
Se presenta difícil calibrar ‘Millennium: los hombres que no amaban a las mujeres’ (‘The Girl with the Dragon Tattoo’, 2011) sin tenerla en cuenta como “una película de Fincher“ (marca registrada) o como un remake/adaptación, es decir, situándola en algún punto dentro de la filmografía de su director y contrastándola con el resto de su producción o comparándola con la novela en la que se basa y con la película que previamente adaptó este bestseller para remarcar qué se han dejado aquí, qué acierto han tenido allá al acercarse más al texto original.
Ante la pregunta de si sería preferible evaluarla despojándose de todas estas nociones previas no hallo una respuesta o, al menos, no una determinante. Sería mejor escribir una crítica en la que la presente fuese solo una película, sin más, si existiesen espectadores y lectores de estas páginas (virtuales) que así la pudiesen afrontar, pero me extrañará que queden muchos aún de esos. No obstante, personalmente, sí me gustaría ser capaz de verla con esa óptica y de liberarme de todas las consideraciones antepuestas para llegar a una conclusión clara sobre mi opinión del film ya que, teniéndola en cuenta en ese marco y con esos precedentes, la única calificación que me merece, por ahora, es la de innecesaria.
No puedo decir que sea prescindible como remake, pues ya antes de que se anunciase pedía en mi crítica una reproducción norteamericana “re-producida” con mayor presupuesto y reiteraba mis deseos ante la segunda parte, claramente rodada para televisión y con exigencias aún menores.




Aún faltan meses para el estreno de
La actriz británica 
