
Desde su inicio, he prestado atención a la carrera cinematográfica del televisivo Oriol Capel con gran interés. No quise perderme ni ‘Fuera de carta’ ni ‘Que se mueran los feos’ y tampoco he querido dejar escapar ‘No lo llames amor, llámalo X’ –que acaba de aparecer en Blu-ray–, siempre con la esperanza de que estas películas, concebidas con la única, muy sana y admirable intención de hacer reír, me reportasen la opción de pasar buenos ratos, como lo hacen las comedias para televisión en las que se bregaron los equipos artísticos y técnicos que ahora nutren estas producciones. No puedo decir, sin embargo, que haya obtenido en todas las ocasiones lo que esperaba de las películas, quizá porque, sin ser consciente de ello, activo un chip de mayor exigencia cuando veo cine o quizá porque, en efecto, están por debajo de la media de los capítulos de la serie en cuestión. He ido apreciando, además, una caída en la calidad, que puede deberse al decrecimiento del interés de los implicados por sacar un producto digno, a favor de otros intereses de cariz económico, basados en la rentabilidad.
‘No lo llames amor, llámalo X’ parte de una premisa que no desdeñaría rápidamente, como sí harían muchos, en cuanto les oliese a “otra comedieta española”. Por el contrario, encuentro que la idea de mostrar un rodaje de una película porno ambientada en la Guerra Civil española –titulada ‘El alzamiento nacional‘– contiene inmensas posibilidades de hacer un humor quizá cabroncete, pero sin duda vigoroso. A la pandilla de actores, por muy televisivos que sean, no se le pueden negar tampoco las habilidades ni interpretativas ni cómicas: Mariano Peña, Adriana Ozores, Javier Gutiérrez, Paco León, Kira Miró, Julián López, Ana Polvorosa, Eduardo Gómez, Sophie Evans componen el reparto, al que hay que añadir la colaboración especial de Carlos Areces como Franco. ¿Qué ocurre, entonces, para que esta película no aporte todo lo que cabría esperar de ella?





Voy a contar una obviedad: el cine es cuestión de gustos y de géneros. A unos les gustará más un tipo de película que otra. Es decir, yo prefiero al David Lynch de ‘Una historia verdadera’, que a cualquiera de las otras películas que haya realizado. Otros pensarán lo contrario. ¿Por qué? La historia me es más cercana y tiene vida. No lo complica con ningún truco, ni me hace volverme loco intentando entender lo que cuenta. Digo esto para explicar que si no consigo entrar en la historia, por mucho empeño que ponga, la película me habrá perdido para su causa. Eso me reporta ‘Santos’, pese al interés que me despierta Nicolás López como persona y personaje (deliciosa rueda de prensa la que obsequió). Y por tanto, el aburrimiento, pese a que no quiera, aparece.

El pasado 30 de octubre comenzó el rodaje de la nueva películade Álvaro Fernández Armero, una comedia que lleva por título provisional ‘Blinkers’. El film está protagonizado por Guillermo Toledo, Javier Gutiérrez, Chiqui Fernández, Natalie Poza y Alex O’Dogherty
