James Cameron (VIII): Mentiras y vulgaridades

A menudo, los grandes directores se permiten a sí mismos llevar a cabo bobadas por mero divertimento. Ahora bien, también es justo que si ellos se dedican a ganar grandes cantidades de dinero (como es el caso) y a pasárselo en grande, pero al mismo tiempo traicionan gran parte de su personalidad y de su coherencia artística, los seguidores de su obra deberíamos poner las cosas en su justo lugar: True Lies es, con mucho, la peor película de toda la carrera de James Cameron. Una nimiedad que, si bien no es totalmente nefasta, sí está presidida por una aplastante mediocridad, cuyas virtudes, que también las tiene, no logran hacer olvidar su conservadurismo, su carácter tendencioso y su humor sin gracia.
Remake de una película francesa de 1991, dirigida por Claude Zidi, titulada ‘La Totale!’, que muy poca gente ha visto y que resulta muy superior en todos sus aspectos a ésta. Vehículo de lucimiento para la estrella decadente que comenzaba a ser Arnold Schwarzenegger, quien encarna un héroe improbable sin el menor carisma ni fuerza dramática o cómica. Mixtura genérica que pretende ser un homenaje/sátira de Bond, pero que no convence en ninguno de los dos niveles, en un conjunto amorfo cuyo primer visionado entretiene sin problemas, pero al segundo o tercero comienza a revelar su torpeza.

Este próximo viernes se estrena 