'Déjame entrar', renovando el mito vampírico

Cuando hablé de mis películas vampíricas favoritas, evidentemente no incluí ‘Déjame entrar’ porque la película dirigida por el sueco Tomas Alfredson sólo se había distribuido en un par de festivales. Pocos habían oído hablar de ella; sólo a finales del año pasado, la importancia del film empezó a hacerse notar, y afortunadamente llega a nuestras pantallas este próximo viernes, en una arriesgada, y también valiente, decisión, por parte de la distribuidora el exhibirla cuando muchos aficionados ya la han visto (en los USA se encuentra editada en DVD desde el pasado mes).
Ahora que ya he podido disfrutarla, no tengo ni la más mínima duda de que la incluiría en esa selección, por muchos y diferentes motivos. ‘Déjame entrar’ es un ejercicio de renovación magistral sobre el mito del vampirismo, echando mano de los arquetipos de siempre, exponiéndolos de forma original, y sobre todo, fascinante. Tomando como base la novela homónima de John Ajvide Lindqvist, ‘Déjame entrar’ se muestra muy fresca en un tema sobre el que el cine parecía haberlo dicho todo.

