Wichita, donde se forjan las leyendas

Hace poco asistía estupefacto al visionado de una película que bien podría haber significado un resurgir (un poco al menos) del género western: ‘Appaloosa’. Dada la enorme decepción del film en cuestión, y que veo está causando furor en cierto sector, me recluí rápidamente en casa para poder disfrutar de cine de verdad. Y ya que se trata de un western cuyo título es el nombre de un pueblo, pues nada mejor que escoger un ejemplo así. ‘Wichita’ es una de las pruebas del enorme talento que tenía Jacques Tourneur, y también uno de los westerns realizados en la década de los 50 que más influyó en el cine posterior. Varios son los elementos que vemos en la cinta, y que más tarde veríamos repetidos en otros films.
Tourneur se caracterizó, entre otras cosas, por tocar casi todos los géneros. Entre algunas de sus aportaciones al séptimo arte podemos encontrarnos con joyas del calibre de ‘La mujer pantera’, ‘El halcón y la flecha’, ‘La mujer pirata’ o ‘Retorno al pasado’. ‘Wichita’ fue realizada en 1955, cuando su reputación como director ya estaba por las nubes. Puso a Joel McCrea en la piel de Wyatt Earp, pero en un contexto distinto en el que suelen enmarcar a tan mítico personaje.



