
A lo largo y ancho de la historia del cine podemos encontrar en la mayoría de las filmografías de grandes directores algún que otro film maldito, expresión que no tiene por qué ir unida a la calidad del mismo. En el caso de James Whale —para el que suscribe merece un lugar de honor dentro del séptimo arte por ‘El doctor Frankenstein’ (‘Frankenstein’, 1931), ‘El hombre invisible’ (‘The Invisible Man’, 1933), ‘La novia de Frankenstein’ (‘Bride of Frankenstein’, 1935) y sobre todo ‘El caserón de las sombras’ (‘The Old Dark House’, 1932)— tendríamos que referirnos a ‘Green Hell’ (1939), film extraño donde los haya, y que el director realizó con todo despliegue de medios y gran reparto. Un film que fue maldito desde incluso antes de su estreno, provocando rechazo en casi todo el mundo, estando a día de hoy prácticamente olvidado.
Uno de los actores secundarios que aparecen en la película, el gran Vincent Price —era su quinta aparición cinematográfica—, confesaba años después en la cima de su carrera, que ‘Green Hell’ era probablemente la película más estúpida en la que había trabajado no entendiendo como no formaba parte de las listas de los peores films de la historia. Algo de razón no le faltaba a Price, ya que el film es una muy loca mezcla de géneros y tonos con situaciones dramáticas delirantes algunas de ellas, pero sinceramente tampoco creo que nos encontremos ante un film totalmente desdeñable y es justo rescatarlo del olvido para descatar algunos de sus curiosos aciertos, que son tantos como fallos.




