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		<title>Magazine - john-mctiernan</title>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-11 07:19:56</pubDate>

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      <title><![CDATA[John McTiernan: Caída en picado]]></title>
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      <pubDate>Wed, 14 Sep 2011 03:21:53 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image41281" src="http://img.blogdecine.com/2011/09/rollerballmcf1.jpg" class="centro" alt="rollerballmcf1.jpg" /></p>

	<p>Llegamos al final del especial dedicado a <strong>John McTiernan</strong>, con las dos últimas películas que ha dirigido de momento. Lo cierto es que hablar del firmante de maravillas como <strong>&#8216;Jungla de cristal&#8217;</strong> (&#8216;Die Hard&#8217;, 1988) o <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/el-guerrero-n-13">&#8216;El guerrero nº 13&#8217;</a> (&#8216;The 13th Warrior&#8217;, 1999), es un placer siempre y cuando sean esas las películas que toque analizar o debatir. Está claro que no todo el mundo lo hace todo bien, y director con el 100% de efectividad no existe —salvo Charles Laughton—, pero que los últimos títulos de un realizador como McTiernan alcancen unos niveles tan ínfimos como los de las películas que hoy nos ocupan, es algo que llena de pena a cualquiera. <strong>&#8216;Rollerbal&#8217;</strong> (id, 2002) y &#8216;Basic&#8217; (id, 2003) ponen en evidencia lo que en &#8216;El secreto de Thomas Crown&#8217; (&#8216;The Thomas Crown Affair, 1999) era simplemente sospecha, que McTiernan estaba perdiendo su mano, aquella que le coronó, al menos para el que esto firma, como el mejor director de cine de acción que ha habido.</p>

	<p>Y precisamente la acción de sus dos últimas obras están filmadas con el nervio y la precisión de siempre, pero ahí se acaba todo. Los elementos típicos del cine de McTiernan no asoman por ningún lado, y se apoya en otro tipo de características, en otro tipo de cine. Después de su reinterpretación de un film de <strong>Norman Jewison</strong>, vuelve a la filmografía de éste, adaptando uno de sus film de culto, &#8216;Rollerball&#8217; (id, 1975), convirtiéndola en un chiste. Parecido a lo que luego hizo con su juguete con <strong>John Travolta</strong>, un imposible film de suspense, con ecos de <strong>&#8216;Rashomon&#8217;</strong> (id, Akira Kurosawa, 1950) y <strong>&#8216;Sospechosos habituales&#8217;</strong> (&#8216;The Usual Suspects&#8217;, Bryan Singer, 1995). Para desgracia del espectador/cinéfilo, McTiernan hacía cine reciclado estropeando una filmografía casi ejemplar que había sentado las bases de mucho del cine moderno de evasión.</p>

	<p><!--more--></p>

<h2>Denuncia a toda velocidad</h2>

	<p>En 1975, <strong>William Harrison</strong>, basándose en un relato corto propio, escribía el guión de &#8216;Rollerball&#8217;, entretenida película que especulaba con un futuro aterrador a través de un sangriento deporte de masas, y no negaba connotaciones políticas de envergadura. <strong>James Caan</strong> era su protagonista y el resultado, sin ser ninguna obra maestra, aún resulta apreciable a día de hoy. La decisión de McTiernan de hacerse cargo de un remake vendido a las inquietudes del espectador moderno, al que no le gusta pensar y va al cine a hacer de todo menos centrarse en lo que tiene delante, la película, sorprende hasta al más crédulo. Con la intención de convertir el film original en una especie de Fast & Furious futurista destinado a los más jóvenes, <strong>&#8216;Rollerbal&#8217;</strong> se convierte en un corto relato de acción que no aprovecha si quiera su condición de broma. En unos tiempos en los que las audiencias televisivas parecen más importantes de lo que realmente son, las posibilidades de denuncia del film pasan tan rápido como sus protagonistas jugando al peligroso deporte que practican.</p>

	<p><img id="image41282" src="http://img.blogdecine.com/2011/09/rollerballmcf2.jpg" class="centro" alt="rollerballmcf2.jpg" /></p>

	<p>De esta forma, <strong>&#8216;Rollerbal&#8217;</strong> no ofrece nada más que lo que les interesaba a sus productores, acción, acción, acción y alguna teta. El esquemático argumento nos lleva a un país europeo en el que para olvidar las desgracias económicas el pueblo se divierte asistiendo a un deporte en el que soltar toda su rabia e inconformismo social. Cuando en uno de los partidos se produce un desgraciado accidente, los productores del evento comprueban que la audiencia se dispara. Es entonces cuando en los partidos empezarán a ocurrir incidentes cada vez más sangrientos. Todo por cuotas más altas, y evidentemente los héroes de la función no lo van a permitir, aunque estén representados en <strong>Chris Klein</strong>, de sospechoso parecido con Keanu Reeves, actor al que se le ofreció el papel central. En cualquier caso todo un error de casting, y es que no todo el mundo tiene piel de héroe y menos en un film de McTiernan.</p>

	<p>El pulso de antaño del director hace acto de presencia pocas veces. El espectacular inicio, una persecución en patín por las calles de San Francisco, es una de ellas; y la huida nocturna a moto otra. Pero son secuencias aisladas que nada aportan al film, al contrario. En ellas se puede vislumbrar de lo que McTiernan es capaz con una cámara, pero su efectividad se termina enseguida. Si a eso le añadimos que un actor como <strong>Jean Reno</strong>, con la responsabilidad de hacer de villano, está muy pasado de rosca y su personaje parece una caricatura, el desastre está servido. Cuenta la leyenda que McTiernan tenía un montaje previo mucho más sangriento y espectacular, y que cuando enseñó su película en un pase privado a Harry Knowles, conocido crítico, éste la destrozó en su página. Los productores se preocuparon y remontaron el film una y otra vez, retrasando su estreno bastantes meses. Segunda vez, pues, que McTiernan ve cómo alteran su obra hasta reducirla a un amasijo de imágenes que provocan el rechazo. Evidentemente fue un fracaso merecido.</p>

<h2>Vamos a contar mentiras</h2>

	<p><img id="image41283" src="http://img.blogdecine.com/2011/09/basic-f1.jpg" class="centro" alt="basic-f1.jpg" /></p>

	<p>La última película por el momento de <strong>John McTiernan</strong> ya data del <strong>2003</strong>. Se trata de la puesta en imágenes de un libreto firmado por el interesante, y también desconcertante, <strong>James Vanderbilt</strong>. En el currículum de este escritor tenemos los guiones de films tan serios como <strong>&#8216;Zodiac&#8217;</strong>, la obra maestra de David Fincher, o films más desvergonzados como <strong>&#8216;El tesoro del Amazonas&#8217;</strong> (&#8216;The Rundown&#8217;, Peter Berg, 2003) o <strong>&#8216;Los perdedores&#8217;</strong> (&#8216;The Losers&#8217;, 2010), dos películas muy poco valoradas en mi opinión. Que el germen de la idea se encuentre, intencionadamente o no, en películas como &#8216;Rashomon&#8217; de Kurosawa o &#8216;Sospechosos habituales&#8217; de Singer resulta de lo más atractiva teniendo detrás de la cámara a alguien tan bueno como McTiernan. Los deseos de ver una buena película firmada por McTiernan después del desastre de &#8216;Rollerbal&#8217; parecían verse cumplidos en este proyecto. Pero nada más lejos de la realidad. Siendo superior a su trabajo previo, <strong>&#8216;Basic&#8217;</strong> es un juego inofensivo, una especie de rompecabezas que, una vez descubierta la solución, pierde toda su gracia y evidencia sus descaradas trampas.</p>

	<p>La historia versa sobre un agente de la <span class="caps">DEA</span> (John Travolta), antiguo militar, encargado del interrogatorio de un soldado que sobrevivió a un misterioso entrenamiento en la selva de Panamá y del que fue el único que regresó con vida al lado de un compañero mal herido. Poco a poco, y pregunta a pregunta, irá saliendo a la luz la verdad, que es mucho menos impactante de lo que cabría esperar. La versión de lo sucedido va cambiando ofreciendo nuevas pistas para la solución, nuevos enfoques y cómo no, mentiras por doquier. Así sucedía también en las citadas obras de Kurosawa y Singer, odas a la mentira donde las haya, juegos en clara complicidad con el espectador sabedor de que todo lo que se ve en una pantalla es ficción. El problema del film de McTiernan no es que éste u otro personaje mienta, y veamos esa mentira en pantalla, como despiste provocado a conciencia, sino el querer rizar el rizo con la solución final en la que descubrimos la verdad de todo. Si el interrogador y el interrogado forman parte de un equipo destinado a desenmascarar un turbio asunto de drogas, ¿a qué vienen los numeritos de psicología barata? El juego con el espectador se pasa de rosca. El descubrimiento de la identidades está mal explicado por cuanto es casualidad, y sinceramente, que el culpable de todo llame al único hombre que puede descubrir la verdad suena a tomadura de pelo.</p>

	<p><img id="image41284" src="http://img.blogdecine.com/2011/09/basic-f2.jpg" class="centro" alt="basic-f2.jpg" /></p>

	<p><strong>John Travolta</strong>, con sus habituales tics, no está a la altura de sus compañeros de reparto, una siempre atractiva <strong>Connie Nielsen</strong>, que hace lo que puede con su esquemático personaje, y un chillón, como es de costumbre en él, <strong>Samuel L. Jackson</strong>, una de las claves de la investigación. Todos ellos entregados a un juego en el que como siempre, lo más destacable es el uso de la cámara por parte de su director. Una vuelta a la jungla, como en su primer éxito &#8216;Depredador&#8217; (&#8216;Predator&#8217;, 1987), donde demuestra filmar con habilidad, y lluvia, mucha lluvia, que crea una atmósfera de confusión hasta cierto punto muy adecuada. No llega ni de lejos para paliar la sensación final de vacío, y sin llegar a los bajos niveles de <strong>&#8216;Rollerball&#8217;</strong>, supone otro traspiés de McTiernan, del que parece no haberse recuperado, algo en lo que sus problemas con la justicia probablemente han tenido que ver.</p>

	<p>Acaba aquí el especial sobre un director que revolucionó el cine de acción con su mirada. No sabemos si veremos alguna nueva prueba de su talento, pero al menos nos quedan sus grandes películas. Haciendo un repaso, creo que <strong>las tres mejores de su filmografía</strong> son, por orden: <strong>&#8216;Jungla de cristal&#8217;</strong> (&#8216;Die Hard&#8217;, 1988), <strong>&#8216;El guerrero nº 13&#8217;</strong> (&#8216;The 13th Warrior&#8217;, 1999) y <strong>&#8216;Los últimos días del edén&#8217;</strong> (&#8216;Medicine Man&#8217;, 1992)</p>

<h3>Especial John McTiernan en Blogdecine:</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-nomadas">&#8216;Nómadas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-depredador">&#8216;Depredador&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-jungla-de-cristal">&#8216;Jungla de cristal&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-la-caza-del-octubre-rojo">&#8216;La caza del octubre rojo&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-los-ultimos-dias-del-eden">&#8216;Los últimos días del edén&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-el-ultimo-gran-heroe">&#8216;El último gran héroe&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-jungla-de-cristal-la-venganza">&#8216;Jungla de cristal. La venganza&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-el-guerrero-n-13">&#8216;El guerrero nº 13&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-el-secreto-de-thomas-crown">&#8216;El secreto de Thomas Crown&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[John McTiernan: 'El guerrero nº 13']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-el-guerrero-n-13</link>
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      <pubDate>Thu, 18 Aug 2011 03:56:08 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image40768" src="http://img.blogdecine.com/2011/08/the13thwarriorf1.jpg" class="centro" alt="the13thwarriorf1.jpg" /></p>

	<p>Tras el éxito que supuso <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/jungla-de-cristal-la-venganza">&#8216;Jungla de cristal. La venganza&#8217;</a> (&#8216;Die Hard: With a Vengeance&#8217;, 1995) nadie esperaba que tardaríamos cuatro años en ver el siguiente trabajo del realizador John McTiernan. <strong>&#8216;El guerrero nº 13&#8217;</strong> (&#8216;The 13th Warrior&#8217;, 1999) tuvo tantos problemas en su postproducción que su estreno tuvo lugar posteriormente al del siguiente trabajo del director, <strong>&#8216;El secreto de Thomas Crown&#8217;</strong> (&#8216;The Thomas Crown Affair&#8217;, 1999). Las discrepancias entre su principal productor, el también escritor y director <strong>Michael Crichton</strong>, y McTiernan obligaron al primero a prescindir del segundo y tomar las riendas, realizando un montaje diferente al presentado por McTiernan, filmando alguna que otra escena adicional.</p>

	<p>Nada que no suene a nuevo en la filmación de una película en Hollywood. Rodajes malditos, por llamarlos de alguna manera, remontajes y remontajes, desavenencias mil entre los que buscan el negocio —los productores— y aquellos que intentan hacer arte —los directores, se supone—; algo que la mayoría de las veces termina en catástrofe tanto comercial como crítica. El caso que nos ocupa creo que es una de esas maravillosas excepciones que confirman la regla. Crichton, que no tiene un pelo de tonto, intentó hacer una versión más comercial que la ideada por McTiernan, y aún así no fue capaz de erradicar la mirada del director, muy presente en cada uno de sus planos, y que de no ser por las mencionadas diferencias creativas, es muy probable que hubiésemos estado ante la mejor película de McTiernan.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image40770" src="http://img.blogdecine.com/2011/08/the13thwarriorf2.jpg" class="centro" alt="the13thwarriorf2.jpg" /></p>

	<p>La película adapta la novela de Michael Crichton <strong>&#8216;Eaters of the Dead&#8217;</strong> (1976), y así era como se tituló el proyecto durante toda su filmación hasta que hubo que rodar nuevas escenas. Crichton decidió cambiar el título por el que conocemos todos, dando así protagonismo al personaje interpretado por un mediocre, pero entregado, <strong>Antonio Banderas</strong>, Ahmed Ibn Fahdlan, quien ingresa de lleno en la galería de antihéroes que caracterizan el cine de McTiernan. El décimo tercer guerrero del título es nuestro protagonista, aquel que se unirá a doce valerosos vikingos con los cuales viajará al reino del rey Hrothgar, acosado por los temibles y demoníacos Wendols, que tienen atemorizado el lugar. Una especie de grupo salvaje que vivirá la aventura de sus vidas, siendo para Fahdlan una experiencia totalmente catártica, al enfrentarse a sus propios miedos como hombre de fe que es. Y todo a través de un duro aprendizaje y sobre todo, el entendimiento de una cultura totalmente distinta a la suya, con otras creencias y otros dioses.</p>

	<p>Una de las principales virtudes de <strong>&#8216;El guerrero nº 13&#8217;</strong> es su tendencia a la síntesis, provocada muy probablemente por los recortes sufridos. Esto provoca por un lado cortes en subtramas inexplicables, pero por otro algunas secuencias conservan su esencia, sin que la brevedad riña con la eficacia o riqueza de matices. Para empezar, en los primeros minutos se nos cuenta rápidamente la historia personal de Fahdlan —un árabe de buen linaje exiliado por un tema de faldas— hasta llegar al punto en el que se ve abocado a una aventura que en principio no desea. En apenas doce minutos se nos narran multitud de cosas sin que el atropellamiento se apodere de la película, y justo en el minuto 13 del film Fahdlan es elegido por un oráculo como el guerrero nº 13. En ese tramo Banderas es acompañado por el mítico <strong>Omar Shariff</strong> —incuestionable guiño al cine de aventuras de la época de David Lean—, actor que quedó muy descontento con la película. A partir de ahí, McTiernan propone un viaje al mismísimo centro de la aventura, con elementos terroríficos, y en la que el primitivismo de su cine hace acto de presencia una vez más.</p>

	<p><img id="image40771" src="http://img.blogdecine.com/2011/08/the13thwarriorf3.jpg" class="centro" alt="the13thwarriorf3.jpg" /></p>

	<p>En este relato de acción física cobran especial importancia el grupo de doce vikingos observados por los atentos e inteligentes ojos de Fahdlan. Todos y cada uno de ellos están excelentemente retratados, sobresaliendo Bulywif, al que da vida un carismático <strong>Vladimir Kulich</strong> —visto recientemente en la floja <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/templario">&#8216;Templario&#8217;</a> (&#8216;Ironclad&#8217;, Jonathan English, 2011)—, el jefe del grupo cuya fascinante presencia se erige como estandarte del coraje, el valor, la camaradería, la fuerza y la resignación a cumplir un destino —ecos de Peckinpah, cuyos personajes estaban cortados por el mismo patrón—; y Herger (Dennis Storhøi), personaje si cabe más típico, con puntos de humor pero que nunca cae en la chabacanería, e igual de carismático. Personajes secundarios como el de <strong>Diane Venora</strong>, que irrumpe abruptamente en el relato, están peor tratados debido quizá a esos mencionados recortes en el montaje. Cabe citar al respecto la historia de amor sugerida entre Fahdlan y Olga (Marie Bonnevie), que queda inconclusa, aunque nos brinda una bella escena justo cuando Fahdlan y sus compañeros vikingos partan en busca de los Wendols. También afecta a alguna subtrama, como la de la disputa de poder que surge a mitad de film.</p>

	<p>Pero estos denunciables errores quedan subsanados por la valentía y arrojo de McTiernan en filmar una aventura llena de pasión y emoción, evitando siempre caer en el subrayado. Su cine se ha caracterizado por poseer personalidad propia más allá de las reglas impuestas por el <em>mainstream</em>. Uno de sus grandes logros ha sido el de insertar los escenarios en la acción de forma que éstos nunca sean mero adorno, y el personaje interactúe con ellos. Los espacios físicos son filmados con precisión por una cámara que nunca muestra más de lo que debe. El primer ataque de los Wendols está filmado como si de una película de terror se tratase; el suspense está bien dosificado y McTiernan no realiza concesiones en dicha escena. Es sangrienta, encarnizada y el enemigo nunca es visto con claridad. Más tarde en la guarida del enemigo, McTiernan saca un gran provecho del fuera de campo, logrando crear una gran tensión y una sensación de peligro que se palpa durante todo el film. Brevedad y sutileza. Como en el emocionante momento final en el que Bulywif, Fahdlan y el resto de vikingos recitan una especie de oración, citando a sus ancestros, justo antes del enfrentamiento final. McTiernan no se recrea en la escena, dando como resultado una mayor fuerza emotiva.</p>

	<p><img id="image40772" src="http://img.blogdecine.com/2011/08/the13thwarriorf4.jpg" class="centro" alt="the13thwarriorf4.jpg" /></p>

	<p>En <strong>&#8216;El guerrero nº 13&#8217;</strong> queda patente el enfrentamiento cultural entre el personaje de Fahdlan, brillantemente dibujado en la espléndida secuencia del aprendizaje del idioma vikingo —prodigio de montaje y ritmo—, donde vemos que es un gran observador, con la razón como principal arma, además de un hombre de fe —el nombre de Alá surge varias veces en la narración—. Fahdlan queda impresionado ante el primer contacto con un enemigo que parece surgido de un mundo infernal. Lo desconocido como arma de terror. Y resulta curioso que sea precisamente un hombre de fe el que eche mano de la razón cuando descubra el engaño, que su enemigo no es más que un hombre, y no un diablo. Esa misma razón le lleva a entender a sus compañeros guerreros, enormemente fieros y supersticiosos. Nunca llegará a integrarse en su mundo, pero de la misma forma que cree que sólo hay un Dios, comprenderá que no todos servirán a ese Dios. La aventura, en la que pondrá a prueba su propio valor, compartida con sus compañeros vikingos será su catarsis personal.</p>

	<p>Y con la ayuda de <strong>Jerry Goldsmith</strong> —llamado por Crichton para sustituir al inicialmente previsto <strong>Graeme Revell</strong>, que llegó a componer un <em>score</em> completo— dicha catarsis se traslada al espectador al menos al que esto firma. McTiernan fue injustamente tratado por este film, que gana enteros a cada nuevo visionado. No tardaría en volver al thriller de acción, género en el que es mejor recibido, con un excelente remake. De ello hablaremos en el próximo post mientras sueño con un <em>director´s cut</em> de <strong>&#8216;El guerrero nº 13&#8217;</strong>, ya de por sí una magnífica película.</p>

<h3>Otra crítica</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/el-guerrero-n-13-una-gran-pelicula-de-aventuras">&#8216;El guerrero nº 13&#8217;, una gran película de aventuras</a></li>
	</ul>

<h2>Especial John McTiernan en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-nomadas">&#8216;Nómadas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-depredador">&#8216;Depredador&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-jungla-de-cristal">&#8216;Jungla de cristal&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-la-caza-del-octubre-rojo">&#8216;La caza del octubre rojo&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-los-ultimos-dias-del-eden">&#8216;Los últimos días del edén&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-el-ultimo-gran-heroe">&#8216;El último gran héroe&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-jungla-de-cristal-la-venganza">&#8216;Jungla de cristal. La venganza&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[John McTiernan sigue adelante con 'Shrapnel']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/noticias/john-mctiernan-sigue-adelante-con-shrapnel</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/noticias/john-mctiernan-sigue-adelante-con-shrapnel</guid>
      <pubDate>Fri, 15 Jul 2011 16:43:36 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image40409" src="http://img.blogdecine.com/2011/07/john-mctiernan-rebecca-romijn.jpg" class="centro" alt="rebecca-romijn-john-mctiernan" /></p>

	<p>Hace casi un año que Alberto <a href="http://www.blogdecine.com/proyectos/john-mctiernan-vuelve">nos informó</a> sobre el nuevo proyecto que <strong>John McTiernan</strong> tenía entre manos, un thriller titulado <strong>&#8216;Shrapnel&#8217;</strong>. Todavía inmerso en un proceso legal que lo puede mandar un año a la cárcel (por un caso de escuchas ilegales), el cineasta sigue trabajando para sacar adelante <strong>&#8216;Shrapnel&#8217;</strong> y hoy es noticia que ya tiene quien le financie. El empresario y director belga Paul Breuls, a través del fondo Corsan, se ha comprometido a producir la película de <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/directores/john-mctiernan">McTiernan</a>, quien ya se encuentra buscando localizaciones en Canadá, dispuesto a rodar antes de que lo manden a prisión.</p>

	<p><strong>&#8216;Shrapnel&#8217;</strong> es un guion de <strong>Evan Daugherty</strong> cuya trama gira en torno a dos veteranos de guerra, uno norteamericano y otro bosnio, enfrentados a muerte por viejas cuentas pendientes. Se suponía que <strong>Nicolas Cage y John Travolta</strong> iban a encabezar el reparto, recuperando el duelo que protagonizaron en &#8216;Cara a cara&#8217; (&#8216;Face/Off&#8217;, 1997), pero los representantes del primero han informado que su cliente ya no está vinculado al proyecto. No creo que nadie lo lamente, excepto Cage, que ahora tendrá un hueco en su agenda para poder encadenar tres o cuatro rodajes seguidos. Por el momento no hay más información, ni fechas, pero ahora que hay financiación supongo que las cosas irán más deprisa, a ver si <strong>McTiernan</strong> puede comenzar a filmar su duodécimo largometraje este año. Y con un poco de suerte, le sale mejor que los dos últimos, cuyos títulos ya he olvidado.</p>

	<p><em>PD</em>: No estaría mal que Bruce Willis o Arnold Schwarzenegger se ofrecieran a echar un cable al director.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.thewrap.com/movies/article/life-after-pellicano-john-mctiernan-fights-ignite-shrapnel-travolta-and-cage-29040?page=0,1">TheWrap</a></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Encuesta de la semana | Cine de acción (I) | Resultados]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/blogdecine/encuesta-de-la-semana-cine-de-accion-i-resultados</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/blogdecine/encuesta-de-la-semana-cine-de-accion-i-resultados</guid>
      <pubDate>Mon, 02 May 2011 10:34:59 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image39120" src="http://img.blogdecine.com/2011/05/bruce-willis-die-hard-encuesta-blogdecine.jpg" class="centro" alt="bruce-willis-die-hard" /></p>

	<p>Aquí os traigo los resultados de <a href="http://www.blogdecine.com/blogdecine/encuesta-de-la-semana-cine-de-accion-i">la última</a> <strong>encuesta de Blogdecine</strong>, la primera de las dos que vamos a dedicar al <strong>cine de acción</strong>. Como podéis comprobar hay dos realizadores que entusiasman especialmente, pero si se trata de buscar a un actor, a vuestra estrella del cine de acción favorita, solo un nombre se alza por encima del resto:</p>

	<ul>
		<li><strong><a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/jungla-de-cristal">&#8216;Jungla de cristal&#8217;</a> (&#8216;Die Hard&#8217;, 1988) es la mejor película de acción</strong>. Así opina el 31% de los lectores participantes, solo un 2% más que los que prefieren &#8216;Terminator 2: El juicio final&#8217; (&#8216;Terminator 2: Judgment Day&#8217;, 1991). Más lejos queda &#8216;El ultimátum de Bourne&#8217; (&#8216;The Bourne Ultimatum&#8217;, 2007), la tercera más votada, la opción del 9% de los lectores.</li>
	</ul>

	<p><!--more--></p>

	<ul>
		<li><strong>John McTiernan es el que mejor filma secuencias de acción.</strong> El director de &#8216;Jungla de cristal&#8217;, &#8216;Depredador&#8217; (&#8216;Predator&#8217;) y &#8216;El guerrero nº13&#8217; (&#8216;The 13th Warrior&#8217;), entre otras, consigue el triunfo en su categoría con el 21% de los votos. James Cameron quedó segundo (muy cerca de McTiernan, 18% de votos) y John Woo tercero (10%).</li>
	</ul>

	<ul>
		<li><strong><a href="http://www.blogdecine.com/fichas/actores/bruce-willis">Bruce Willis</a> es el mejor actor del cine de acción.</strong> Más de la mitad de los lectores (el 51%) votó por el protagonista de la saga &#8216;Jungla de cristal&#8217;, &#8216;El último Boy Scout&#8217; (&#8216;The Last Boy Scout&#8217;) o &#8216;RED&#8217;. Una victoria aplastante. En segundo lugar ha quedado Arnold Schwarzenegger (10% de votos), que volverá a la gran pantalla próximamente, y completa el podio Jason Statham (6%), que ha sido considerado como el nuevo Willis.</li>
	</ul>

	<p><iframe width="650" height="517" src="http://www.youtube.com/embed/a1kfj5zVcmA" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<ul>
		<li><strong>Uma Thurman es la mejor actriz en películas de acción</strong>. De nuevo aparece la musa de Quentin Tarantino como ganadora en una encuesta, tras ser elegida la intérprete <a href="http://www.blogdecine.com/blogdecine/encuesta-de-la-semana-infravalorados-de-cine-resultados">más infravalorada</a>. El 24% de los lectores votó por la protagonista de &#8216;Kill Bill&#8217;, solo 1% más que los que se decantaron por Sigourney Weaver. Milla Jovovich quedó tercera con un 13% de votos.</li>
	</ul>

	<ul>
		<li><strong>&#8220;Se hacen pocas películas de acción buenas&#8221;</strong>, según el 29% de los lectores. Y el 28% cree que &#8220;ya no se hacen películas de acción como antes&#8221;. Por último, el 20% dice que solo aprecia una película de acción &#8220;cuando también hay una historia&#8221;.</li>
	</ul>

	<p>Mañana espero tener lista la segunda parte de este cuestionario sobre el <strong>cine de acción</strong>. Ya os comenté que estará centrado en <strong>secuencias: mejor pelea, tiroteo, explosión&#8230;</strong> Espero vuestras sugerencias.</p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[John McTiernan: 'El último gran héroe']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-el-ultimo-gran-heroe</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-el-ultimo-gran-heroe</guid>
      <pubDate>Sun, 02 Jan 2011 16:59:35 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image36925" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/lastactionhero-f1.jpg" class="centro" alt="lastactionhero-f1.jpg" /></p>

	<p><strong>&#8216;El último gran héroe&#8217;</strong> (&#8216;Last Action Hero&#8217;, John McTiernan, 1993) fue un rotundo fracaso cuando se estrenó en los cines yanquis una semana después del estreno de &#8216;Parque jurásico&#8217; (&#8216;Jurassic Park&#8217;, Steven Spielberg, 1993), cinta que arrasó en el planeta entero y cuyo riesgo de batacazo era mínimo en comparación con el trabajo de McTiernan. Los dinosaurios del Rey Midas eclipsaron sin dificultad alguna al musculoso <strong>Arnold Schwarzenegger</strong>, que en esta película demostraba su peculiar sentido del humor al reírse de sí mismo como nunca lo había hecho. El público pareció no entender el arriesgado ejercicio de metalingüismo protagonizado por el actor austriaco, y que servía en bandeja a McTiernan la posibilidad de homenajear/parodiar un tipo de cine —injustamente infravalorado, nunca me cansaré de decirlo— que él mismo había revolucionado con cintas como la magistral <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/jungla-de-cristal">&#8216;Jungla de cristal&#8217;</a> (&#8216;Die Hard&#8217;, 1988).</p>

	<p>Aún a día de hoy, casi 20 años después de su estreno, parece que sigue sin entenderse qué es <strong>&#8216;El último gran héroe&#8217;</strong>, y un servidor lo ha comprobado en su reciente revisado, cuando mi acompañante me espetaba, a los dos minutos del inicio, un sincero &#8220;¿y tú crees que esta película me va a gustar?&#8221;. Si uno no sabe muy bien de qué va la película, es muy probable que en sus primeros minutos se sienta la necesidad casi imperiosa de dejar de verla, pues sus imágenes retrotraen hacia el peor cine de acción, al que el propio Schwarzenegger interpretó en films de dudosa calidad como &#8216;Commando&#8217; (id, Mark L. Lester, 1985) o &#8216;Perseguido&#8217; (&#8216;The Running Man&#8217;, Paul Michael Glaser, 1987). Hay que esperar un poco para comprobar que todo se trata de <strong>una grandísima broma cinéfila</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image36926" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/lastactionhero-f2.jpg" class="centro" alt="lastactionhero-f2.jpg" /></p>

	<p>De esta forma me llama poderosamente la atención que una de las reglas fundamentales a la hora de ver cine, esto es, saber lo mínimo posible sobre el film en cuestión con el propósito de dejarse sorprender por el mismo, paradójicamente juega en contra de la película. Mucha gente no ha visto, o no quiere ver, <strong>&#8216;El último gran héroe&#8217;</strong> porque creen que se trata del típico producto de acción lleno de explosiones, tiros y persecuciones, amén de otra oda al machismo. Pero en realidad lo que hace McTiernan es reírse de todo eso, mostrando de forma exagerada todos los clichés y tópicos del género. En un principio la película estaba destinada a ser dirigida por nada y nada menos que <strong>Steven Spìelberg</strong> —no en vano, en la película se le rinde homenaje a su film más popular—, quien rechazó la oferta en beneficio de &#8216;La lista de Schindler&#8217; (&#8216;Schindler´s List&#8217;, 1993), decisión con la que evidentemente salimos ganando todos.</p>

	<p>La historia, obra de <strong>Zak Penn</strong> y <strong>Adam Leff</strong>, no fue del agrado de casi nadie, incluido <strong>Arnold Schwarzenegger</strong>, quien sugirió cambios en el guión, sobre todo en la parte final para reforzar los lazos de amistad entre los dos personajes centrales. Por eso mismo se echó mano de los guionistas <strong>Shane Black</strong> y <strong>David Arnott</strong>, que pulieron la historia, cargando las tintas en los aspectos humorísticos. Y he ahí el que considero el mayor problema de la película, su excesivo humor, tanto que en todo momento no existe otra sensación que la de la ridiculez por cuanto se está parodiando continuamente el cine de acción con autohomenajes del propio director a su cine. No estamos ante el mismo tipo de película que es por ejemplo, &#8216;La rosa púrpura del Cairo&#8217; (&#8216;The Purple Rose of Cairo&#8217;, Woody Allen, 1985), en la que se propone algo parecido.</p>

	<p><img id="image36927" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/lastactionhero-f3.jpg" class="centro" alt="lastactionhero-f3.jpg" /></p>

	<p>Mientras en el trabajo de Allen se parte de la modestia y se realiza un canto a la cinefilia de lo más sentido, con su parte melodramática y todo, <strong>&#8216;El último gran héroe&#8217;</strong> es un continuo chiste que no siempre está a la altura de lo planteado. Pero el error no está en la labor de McTiernan, quien siempre se muestra seguro en la puesta en escena, sino en el guión en el que se cae demasiadas veces en lo banal y zafio, alargando demasiado las situaciones como si los responsables estuviesen enamorados del material que tienen entre manos. Por supuesto hay chistes geniales, todos aquellos que hacen referencia a los &#8220;fallos&#8221; del cine de acción, y los intencionados errores que posee el film en cuestión, como todos los fallos de <em>racord</em> que hay, o los múltiples homenajes que hay al cine en general. Desde un Humphrey Bogart digitalizado, algo que parece profético, hasta el cartel de &#8216;Terminator 2&#8217; en un videoclub, o la mismísima muerte, interpretada por <strong>Ian McKellen</strong>, salida de uno de los mejores films de Ingmar Bergman, hasta la presencia de <strong>F. Murray Abraham</strong> en el reparto, lo cual hace sospechar a Danny (Austin O´Brien) de que es el topo infiltrado en la policía, pues al fin y al cabo él mató a Mozart.</p>

	<p>Aunque pueda dar la sensación de que <strong>&#8216;El último gran héroe&#8217;</strong> no posee los elementos más característicos del cine de McTiernan más allá de su excelente planificación y puesta en escena, no es así. Muy sutilmente la vuelta al primitivismo vuelve a hacer acto de presencia en su cine, una de sus señas de identidad, pero esta vez riza el rizo de forma muy inteligente. Realidad y ficción se entremezclan en la película. Los Ángeles representa la espectacularidad de Hollywood, siempre lleno de tías buenas y todos los teléfonos empiezan por 555, mientras que Nueva York, con su oscuridad, suciedad y lluvia, representa la realidad. El más grande héroe de ficción dentro de la ficción, Jack Slater, invencible en todos los aspectos, tendrá que viajar al mundo real —la idea de que la puerta entre los dos mundos proviene del poder de una entrada de cine que perteneció a Houdini es simplemente genial, por coherente— donde no hay explosiones espectaculares, los malos suelen vencer, la policía no aparece enseguida, y si se revienta la ventanilla de un coche con el puño, éste termina doliendo. Slater ha de despojarse de todo aquello que le hace fuerte, la imaginación de un guionista, para vencer a lo que más teme.</p>

	<p><img id="image36928" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/lastactionhero-f4.jpg" class="centro" alt="lastactionhero-f4.jpg" /></p>

	<p>Con sus fallos y sus virtudes, <strong>&#8216;El último gran héroe&#8217;</strong> es una digna película que rinde tributo en forma de comedia, de otra forma no podría ser, a un tipo de cine que avivó muchas horas de nuestra adolescencia. Con una perfecta química entre un jovencito <strong>Austin O´Brien</strong>, del que poco más se supo, y <strong>Arnold Schwarzenegger</strong>, que consciente de sus limitaciones como actor, se presta a una parodia doble, la de su imagen en el cine y su imagen pública, se ofrece la más original de las <em>buddymovies</em> del cine actual —lógico, teniendo en cuenta la presencia de <strong>Shane Black</strong> en los créditos—, y se muestra un gran cariño y respeto hacia el cine en general, incluido el negocio de exhibición, con la inolvidable presencia, que sabe a poco, de un entrañable <strong>Robert Prosky</strong>, en el papel de proyeccionista. Se propone además la idea de que la fantasía debe continuar más allá de la tiranía de los guionistas, dejando la puerta abierta que une realidad y ficción.</p>

	<p>El rotundo fracaso de la película, que con los años ha ido ganando adeptos, hizo que <strong>John McTiernan</strong> reconsiderase volver al personaje que le había lanzado a la cima de los directores de cine de acción, y siguiendo una de las máximas del gran Cecil B. DeMille, lo hizo a lo grande.</p>

<h2>Especial John McTiernan en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-nomadas">&#8216;Nómadas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-depredador">&#8216;Depredador&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-jungla-de-cristal">&#8216;Jungla de cristal&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-la-caza-del-octubre-rojo">&#8216;La caza del octubre rojo&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-los-ultimos-dias-del-eden">&#8216;Los últimos días del edén&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[John McTiernan: 'Los últimos días del edén']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-los-ultimos-dias-del-eden</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-los-ultimos-dias-del-eden</guid>
      <pubDate>Wed, 29 Dec 2010 04:03:38 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image36783" src="http://img.blogdecine.com/2010/12/medicineman-f1.jpg" class="centro" alt="medicineman-f1.jpg" /></p>

	<p><object width="353" height="132"><embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=798bf1f" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"></embed></object></p>

	<p><strong>John McTiernan</strong> y <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/actores/sean-connery">Sean Connery</a> quedaron tan contentos con su colaboración en <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/thrillers/la-caza-del-octubre-rojo">&#8216;La caza del octubre rojo&#8217;</a> (&#8216;The Hunt for Red October&#8217;, 1990) que decidieron participar en otra producción, esta vez más personal que el film citado. Estamos probablemente ante el punto de inflexión en la carrera de McTiernan como realizador. Tras encontrar un merecido éxito con sus tres films previos, el director se atreve con una historia de corte clásico, íntima, aunque sin renegar a ciertos toques de espectacularidad, que en contra de lo esperado, visten muy adecuadamente la película. El actor escocés puso de su parte al producir el film, tomando incluso decisiones creativas, reservándose además el derecho a elegir a su compañera de reparto.</p>

	<p><strong>&#8216;Los últimos días del edén&#8217;</strong> (&#8216;Medicine Man&#8217;, 1992) —otra de esas absurdas traducciones de título a las que nos tienen acostumbradas en nuestro queridísimo país, que esta vez provocó que la película en algunos sitios figure con el título en inglés &#8216;The Last Days of Eden&#8217;, tan acertado como el original, aunque erróneamente más trascendental— puede parecer a simple vista un film-isla dentro de la filmografía de McTiernan, pero si nos fijamos bien, posee todos y cada uno de los elementos que le caracterizan como director, y supone en cierto modo, un paso lógico en su evolución como cineasta.  Para ello se sirvió de un excelente y conciso guión de <strong>Tom Schulman</strong> —ganador de un Oscar por la extraordinaria &#8216;El club de los poetas muertos&#8217; (&#8216;Dead Poets Society&#8217;, Peter Weir, 1989)—, por el que se pagó la friolera de 3 millones de dólares.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image36784" src="http://img.blogdecine.com/2010/12/medicineman-f2.jpg" class="centro" alt="medicineman-f2.jpg" /></p>

	<p>La película narra la historia del doctor Robert Campbell (Sean Connery), un excéntrico científico que está en la selva amazónica realizando una investigación médica. Tras tres años sin dar señales de vida, le envían una ayuda que ha pedido porque ha descubierto algo importante. Pero la ayuda que recibe no es la esperada, hasta allí llega la doctora Rae Crane (Lorraine Bracco), que además es la persona que decidirá si Campbell continua o no con sus investigaciones. Pero la preocupación más importante del científico es la deforestación del Amazonas se está acercando a la zona en la que trabaja, único lugar en el que crece una planta que curiosamente posee la cura contra el cáncer. Ante tal descubrimiento, Crane pondrá todo de su parte para ayudar a su colega.</p>

	<p>Otra vez la vuelta al primitivismo vuelve a hacer acto de presencia en el cine de McTiernan. Se aleja del cine de acción y se adentra en el drama romántico de corte aventurero. Y dado lo bien que se lo había pasado el director filmando en la selva en su primer éxito, <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/depredador">&#8216;Depredador&#8217;</a> (&#8216;Predator&#8217;, 1987), parece coherente el volver a dicho marco, aunque integrado en distinto contexto. Ahora la amenaza no consiste en un enemigo procedente del espacio exterior, sino en alguien mucho más cercano, el propio hombre. Nuestro lado oscuro, marcado por la ignorancia y el amor a lo material, representado en unas rápidas excavadoras que asolan la selva amazónica, poniendo en peligro el único lugar en el que parece encontrarse una cura para el cáncer.</p>

	<p><img id="image36785" src="http://img.blogdecine.com/2010/12/medicineman-f3.jpg" class="centro" alt="medicineman-f3.jpg" /></p>

	<p>Pero esa sería la parte convencional del relato, la más evidente, aquella en la que quizá se caiga en alguna que otra concesión al espectador. Hay otros instantes en el film, que afortunadamente son mayoría, en el que se nos desvela un McTiernan más íntimo y sutil. Con claras reminiscencias de películas como &#8216;La reina de África&#8217; (&#8216;The African Queen&#8217;, John Huston, 1951), el director se muestra como un cineasta de tintes clásicos, prácticamente inesperados en el hombre que revolucionó por completo el injustamente infravalorado cine de acción. Así pues establece la relación entre Campbell y Crane como si de una comedia sobre guerra de sexos se tratase. A ello contribuye la excelente química que hay entre sus dos actores principales, <strong>Sean Connery</strong> y <strong>Lorraine Bracco</strong>, excelente actriz muy pocas veces aprovechada.</p>

	<p>Llama la atención el aspecto de Connery, que en realidad responde a un capricho personal del actor con el compositor <strong>Jerry Goldsmith</strong>, por aquel entonces con un aspecto idéntico al del personaje del doctor Campbell. Connery había quedado encantado con el físico de Goldsmith y bromeando con él le dijo que quería dar vida a alguien con esa pinta. Ni que decir tiene que le queda de miedo al personaje, un hombre que lleva tanto tiempo alejado de la civilización que ya no recuerda lo que era un pijama, detalle éste muy inteligente, pues Campbell no se refiere en realidad al pijama, sino a Crane. El enfado inicial de Campbell ante su nueva compañera no se debe tanto a que no es la ayuda que pidió, sino que además esperaba a un hombre. El doctor además fue abandonado por su esposa por ser un hombre demasiado entregado a su trabajo.</p>

	<p><img id="image36786" src="http://img.blogdecine.com/2010/12/medicineman-f4.jpg" class="centro" alt="medicineman-f4.jpg" /></p>

	<p>La relación entre Campbell y Crane —apodada Bronx por el doctor— es lo más interesante del relato. La evolución de la misma posee estimulantes puntos de inflexión en secuencias como la del viaje a través de la selva colgados ambos de unas cuerdas que les sirven de transporte. Nunca McTiernan estuvo tan inspirado en cuanto al uso de la cámara, que se mueve con envidiable elegancia entre los árboles, marcando la belleza del instante, apoyado no sólo en los fascinantes paisajes, sino en una extraordinaria banda sonora, obra del antes mencionado <strong>Jerry Goldsmith</strong>, quien realiza para la ocasión uno de sus mejores trabajos, aunque parezca difícil creerlo. Instante éste que culmina en lo alto del árbol, en el que Bronx advierte de la proximidad de las excavadoras —la civilización que avanza sin compasión—, y Campbell responde con un sutil gesto de indiferencia, que en realidad es decepción.</p>

	<p><strong>&#8216;Los últimos días del edén&#8217;</strong> fue un éxito moderado, y pocos aceptaron una cinta que revelaba a un McTiernan más tranquilo, pero igual de emocionante. Como pocos aceptarían la siguiente propuesta del director, que arriesgándose aún más realiza un salto mortal en su filmografía que le saldría bastante caro.</p>

<h2>Especial John McTiernan en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-nomadas">&#8216;Nómadas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-depredador">&#8216;Depredador&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-jungla-de-cristal">&#8216;Jungla de cristal&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-la-caza-del-octubre-rojo">&#8216;La caza del octubre rojo&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[John McTiernan: 'La caza del octubre rojo']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-la-caza-del-octubre-rojo</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-la-caza-del-octubre-rojo</guid>
      <pubDate>Wed, 22 Dec 2010 22:45:56 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image36760" src="http://img.blogdecine.com/2010/12/theredforhuntoctober-f1.jpg" class="centro" alt="theredforhuntoctober-f1.jpg" /></p>

<blockquote>El mar le concede a cada hombre una esperanza como el dormir le produce sueños</blockquote>

	<p>Tras el bombazo taquillero que supuso <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/jungla-de-cristal">&#8216;Jungla de cristal&#8217;</a> (&#8216;Die Hard&#8217;, 1988) el director <strong>John McTiernan</strong> tuvo el mundo a sus pies. En Hollywood suele llevarse a cabo un dicho que reza algo así como &#8220;vales lo que tu última película&#8221;, y salvo en personalidades eminentemente poderosas —póngase aquí nombre ilustres por todos conocidos— parece ser una regla de oro a tener en cuenta. Como la primera aventura cinematográfica de John McClane fue del agrado de todos, a McTiernan no había productor que le dijera que no, y menos cuando el realizador llevaba dos grandes éxitos seguidos. Curiosamente, McTiernan tuvo que rechazar el dirigir la segunda entrega de &#8216;Jungla de cristal&#8217; por estar comprometido con el rodaje de la que iba a ser su nueva película como director, <strong>&#8216;La caza del octubre rojo</strong>&#8216; (&#8216;The Hunt for Red October&#8217;, 1990).</p>

	<p>Se trata de la primera adaptación cinematográfica de una novela del popular <strong>Tom Clancy</strong>, que escribe libros de espionaje en la línea de John Le Carré y similares, pero mucho más aburridos e insoportables. En una línea muy diferente a la marcada por Ian Fleming y el agente secreto de espionaje más famoso del mundo, Clancy propone una aventura de corte más serio y realista, por así definirlo, y también crea un personaje fijo en sus historias, el analista Jack Ryan, que por supuesto y debido al éxito del presente film, obtiene su correspondiente saga cinematográfica. Cuatro películas, y tres rostros para Ryan. Curiosamente la mejor de todas ellas es la que nos ocupa, donde Ryan es más bien un personaje secundario.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image36761" src="http://img.blogdecine.com/2010/12/theredforhuntoctober-f2.jpg" class="centro" alt="theredforhuntoctober-f2.jpg" /></p>

	<p>El papel del analista cayó en manos de <strong>Alec Baldwin</strong> tras el rechazo de Harrison Ford, que curiosamente le daría vida con posterioridad en dos ocasiones, y Kevin Costner, dos actores con carácter de estrella, de la que Baldwin carecía en aquellos años. Esto y sobre todo que su antagonista, el capitán Marko Ramius, está interpretado por <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/actores/sean-connery">Sean Connery</a> —sustituyendo al inicialmente previsto Klaus Maria Brandauer, que se lastimó una pierna antes de empezar el rodaje siendo él mismo el que recomendó a Connery para el papel— ayuda a que el personaje de Ryan quede por debajo, aún siendo de importancia vital en el relato, del de Ramius. No obstante, el guión, obra de <strong>Larry Ferguson</strong> y <strong>Donald Stewart</strong> —guionista que repetiría funciones en las dos secuelas posteriores— se para lo suyo en el personaje que brinda a Connery la oportunidad de ofrecernos otra de sus inolvidables composiciones.</p>

	<p>Sean Connery siempre fue del agrado del público, su imagen en un principio ligada al agente secreto 007 —a día de hoy sigue siendo el que mejor ha interpretado al personaje—, pero hay un hecho incuestionable y es que el año de realización del presente film, 1990, pertenece a la mejor época del actor, aquella en la que un gran sector del público parecía estar enamorado, no sin razón, de Connery. El actor escocés, que había ganado un merecido Oscar por su labor en &#8216;Los intocables de Eliot Ness&#8217; (&#8216;The Untouchables&#8217;, Brian De Palma, 1987), se ganó nuestro corazón cuando de la mano de Steven Spielberg dio vida al padre del mismísimo Indiana Jones. La caracterización del personaje de Ramius es todo un mimo hacia la imagen del propio actor. Un peluquín, que costó la friolera de 20.000 dólares, la imponente presencia del actor, su poderosa voz, y el continuo cariño que la cámara siente por él, ayudan a vestir el personaje más carismático de la función.</p>

	<p><img id="image36762" src="http://img.blogdecine.com/2010/12/theredforhuntoctober-f3.jpg" class="centro" alt="theredforhuntoctober-f3.jpg" /></p>

	<p>Una función que sirve en bandeja a McTiernan la posibilidad de demostrar de nuevo su dominio de la planificación y el ritmo, y narrar con cierto sentido de la emoción la historia de otro de sus característicos personajes enfrentados a algo grande. El film da comienzo con Raimus y Vasili Borodin ( Sam Neill) en la cubierta del enorme submarino que da título al film. Tras un breve y significativo diálogo, McTiernan realiza uno de sus descriptivos travellings mostrando al submarino en todo su esplendor mientras se abre camino hacia el inmenso océano, escenario del relato. Si en las dos anteriores películas del director, éste había situado los marcos primero en una frondosa selva y después un sofisticado edificio casi infranqueable, ahora el vasto océano es testigo silencioso y peligroso de las acciones de los personajes. Las importantes intrigas de los hombres parecen insignificantes al lado de la implacable justicia del profundo mar, siempre amenazante y lleno de peligros.</p>

	<p>McTiernan dosifica muy bien el suspense, y aunque en los primeros instantes desconocemos las verdaderas intenciones de Ramius, tramo en el que éste es mostrado como alguien peligroso capaz de matar con sus propias manos, enseguida se le da la vuelta a la tortilla, y el Octubre Rojo, con Ramius al mando, se convierte en objetivo común a americanos y rusos. Los primeros temen un ataque sin precedentes a los Estados Unidos, mientras los segundos, conscientes de que un capitán de su ejército quiere desertar con el mejor submarino jamás construido, intentan alimentar la sospecha de la mayoría de los americanos. A un lado queda el obvio mensaje de la supremacía yanqui en el modo de vida, y que chirría un poco, aunque no debería sorprendernos cuando en el guión intervino de forma no acreditada <strong>John Milius</strong>, que ya sabemos de qué pie cojea.</p>

	<p><img id="image36763" src="http://img.blogdecine.com/2010/12/theredforhuntoctober-f4.jpg" class="centro" alt="theredforhuntoctober-f4.jpg" /></p>

	<p>Dicho elemento no enturbia la vitalidad de un relato lleno de emoción en el que McTiernan cambia las escenas de acción física por dinamismo dentro del submarino y los despachos a través de un montaje preciso, una puesta en escena milimétrica que también se apoya en el excelente trabajo de fotografía de <strong>Jan de Bont</strong>, mejor director de fotografía que realizador. Mediante ello y unos diálogos eficientes, McTiernan logra mantener un gran interés sin que este decaiga lo más mínimo, y nos ofrece momentos tan intensos como Ryan —un <strong>Alec Baldwin</strong> más correcto que nunca— deduce las intenciones de Ramius, o la espectacular secuencia en la que Ryan debe pasar de un helicóptero a un submarino en medio de un temporal. Su labor queda reforzada por un plantel de actores realmente envidiable, desde el propio Connery, auténtico rey de la función, hasta <strong>Scott Glenn</strong>, pasando por <strong>Sam Neill</strong>, <strong>James Eral Jones</strong> y <strong>Tim Curry</strong>. Tal vez se les va un poco la mano a la hora de mostrar al capitán Viktor Tupolev, interpretado por un excesivo <strong>Stellan Skarsgård</strong>, que a bordo de un submarino ruso se obsesiona con dar caza y aniquilar a su compatriota sin importarle las razones.</p>

	<p>El éxito de la película provocó una saga en la que Jack Ryan se convierte en el protagonista absoluto, ya con el rostro de Harrison Ford —de esa cosa con Ben Affleck dando vida a un joven y primerizo Ryan es mejor olvidarse—, e influyó en la realización de posteriores films ambientados en submarinos, siendo el caso más directo el de &#8216;Marea roja&#8217; (&#8216;Crimson Tide&#8217;, Tony Scott, 1995) en el que lo único que tiene la categoría suficiente para competir con el film de McTiernan es la impresionante banda sonora de Hans Zimmer, sin duda inspirada en cierto modo en el atinado trabajo de <strong>Basil Poledouris</strong> para la presente película que en ciertos momentos pone los pelos de punta y acrecienta la épica del relato.</p>

	<p>McTiernan haría exactamente lo que le vendría en gana en su siguiente film, también con Sean Connery en su reparto y realizando tareas de producción en el que probablemente sea el proyecto más personal del director.</p>

<h2>Especial John McTiernan en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-nomadas">&#8216;Nómadas&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-depredador">&#8216;Depredador&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-jungla-de-cristal">&#8216;Jungla de cristal&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
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      <title><![CDATA[John McTiernan: 'Jungla de cristal']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-jungla-de-cristal</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-jungla-de-cristal</guid>
      <pubDate>Sat, 27 Nov 2010 03:56:49 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image36250" src="http://img.blogdecine.com/2010/11/diehar-f1.jpg" class="centro" alt="diehar-f1.jpg" /></p>

	<p>El origen de <strong>&#8216;Jungla de cristal&#8217;</strong> (&#8216;Die Hard&#8217;, John McTiernan, 1988) hay que buscarlo en una película de las características de &#8216;Commando&#8217; (id, Mark L. Lester, 1985) —para el que suscribe un deplorable film de acción, a pesar de la presencia siempre simpática de Arnold Schwarzenegger—, que estaba escrita por <strong>Steven E. de Souza</strong>, uno de los guionistas más representativos dentro del cine de acción de los 80 y buena parte de los 90. La historia que estrenaría la saga cinematográfica de John McClane era en principio un guió para realizar &#8216;Commando 2&#8217; de la que se haría cargo <strong>John McTiernan</strong>. Como el director acababa de trabajar con Schwarzenegger en la estupenda <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-accionaventuras/depredador">&#8216;Depredador&#8217;</a> (&#8216;Predator&#8217;, 1987), la ocasión de que ambos repitiesen era ideal, pero el actor declinó la oferta de repetir el personaje de John Matrix —en el guió él visitaba a su hija, ya crecida, en el edificio Nakatomi—, como también rechazó el papel de McClane cuando el proyectó pasó a convertirse en un film con una historia independiente.</p>

	<p>¿A cuántos se nos cae la baba imaginando qué película habría salido con Schwarznegger a las órdenes de McTiernan? No dudo ni lo más mínimo que ahora estaríamos hablando de otro clásico del cine de acción. Pero no importa, porque lo que tenemos con <strong>Bruce Willis</strong> en su personaje más famoso, es precisamente eso, un clásico. Apareció en el momento justo, cuando el alicaído cine de acción necesitaba una fuerte revitalización, sentando las bases de nuevo. Su posterior influencia es el premio a un trabajo espléndido conseguido gracias a un guión milimétrico y una inspirada puesta en escena, obra de un hombre que se convertiría —para el que suscribe aún no ha sido superado— en <strong>el mejor director de cine de acción. John McTiernan</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><img id="image36252" src="http://img.blogdecine.com/2010/11/diehar-f2.jpg" class="centro" alt="diehar-f2.jpg" /></p>

	<p>Pero antes de que <strong>Bruce Willis</strong> se hiciese con el personaje otros actores tuvieron acceso a él después de la negativa de Schwarzenegger. Sylvester Stallone, Burt Reynolds, Richard Gere, Harrison Ford y Mel Gibson fueron tentados antes y todos rechazaron el papel. Es indudable que la película se hubiese adaptado a la imagen que dichos actores se habían creado ante su público. Por eso es una suerte que <strong>&#8216;Jungla de cristal&#8217;</strong> tuviese como estrella principal a un actor menos conocido, y del que el espectador se había hecho una idea de su faceta cómica gracias a la simpática serie de televisión &#8216;Luz de luna&#8217; (&#8216;Moonlighting&#8217;) y su participación en &#8216;Cita a ciegas&#8217; (&#8216;Blind Date&#8217;, 1987) y &#8216;Asesinato en Bervely Hills&#8217; (&#8216;Sunset&#8217;, 1988), dos extrañas colaboraciones con el gran Blake Edwards.</p>

	<p>Puede haber algo del David Addison de la mencionada serie televisiva en el McClane de Willis, sobre todo en lo que respecta a sus ingeniosos comentarios, la mayoría idea del propio actor. Es evidente que el personaje en sí no es el colmo de la originalidad, el acierto está en que tanto Willis como McTiernan supieron manejar un tópico con pequeños elementos que ayudaron a dibujar un excelente personaje lleno de matices, en perfecta consonancia con el film, también rico en detalles. Uno de los más importantes es aquel en el que McTiernan reincide en un tema ya expuesto en su anterior película, en la que retornaba al hombre a su estado más primitivo para enfrentarse a un ser de otro mundo. En <strong>&#8216;Jungla de cristal&#8217;</strong> la propuesta resulta más estimulante al situar la acción dentro de un enorme y sofisticado rascacielos en el que el héroe de la función se ve sólo ante el peligro, descalzo y en camiseta.</p>

	<p><img id="image36253" src="http://img.blogdecine.com/2010/11/diehar-f3.jpg" class="centro" alt="diehar-f3.jpg" /></p>

	<p>De esa forma, para vencer a un enemigo superior en número, que se ha hecho con el control absoluto de los sistemas del edificio y que no se detendrán ante nada ni nadie —llegando a asesinar a dos personajes a sangre fría como señal de que no están para juegos—, McClane tendrá que forzar sus límites como ser humano y convertirse prácticamente en una bestia. Al respecto de esto, todas y cada una de las escenas de acción del film están filmadas con una precisión que asusta, en un <em>crescendo</em> dramático adornado con detalles tan ingeniosos como la relación que se establece por radio entre McLane y Al Powell —un excelente <strong>Reginald VelJohnson</strong>—, un sargento de policía que dará la alarma sobre lo que ocurre en el Nakatomi, y será la única voz amiga que oiga McClane durante su aventura.</p>

	<p>Si en &#8216;Depredador&#8217; McTiernan ya había dado muestras de su habilidad para el manejo de los espacios, en el presente film termina de confirmarse dicha habilidad, yendo un paso más allá. La extensa y frondosa selva se cambia aquí por un laberinto de pasillos, escaleras, ventanas y puertas, detrás de las cuales puede esconderse una trampa mortal, escenario en el que McTiernan hace gala de un uso muy elegante de la cámara, siempre en movimiento pero nunca cayendo en efectismos innecesarios. Como nada efectista es la historia, <strong>una aventura de apariencia simple, pero llena de emoción y suspense</strong>, a la que tampoco privan de ciertos toques de humor sobre las <em>action man</em>: apuntes machistas en McClane que se sorprende de que un hombre le bese, la queja de un soldado de asalto al tropezar con un rosal, o lo exageradas que están las figuras del orden, con los personajes de un policía que no sabe estar al mando, o los agentes del <span class="caps">FBI</span> que sueñan con hazañas bélicas a bordo de un helicóptero.</p>

	<p><img id="image36254" src="http://img.blogdecine.com/2010/11/diehar-f4.jpg" class="centro" alt="diehar-f4.jpg" /></p>

	<p>Alfred Hitchcock solía decir que una película valía lo que el villano de la función. <strong>&#8216;Jungla de cristal&#8217;</strong> cumple con creces esa especie de norma. <strong>Alan Rickman</strong>, que debutaba en el cine con esta película, compone un villano a la altura de las circunstancias. Su Hans Gruber es un hombre educado y culto, y al mismo tiempo un asesino sin escrúpulos. La compenetración con Willis, su antagonista, es máxima, desde el principio —la escena en la que Gruber, sorprendido por McClane, se hace pasar por un rehén que ha escapado— hasta el clímax final, en la que un chiste sobre &#8216;Sólo ante el peligro&#8217; (&#8216;High Noon&#8217;, Fred Zinnemann, 1952) da paso al brutal desenlace. Tal vez se caiga en alguna que otra concesión como esa repentina aparición final del personaje de <strong>Alexander Godunov</strong>, forzada a todas luces, pero que sirve para cerrar la historia personal del policía Al Powell.</p>

	<p>Han transcurrido 22 años desde su estreno y <strong>&#8216;Jungla de cristal&#8217;</strong> no sólo no ha perdido ni un ápice de su frescura, sino que ha ganado aún más con el paso de los años. Violenta —una violencia mucho más cruda e impactante que la de hoy día en films similares—, divertida, emotiva y espectacular. Con ella <strong>John McTiernan</strong> le ha lanzado al paso del tiempo un sentido &#8220;Yippee-ki-yay, hijo de puta&#8221;.</p>

<h2>Especial John McTiernan en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-nomadas">&#8216;Nómadas&#8217;</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-depredador">&#8216;Depredador&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[John McTiernan: 'Depredador']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-depredador</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-depredador</guid>
      <pubDate>Tue, 14 Sep 2010 17:17:42 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image34681" src="http://img.blogdecine.com/2010/09/depredador-f1.jpg" class="centro" alt="depredador-f1.jpg" /></p>

<blockquote>Si sangra, podemos matarlo</blockquote>

	<p>Tres años pasaron hasta que <strong>John McTiernan</strong> dirigió su segunda película tras la poca repercusión que tuvo &#8216;Nómadas&#8217; (&#8216;Nomads&#8217;, 1985) allá donde se estrenase si es que alguna vez lo hizo —en nuestro país salió directamente al mercado doméstico, lo que suele hacerse cuando no se cree en las posibilidades comerciales en salas de una película—. <strong>&#8216;Depredador&#8217;</strong> (&#8216;Predator&#8217;, 1987) fue un encargo que McTiernan supo aprovechar al máximo para hacerse un hueco en el cine y que su nombre no fuese el típico nombre de director intercambiable, de esos que tanto abundan en la industria hollywoodiense y más concretamente dentro del cine de acción o la comedia.</p>

	<p>McTiernan tuvo la suerte de contar en su reparto con <strong>Arnold Schwarznegger</strong>, porque seamos sinceros, por muy mediocre actor que sea el protagonista de &#8216;Terminator&#8217; —otra cosa es que sepa reírse de sí mismo como nadie, y que en ocasiones dé el tipo para ciertos papeles—, fue su presencia la que motivó un enorme éxito al segundo trabajo de McTiernan como realizador. Schwarznegger se encontraba en la cima de su carrera, venía de dar vida a Conan dos veces, de ser el cyborg más temido de los 80, de acompañar a una insufrible Red Sonja y de protagonizar las prescindibles &#8216;Commando&#8217; (id, Mark L. Lester, 1985) y &#8216;Ejecutor&#8217; (&#8216;Raw Deal&#8217;, John Irvin, 1986), un intento de Schwarzie de hacer un thriller policíaco a la vieja usanza.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Como todos sabemos a estas alturas, el argumento de <strong>&#8216;Depredador&#8217;</strong> es bastante sencillo y se resume en un comando enviado a Guatemala a una misión de rescate, pero una vez allí se encontrarán con algo peor que la propia guerra: alguien los está cazando uno a uno por simple y llana diversión, algo que parece que no es de este mundo. El guión fue escrito por <strong>Jim y John Thomas</strong> —¿se puede tener un nombre y apellido más comunes?—, y a simple vista parece una historieta más puesta al servicio de Schwarznegger. Afortunadamente, gracias a McTiernan la película se erige como un relato de aventuras apasionante con un <em>crescendo</em> dramático que pocos films de acción poseen, anotando que en ella no hay absolutamente nada original, salvo quizá el diseño del alien, obra del gran <strong>Stan Winston</strong>, quien se dejó aconsejar por el mismísimo <strong>James Cameron</strong> para diseñar las mandíbulas de la criatura.</p>

	<p><img id="image34683" src="http://img.blogdecine.com/2010/09/depredador-f2.jpg" class="centro" alt="depredador-f2.jpg" /></p>

	<p>Muchos han definido el argumento de <strong>&#8216;Depredador&#8217;</strong> como un cruce entre &#8216;Rambo&#8217; (&#8216;Rambo: First Blood Part II&#8217;, George Pan Cosmatos, 1985) y &#8216;Alien&#8217; (id, Ridley Scott, 1979), una definición nada errada a mi parecer y creo que no tiene nada de malo, pues McTiernan mezcla con sabiduría y buen hacer dos mundos tan alejados el uno del otro como los relatos de supersoldados y la ciencia ficción de terror. Un año antes nos había llegado &#8216;Aliens, el regreso&#8217; (&#8216;Aliens&#8217;, James Cameron, 1986) en la que el director de &#8216;Titanic&#8217; había multiplicado por mil las posibilidades del relato de Ridley Scott. Pero lo que tal vez mucho nos sepan es que <strong>&#8216;Depredador&#8217;</strong> tiene un argumento sospechosamente parecido al de <strong>&#8216;Llegaron sin avisar&#8217;</strong> (&#8216;Without Warning, Greydon Clark, 1980) en la que un extraterrestre venía a la tierra a practicar su deporte favorito: la caza, haciéndolo en una selva en la que se pierden un grupo de soldados. Más coincidencias: <strong>Kevin Peter Hall</strong> daba vida al extraterrestre, al igual que en el film de McTiernan.</p>

	<p>A pesar de todas esas referencias —en el cine ya está todo dicho desde hace muchos más años de lo que algunos piensan— McTiernan se las apañó para sacar partido de la mejor de todas, la del clásico <strong>&#8216;El malvado Zaroff&#8217;</strong> (&#8216;The Most Dangerous Game&#8217;, Irvin Pichel y Ernest B. Shoedsack, 1932). La caza del hombre se convierte aquí en una historia de sci-fi apoyada en un magnífico trabajo de puesta en escena con un guión que potenciaba el elemento más interesante de la historia, aquél que le hace desmarcarse de los demás productos similares, y cómo no, superar a sus prescindibles secuelas incluida la de Nimrod Antal. Me refiero a que el hombre debe volver a su primitivismo para hacer frente al horror que sufre y poder vencerlo. En ese aspecto <strong>&#8216;Depredador&#8217; es todo un ejemplo de coherencia narrativa</strong>.</p>

	<p>Desde la primera secuencia queda muy claro que vamos a ver un relato de sci-fi. Mi compañero Adrián Massanet resalta en su <a href="http://www.blogdecine.com/criticas/depredador-el-hombre-de-barro">crítica</a> del film que si se suprimiera dicha secuencia la película ganaría puntos en suspense al no saber el espectador que a lo que se enfrentan los soldados es un extraterrestre. Puede que razón no le falte, sin embargo, creo que el suspense funciona de igual manera por cuanto el alien es ocultado la mayor parte de su metraje hasta su enfrentamiento final cuerpo a cuerpo con Dutch (Schwarzenegger). Apreciamos una forma humana, armas avanzadas, y sin embargo nos desconcierta todo ese horror que el extraterrestre va dejando a su paso: cuerpos mutilados de forma impensable; y ese acoso sistemático al que somete al grupo de soldados hace volar nuestra imaginación, pues en nuestro subconsciente tal vez deseamos no ver a esa criatura que ya sabemos proviene del espacio exterior, de un lugar del que apenas sabemos nada.</p>

	<p><img id="image34684" src="http://img.blogdecine.com/2010/09/depredador-f3.jpg" class="centro" alt="depredador-f3.jpg" /></p>

	<p>McTiernan se revela como un realizador con un alto sentido de la planificación, algo que queda patente en las excelentes secuencias de acción —montadas por los editores de &#8216;Rambo&#8217; y &#8216;Commando&#8217;, algo que no es casual— entre las que destaco toda la parte final, y todos los ataques del alien, en los que se maneja muy bien la tensión. No me fascina particularmente el ataque al poblado —delimitado narrativamente por la mirada subjetiva del depredador—, que curiosamente no fue filmada por McTiernan, sino por el director de segunda unidad <strong>Craig R. Baxley</strong>, que al año siguiente debutaría con la entretenida &#8216;Accion Jackson&#8217; (id, 1988), precisamente con uno de los actores de la presente, <strong>Carl Weathers</strong>. En cualquier caso es casi fascinante la evolución que sigue el film que empieza como una más de hazañas bélicas, con impresionante despliegue armamentístico y termina como cruel relato de acción física pura y dura.</p>

	<p>Las excelencias de <strong>&#8216;Depredador&#8217;</strong>, producto que no esconde sus influencias y se alza como producto con vida y universos propios, no volvieron a repetirse en las demás entregas de la saga. Mientras éstas pierden a cada nuevo visionado, el film de McTiernan aguanta estoicamente el inexorable paso del tiempo.</p>

<h2>Curiosidades</h2>

	<p>Uno de los actores que forman el comando liderado por Schwarznegger es <strong>Shane Black</strong> —da vida a Hawkins, el que cuenta penosos chistes sexuales—, el guionista de la saga &#8216;Arma letal&#8217; y futuro realizador de un título ya de culto, &#8216;Kiss Kiss Bang Bang&#8217; —personalmente es una película que no me produce ni pizca de gracia—, y que en los descansos de rodaje se sentaba a escribir el libreto de &#8216;El último boy scout&#8217; (&#8216;The Last Boy Scout&#8217;, Tony Scott, 1991). Por otro lado <strong>Jean-Claude Van Damme</strong> dio vida al depredador, pero sólo durante dos días de rodaje, el cual abandonó por ciertas inconformidades a la hora de filmar su personaje.</p>

<h3>Especial John McTiernan en Blogdecine:</h3>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/john-mctiernan-nomadas">&#8216;Nómadas&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[John McTiernan vuelve]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/proyectos/john-mctiernan-vuelve</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/proyectos/john-mctiernan-vuelve</guid>
      <pubDate>Sat, 11 Sep 2010 13:51:56 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image34632" src="http://img.blogdecine.com/2010/09/mctiernansback.jpg" class="centro" alt="mctiernansback.jpg" /></p>

	<p>Ahora que hemos empezado un <a href="http://www.blogdecine.com/tag/especial-john-mctiernan">especial</a> a <strong>John McTiernan</strong>, esta noticia será muy bien recibida por muchos de vosotros, a los que indudablemente me uno. El que muy probablemente sea el mejor director de cine de acción —con el permiso de James Cameron y Kathryn Bigelow— de los últimos tiempos, no hizo más que dos películas en la reciente década, y muy mal acogidas por crítica y público. Es muy probable que los problemas que el realizador tiene con la justicia, y que aún no han terminado, hayan tenido mucho que ver con ello. Por el momento McTiernan acaba de firmar un contrato para dirigir un film indie de acción, <strong>&#8216;Sharpnel&#8217;</strong>, escrito por <strong>Evan Daugherty</strong>.</p>

	<p>El film narrará la historia de dos veteranos de guerra que intentarán cazarse el uno al otro en un juego de gato y ratón. Nada más se sabe sobre este proyecto, y de momento nos llega. Imaginar a un McTiernan libre filmando lo que mejor sabe hacer no tiene precio. Pero antes de eso el director se enfrentará a una sentencia judicial por los cargos imputados. Crucemos los dedos.</p>

	<p>No debemos confundir este <strong>&#8216;Sharpnel&#8217;</strong> con otro proyecto de idéntico título, una película de ciencia ficción que en principio dirigirá Len Wiseman, precisamente el director que se encargó de la cuarta entrega de una saga iniciada por McTiernan.</p>

	<p>Vía | <a href="http://www.comingsoon.net/news/movienews.php?id=69699">Comingsoon</a></p>      ]]></description>
      </item>
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