
Hop: “¿No te extraña ver un conejo que habla?”David Hasselhoff: “Mi mejor amigo es un coche que habla.”
Aunque aquí estas tradiciones las cumplamos sin que signifiquen mucho para nosotros, estamos hartos de ver películas en las que se pone en peligro la capacidad de Papá Noel para repartir regalos, lo cual malograría la Navidad. ‘Hop’ (2011) nos cuenta la misma historia, pero es el conejito de Pascua quien no quiere llevar a cabo su reparto en lugar de Santa y es la Semana Santa lo que está en peligro. E. B. es un conejo adolescente que debe heredar la profesión de su padre, Easter Bunny, pero que, en lugar de ello, desea convertirse en batería de rock y viajar por el mundo. Decide probar suerte en Hollywood, donde Fred, un vago al que sus padres acaban de echar de casa para que encuentre trabajo y piso, lo atropella. E. B. – Hop en el doblaje y en los subtítulos– finge que está herido, por lo que Freddy se siente obligado a llevarlo a la mansión que tiene que vigilar durante la ausencia de los dueños.
Tim Hill, director de ‘Alvin y las ardillas’, y los productores de ‘Gru, mi villano favorito’ se unen para llevar a cabo un producto que cuenta con un 3D de movimientos fluidos y creíbles, con un diseño simpático de personajes animales y con una perfecta integración entre la animación y la imagen real. Se ha desdeñado la opción de otras películas infantiles de ofrecer una segunda lectura que atraiga a los adultos y el público objetivo son los niños y niñas de muy corta edad, ni siquiera los jóvenes o los adolescentes. Pero me da la impresión de que incluso a los más infantes, como mucho, lograrán contentarlos, no entusiasmarlos o divertirlos.










