y cabida a otras voces distintas.
Y ya se dijo en el debate anterior, pero la que sea su creación más celebérrima, ‘Lost’ (2004-2010) tiene en Damon Lindelof a su autor más cercano (es el que ha escrito más episodios). No me olvido de Carlton Cuse, pero el papel de Cuse, un veterano escritor y productor ejecutivo de series que en cierta medida descubrió a Lindelof, no parece tan ligado a los saltos mortales narrativos y a los conceptos de ciencia ficción dura que llegan de la mano de Lindelof y se filtran a través de escritores como el autor de cómics Drew Goddard, también escritor de los mejores capítulos, o Elizabeth Sarnoff.

Muchos dicen que

Ya habíamos 
