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		<title>Magazine - john-sturges</title>
		<link>http://www.blogdecine.com</link>
		<description>
Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>2012-02-11 21:11:25</pubDate>

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      <title><![CDATA[Diez duelos del western]]></title>
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      <pubDate>Thu, 02 Feb 2012 11:02:20 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p>Hace poco tuve la oportunidad de rescatar <a href="http://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/fichas/peliculas-de-animacion/rango&sa=U&ei=7ncqT4-4FJOzhAe47MTYCg&ved=0CAgQFjAC&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNE-QOi6Fw0x_mxPEKadm8mA4bydlA">&#8216;Rango&#8217;</a> (id, Gore Verbinski, 2011), que se me había escapado en su estreno cinematográfico, y dejando a un lado que me pareció un film muy divertido, lleno de referencias al western sobre todo, me ha servido para darle salida a esta selección de duelos del género de los géneros. Como siempre, en estos de las listas —prometí no hacer ninguna más y aquí estoy, prometo tantas cosas&#8230;—, ni están todas las que son, ni son todas las que están. Pero no hay duda de que los diez duelos que os cito a continuación son inolvidables, pertenecientes a películas imprescindibles. Como siempre, pasen y disfruten.</p>

<h2>&#8216;Hasta que llegó su hora&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="400" src="http://www.youtube.com/embed/XXemuvJmoqo" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Una de las obras maestras de <strong>Sergio Leone</strong>, lírica como pocas, culmina con uno de los duelos más esperados de la historia del cine. Una venganza largamente retrasada, un clímax único. Un uso del flashback ejemplar. <strong>Charles Bronson</strong> en el papel de su vida. Henry Fonda como inolvidable villano, y <strong>Ennio Morricone</strong> poniendo la piel de gallina. Cada vez que la veo no puedo evitar emocionarme y pensar en el lejano oeste y en el nacimiento de una nación, que avanzó a marchas forzadas, perdiéndose sus antiguos héroes en el polvo del olvido. Y también pienso en <strong>Claudia Cardinale</strong>.</p>

	<p><strong>Crítica en Blogdecine</strong>:</p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/hasta-que-llego-su-hora-sergio-leone-y-la-fabula-i&sa=U&ei=JngqT_jBDsn58QPL4fn0Dg&ved=0CAUQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNF7XjTUi0wfLjJa3kAd3z1yugxBcQ">&#8216;Hasta que llegó su hora&#8217;, Sergio Leone y la fábula (I)</a></li>
	</ul>

	<p><!--more--></p>

<h2>&#8216;Duelo al sol&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="315" src="http://www.youtube.com/embed/PQbp80qZ-QU" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Una pasión tan destructiva que sólo podía acabar de la única forma posible. <strong>Gregory Peck</strong>, en un papel poco común en su carrera, y Jennifer Jones, en una de sus pocas interpretaciones salvables, dan vida a una de las parejas más problemáticas de toda la historia del género. <strong>&#8216;Duelo al sol&#8217;</strong> (&#8216;Duel in the Sun&#8217;, King Vidor, 1946) está llena de momentos inolvidables, pero su final es justamente legendario. Se hizo intentando realizar en el western un nuevo &#8216;Lo que el viento se llevó&#8217;, y les salió una obra maestra redonda. Y es que Vidor es mucho Vidor.</p>

<h2>&#8216;El hombre que mató a Liberty Valance&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="400" src="http://www.youtube.com/embed/Xk2pj30iRcE" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Probablemente la mejor película del gran <strong>John Ford</strong>, y no me atrevo a asegurarlo, ya que la cantidad de obras maestras que ese hombre hizo es impresionante. La leyenda siempre es más bonita que la realidad, y en lugar de poneros el enfrentamiento inicial, os pongo el flashabck que se produce más tarde, y en el que se revela la verdad sobre el duelo que acabó con uno de los bandidos más temidos del oeste, personificado con maestría por Lee Marvin en uno de sus primeros y más recordados papeles. <strong>John Wayne</strong> y <strong>James Stewart</strong> inmensos. La película lo tiene absolutamente todo.</p>

<h2>&#8216;Duelo de titanes&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="400" src="http://www.youtube.com/embed/3Sk4mmp3nAI" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>El duelo en el OK Corral es sin duda uno de los más famosos en el séptimo arte. Podría haber puesto el de John Ford, el de Lawrence Kasdan o incluso el de George Pan Cosmatos, pero he elegido el de <strong>John Sturges</strong> porque es el más largo de todos, y la planificación y el montaje son soberbios. Un western puro y duro, en la mejor tradición del género, y con dos gigantes como <strong>Burt Lancaster</strong> y <strong>Kirk Douglas</strong> mano a mano. Podéis ver a un jovencísimo <strong>Dennis Hopper</strong> por ahí.</p>

<h2>&#8216;Sin perdón&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="400" src="http://www.youtube.com/embed/m90M3jV_MB4" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>La desmitificación definitiva sobre el género culmina con un claustrofóbico tiroteo soberbiamente fotografiado por <strong>Jack N. Green</strong>. William Munny, un asesino de mujeres y niños, decidió matar a todos los compinches de Littel Bill, asesinando antes al dueño de una pocilga decorada con el amigo muerto de Munny. Una cita en el infierno. La tumba de su esposa, ninguna señal, y el olvido.</p>

	<p><strong>Crítica en Blogdecine</strong>:</p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-sin-perdon&sa=U&ei=h3gqT82mIYqV8gOo2eWSDw&ved=0CAQQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNFV0k-KmqbnJANasmnhhwbqQd09xA">Clint Eastwood: &#8216;Sin perdón&#8217;</a></li>
	</ul>

<h2>&#8216;Duelo en la alta sierra&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="400" src="http://www.youtube.com/embed/K0oq7SubkLQ" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>El hombre que cambió para siempre la perspectiva del western se dio a conocer con esta película, en la que unos maduros <strong>Joel McCrea</strong> y <strong>Randolph Scott</strong> representaban los viejos tiempos. El final es simplemente antológico, un duelo maravillosamente coreografiado y un plano final contundente y muy triste.</p>

	<p><strong>Crítica en Blogdecine</strong>:</p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/cine-clasico/sam-peckinpah-duelo-en-la-alta-sierra&sa=U&ei=0HgqT9m5GcWA8wPmu4yaDw&ved=0CAQQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNEeAy5Y02XvD-S3mMNNwT50lJcq7g">Sam Peckinpah: &#8216;Duelo en la lata sierra&#8217;</a></li>
	</ul>

<h2>&#8216;El último pistolero&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="450" src="http://www.youtube.com/embed/BubqhqclFeI" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p><strong>Don Siegel</strong> tuvo la oportunidad de filmar la despedida cinemtográfica de <strong>John Wayne</strong>, quien ya enfermo de cáncer tomaba láudano para soportar los terribles dolores. Un reparto lleno de viejas glorias para un film triste y melacólico, con un final sublime. También puede verse a un joven <strong>Ron Howard</strong> años antes de meterse a director y torturarnos con sus películas. A citar la famosa anécdota en la que John Wayne se negó a que su personaje disparase a otro por la espalda, a lo que Siegel contestó que Clint Eastwood lo hubiera hecho. Por cierto que Eastwood visitó el set de rodaje varias veces. ¿Os imagináis lo que hubiera sido un western protagonizado por esos dos? Yo no puedo, porque lloro.</p>

<h2>&#8216;El vengador sin piedad&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="400" src="http://www.youtube.com/embed/NExVgEPTfog" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p>Una de las maravillas ocultas del infravalorado <strong>Henry King</strong>. Gregory Peck da vida a un hombre sediento de venganza, la cual le obsesionará hasta límites insospechados. En el vídeo vemos cómo se enfrenta a uno de los hombres de la banda que persigue sin gastar una sola bala. Al igual que en la magnífica <strong>&#8216;El pistolero&#8217;</strong> (&#8216;The Gunfighter&#8217;, 1950) King subraya las connotaciones psicológicas del relato con unas conclusiones morales terribles.</p>

<h2>&#8216;Raíces profundas&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="400" src="http://www.youtube.com/embed/vhMy1bykLB8" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p><strong>&#8216;Shane&#8217;</strong> es uno de los mejores westerns jamás filmados, y el duelo final una lección de planificación y tensión. En un espacio tan cerrado como el de una taberna, <strong>George Stevens</strong> logra un milagro. Alan Ladd en el papel de su vida y el mítico Jack Palance como el mítico villano. La secuencia final del niño llamando a su amigo es justamente legendaria. Años más tarde Clint Eastwood le rindió un sentido homenaje en la también imprescindible <a href="http://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/fichas/westerns/el-jinete-palido&sa=U&ei=PXkqT4LaBszD8QPN-52UDw&ved=0CAYQFjAB&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNHwyxG4tli_qnAbHk7c8JPjpMJOqQ">&#8216;El jinete pálido&#8217;</a> (&#8216;Pale Rider&#8217;, 1985).</p>

<h2>&#8216;La muerte tenía un precio&#8217;</h2>

	<p><iframe width="650" height="400" src="http://www.youtube.com/embed/8D3h7ixWWc0" frameborder="0" allowfullscreen></iframe></p>

	<p><strong>Sergio Leone</strong> tenía que hacer doblete en esta selección con la película que es la culpable de que me apasione el cine. La dilatación del tiempo tan típica de su director en una escena mítica. El detalle del reloj, grandioso por su importancia narrativa en la historia. Un duelo en igualdad de condiciones, y Morricone marcando una vez más el carácter de los personajes. Una venganza, una recompensa, Eastwood, Lee Van Cleef y Gian Maria Volonté. Inolvidable.</p>

	<p><strong>Crítica en Blogdecine</strong>:</p>

	<ul>
		<li><a href="http://www.google.com/url?q=http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-la-muerte-tenia-un-precio&sa=U&ei=43kqT-CKBYf28gPtg6H3Dg&ved=0CAQQFjAA&client=internal-uds-cse&usg=AFQjCNFPp8VRQwzLTtR3C9DeWXuIiJlCCQ">Clint Eastwood: &#8216;La muerte tenía un precio&#8217;</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['La gran evasión', quiero ser libre]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/la-gran-evasion</link>
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      <pubDate>Sat, 29 Jan 2011 17:37:13 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image37436" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/escape30_650.jpg" class="centro" alt="escape30.jpg" /></p>

	<p><object width="353" height="132"><embed src="http://www.goear.com/files/external.swf?file=f1ad8f3" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" quality="high" width="353" height="132"></embed></object></p>

	<p>El tema que el lector puede oir haciendo play encima de estas líneas, compuesto por el legendario músico de cine <strong>Elmer Bernstein</strong>, es casi tan reconocible y célebre como el silbido de la Marcha del Coronel Bogey en <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/cine-belico/el-puente-sobre-el-rio-kwai">&#8216;El puente sobre el río Kwai&#8217;</a> (&#8216;The Bridge on the River Kwai&#8217;, David Lean, 1957), y pertenece así mismo a una de las películas norteamericanas más famosas de los años sesenta, cuando ya el cine clásico daba sus últimos coletazos de muerte y comenzaba su oscura andadura de la segunda mitad de los sesenta y setenta. <strong>&#8216;La gran evasión&#8217;</strong> (&#8216;The Great Escape&#8217;, John Sturgess, 1963) es también, quizá, la más famosa de las películas de evasión, algo así como un icono de este subgénero, que lleva hasta las últimas consecuencias el juego y la tensión de un grupo de personas que buscan la forma de escaparse de la prisión perfecta, mientras otro grupo trata de impedirlo. Yo, como supongo la mayoría de los lectores, la conocí en televisión con muy pocos años de edad, y ya por entonces me pareció apasionante. Como la han puesto un trillón de veces en la caja tonta, hay muy pocos que no la conozcan.</p>

	<p>De la misma forma que habrá pocos que no la consideren una estupenda respuesta norteamericana a la magistral <a href="http://www.blogdecine.com/fichas/cine-clasico/la-evasion">&#8216;La evasión&#8217;</a> (&#8216;Le Trou&#8217;, Jacques Becker, 1960), que bebe además de algunos de los arquetipos del cine bélico, sobre todo en cuanto a la construcción de ciertos caracteres y de ciertos ambientes, aunque se enmarca en un cine de aventuras más amplio y menos grave que una producción bélica. Título ideal, probablemente, para una tarde lluviosa de fin de semana, cuando lo que más apetece es matar un par de horas frente al televisor. Echando mano de una de esas películas que jamás fallan para pasarlo en grande, a pesar de sus (no pocas) limitaciones. Y es que todavía no había llegado la decadencia más lamentable (la que comenzó en los ochenta y todavía se ha hecho peor con los años) al cine de entretenimiento de Hollywood, que cuando se proponía entretener al respetable lo hacía con un mínimo de inteligencia y de buen gusto. Puestos a hacer productos artesanales, y puestos a venderlos a medio mundo, está bien que sus responsables no nos tomen por bobos. Además&#8230;¿quién no ha visto &#8216;La gran evasión&#8217;?</p>

	<p><!--more--></p>

	<p><strong>John Sturges</strong> siempre fue lo suficientemente sensato como para no considerarse más que un director y productor eficaz, en cuya larga carrera lo cierto es que hubo hueco para casi cualquier género. Con todo, lo más famoso que ha hecho en su vida, a nivel mundial, es el remaje de &#8216;<strong>Los siete samuráis&#8217;</strong> (&#8216;Shichinin no samurai&#8217;, Akira Kurosawa, 1954), que como ya sabemos se llamó <strong>&#8216;Los siete magníficos&#8217;</strong> (&#8216;The Magnificent Seven&#8217;, 1960), y la película que hoy nos ocupa, que comparte algunas presencias estelares. Sin embargo, creo que nunca hizo nada tan redondo y tan intenso como <strong>&#8216;Conspiración de silencio&#8217;</strong> (&#8216;Bad Day at Black Rock&#8217;, 1955), probablemente su mejor película. En cuanto a &#8216;La gran evasión&#8217;, alterna momentos muy inspirados con otros descaradamente comerciales y hasta patrióticos, que bajan un poco la densidad de un conjunto irregular, que quizá precisó de mayor oscuridad y violencia. Y es que siempre he creído que la misma película, diez años más tarde, habría resultado mucho más potente y habría envejecido algo mejor.</p>

	<p><img id="image37437" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/escape08_650.jpg" class="centro" alt="escape08.jpg" /></p>

	<p>Adaptación del libro homónimo de Paul Brickhill (un libro de no ficción que contaba con todo detalle la fuga del Stalag Luft <span class="caps">III</span>), llevada a cabo por James Clavell y W. R. Burnett, el prolijo guión se dedica a presentarnos un par de docenas de presos, la mayoría británicos y unos pocos norteamericanos, y a construir la enésima figura del héroe bélico frente a los arteros y despreciables enemigos nazis. Menos de veinte años después del fin de la II Guerra Mundial, es completamente lógico que una producción de estas características cayera en algunos arquetipos que hoy, casi medio siglo más tarde, pueden haberse convertido en tópicos. Por otro lado, Sturges, que sabe usar bien la cámara y es un hábil director de actores, nunca pierde de vista que, sobre todo, se trata de una historia en la que el ratón (los aliados) ha de jugar de tú a tú con el gato (los alemanes), y aunque le dio más protagonismo a los norteamericanos del que tuvieron en la historia real, sabe dar a este relato un aroma épico que no alude lo realista y lo verosímil, salvo algunos detalles puntuales.</p>

	<p>Supo rodearse, claro, de un grupo de actores y estrellas realmente notable, algo previsible en una historia coral de las ambiciones de esta. Ya hemos dicho muchas veces lo bien que tienen aprendida la lección los productores americanos, y aquí los actores británicos son muy sólidos y muy creíbles, con <strong>Richard Attenborough</strong> a la cabeza, pero sin olvidarnos de <strong>James Donald</strong>, <strong>Donald Pleasence</strong> o <strong>David McCallum</strong>. Ninguno de ellos goza del carisma, ni de la presencia, claro, de <strong>James Garner</strong>, <strong>Charles Bronson</strong>, <strong>James Coburn</strong> o de un <strong>Steve McQueen</strong> que es la gran estrella y que aquí se encuentra en su salsa. Parece que Garner, veterano de Corea, fue un proveedor (un ladrón&#8230;) como su personaje, mientras que otros Pleasence habían pertenecido a la Royal Air Force, sin ir más lejos. Pero esta es la película (como casi todas en las que aparecía él, por supuesto) de McQueen, cuyo capitán Hilts es uno de esos iconos del cine americano que todavía son capaces de fabricar.</p>

	<p>McQueen, su Hilts, es casi un secundario, pero le basta una sonrisa, una frase, una broma, para hacer suya la pantalla. De su carisma bestial se contagian muchas secuencias inolvidables: la simpática de la celebración del 4 de julio, las fugas o enfrentamientos que le llevan directo al calabozo, el descubrimiento de que el túnel se ha quedado corto, y más que ninguna otra cosa su larga fuga pilotando una moto alemana, acosado por centenares de soldados. Estamos en el territorio de la aventura menos acomplejada, y asistimos encantados a esta fuga masiva, con los cautivos aprendiendo alemán, portando uniformes y documentación falsa, aferrándose a la posibilidad de coger un tren, un barco o, en caso extremo, una bicicleta, para irse lejos, quizá al hogar anhelado, o quizá a nuevas fronteras, aunque la mayoría terminan muertos o en la maraña de un alambre de espino. Pero mientras, es imposible aburrirse, con las gotas justas de suspense, humor y tragedia.</p>

<h2>En conclusión</h2>

	<p>En conclusión, cine de entretenimiento de calidad más que aceptable, que ha envejecido bastante bien, aunque su vigencia ha quedado un poco erosionada, porque el cine, por suerte, sigue evolucionando y aquellos héroes y aquella forma de representar la II Guerra Mundial es ya algo del pasado. Pero eso no impide el completo disfrute de una aventura intensa y más que digna, que ya ha pasado a la historia del cine americano.</p>

	<p><img id="image37434" src="http://img.blogdecine.com/2011/01/the-great-escape-1-1024_650.jpg" class="centro_sinmarco" alt="the-great-escape-1-1024.jpg" /></p>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA[Clint Eastwood: 'Joe Kidd']]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-joe-kidd</link>
      <guid>http://www.blogdecine.com/cine-clasico/clint-eastwood-joe-kidd</guid>
      <pubDate>Wed, 22 Apr 2009 17:08:17 +0000</pubDate>

      <author>Alberto Abuín</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img id="image25346" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/joe-kidd-1.jpg" class="centro" alt="joe-kidd-1.jpg" /></p>

	<p><strong>Clint Eastwood</strong> dejaba atrás en 1972 un pequeño bloque de tres películas que representan parte de lo mejor de su carrera. &#8216;El seductor&#8217;, &#8216;Escalofrío en la noche&#8217; y &#8216;Harry el sucio&#8217; sientan las bases del actor realizador, y sus inquietudes estéticas y temáticas empiezan a tomar forma. Tras la primera aventura del inspector Callahan, Eastwood cumple su promesa con la <strong>Universal</strong> de protagonizar para ellos un western. El caso es que haría dos, siendo uno el primero que realizaría tras las cámaras. De esta forma, el actor vuelve al género que le dio a conocer con dos films extraños, interesantes en parte, y también muy lejos de ser grandes logros.</p>

	<p><strong>&#8216;Joe Kidd&#8217;</strong> da inicio a ese díptico del western, y resulta curioso que Eastwood quisiera protagonizarla (más allá de su compromiso con la productora). Años antes había rechazado interpretar &#8216;El oro de McKenna&#8217;, de J. Lee Thompson, por considerarla un proyecto demasiado antiguo y pasado de época, algo en lo que Eastwood no se equivocó, aunque tampoco hablamos de una película desdeñable. Pero es que <strong>&#8216;Joe Kidd&#8217;</strong> adolece de los mismos defectos de aquélla, siendo dirigida por uno de los clásicos del género: <strong>John Sturges</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Que el director de joyas del séptimo arte como &#8216;Los siete magníficos&#8217; (Akira Kurosawa le regaló a Sturges una espada de samurai después de verla, en señal de agradecimiento), &#8216;Conspiración de silencio&#8217;, &#8216;El último tren de Gun Hill&#8217;, &#8216;La gran evasión&#8217; (¿cuántas veces se puede ver esta película y no aburrirse jamás?) o &#8216;Duelo de titanes&#8217; (junto con la versión de John Ford, la mejor película sobre el mítico duelo en el OK Corral), se pusiera a dirigir a una estrella del talante de Eastwood, admirador profundo de los grandes clásicos (aunque eso no le convierta en el mil veces llamado &#8220;último clásico de Hollywood&#8221;, definición tan acertada como errónea, y ya lo explicaré en su momento), es algo que nadie podría perderse. Un western de <strong>John Sturges</strong> con <strong>Clint Eastwood</strong> tendría que oler a grande de lejos. Pues no. <strong>&#8216;Joe Kidd&#8217;</strong> muestra a dos artistas reunidos en un mismo film, pero transmitiendo la decepcionante sensación de que cada uno ha ido por su lado.</p>

	<p><strong>&#8216;Joe Kidd&#8217;</strong> no fue más que un proyecto de encargo. Sturges se puso a dirigirla intentado reverdecer viejos laureles, y Eastwood la interpretó sin aportar nada especial a lo que ya habíamos visto con anterioridad. Resulta curioso comprobar como su personaje, el Joe Kidd del título, es una mezcla de los personajes clásicos vistos en infinidad de westerns y los que él protagonizó con anterioridad. Un hombre sin pasado conocido, un borrachín, ex-cazador de recompensas, que anda siempre metido en líos, y también apartado de todo lo que rodea al pueblo en el que se encuentra, hasta que circunstancias de índole mayor le obligan a tomar parte. Al igual que en futuras y pasadas películas, su imagen está por encima del bien y del mal, más allá de toda regla establecida. Joe Kidd primero está del lado de la ley (protege a un juez de ser asesinado), luego es &#8220;invitado&#8221; a servir de guía por un terrateniente que quiere dar caza a un mexicano molesto para sus intereses. En el transcurso de la misión, Kidd se da cuenta de que el mexicano (Luis Chama) no es tan malo como la persona que le contrató para darle caza, y finalmente convence a aquél para que se entregue, mientras Kidd reparte justicia como es debido.</p>

	<p><img id="image25347" src="http://img.blogdecine.com/2009/04/joe-kidd-2.jpg" class="centro" alt="joe-kidd-2.jpg" /></p>

	<p>En este aspecto, <strong>&#8216;Joe Kidd&#8217;</strong> puede parecerse a &#8216;Cometieron dos errores&#8217; (también a alguna que otra película futura de la que ya hablaremos), el film de Ted Post, que Eastwood protagonizó en 1968. Los verdaderos criminales deben recibir su merecido, y la ley debe impartir justicia, no ley, por muy paradójico que esto resulte. Al respecto, <strong>&#8216;Joe Kidd&#8217;</strong> ofrece una de las escenas más interesantes y atrevidas del cine de Eastwood actor: aquélla en la que sentado en el sillón del juez de un tribunal dispara contra <strong>Robert Duvall</strong> (quien da vida a Frank Harlan, un antagonista a la altura de nuestro admirado Clint). Harlan recibe su merecido, y la alegoría no puede ser más directa, concisa y clara: para aplicar justicia, la ley debe saltarse sus propias normas.</p>

	<p>Pero dejando a un lado este apunte (bastante desarrollado en otros films de Eastwood), las ajustadas interpretaciones de su trío protagonista (un, como siempre, lacónico Eastwood, un sobrio <strong>Robert Duvall</strong>, y un extraño y hasta cierto punto divertido, <strong>John Saxon</strong>, aguantan muy bien el peso del film, sobreponiéndose a las deficiencias de un guión quizá demasiado complaciente además de esquemático), y el intento de Sturges por ofrecer a un producto demasiado tambaleante algo de la sobriedad y el estilo que él mismo demostró en los años 50, lo cierto es que <strong>&#8216;Joe Kidd&#8217; es un western demasiado simple</strong>, con un argumento que no satisface las inquietudes de un espectador deseoso de ver lo que los apellidos de Sturges y Eastwood son capaces de ofrecer.</p>

	<p>No obstante <strong>&#8216;Joe Kidd&#8217;</strong> supuso para la Malpaso un éxito económico bastante grande, la fama de Eastwood siguió subiendo como la espuma, y eso le permitió seguir realizando los proyectos que a él le apetecían de verdad. Su siguiente película, &#8216;Infierno de cobardes&#8217;, uno de esos personales proyectos del actor logró algo de lo que muchos nos lamentamos: que Clint Eastwood y John Wayne no interpretasen juntos un western. Pero ya hablaremos de ello en su momento, ya que antes conoceremos una de las obras más influyentes en la carrera de Eastwood director (probablemente, el film que más influyó en su trayectoria): &#8216;Incidente en Ox-Bow&#8217; de William A. Wellman.</p>

<h2>Especial Clint Eastwood en Blogdecine:</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/actores/clint-eastwood-los-comienzos">Los comienzos</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-por-un-punado-de-dolares">&#8216;Por un puñado de dólares&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-la-muerte-tenia-un-precio">&#8216;La muerte tenía un precio&#8217;</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-el-final-de-la-trilogia-con-sergio-leone">El final de la trilogía con Sergio Leone</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/clint-eastwood-la-malpaso-y-dos-errores">La Malpaso y dos errores</a></li>
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	</ul>
	<ul>
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	</ul>      ]]></description>
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      <title><![CDATA['Desafío en la Ciudad Muerta', Robert Taylor contra Richard Widmark]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/desafio-en-la-ciudad-muerta-robert-taylor-contra-richard-widmark</link>
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      <pubDate>Tue, 24 Jun 2008 13:45:27 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
      <p><img class="centro" id=image19617 alt="Desafío en la Ciudad Muerta" src="http://img.blogdecine.com/2008/06/CIUDAD MUERTA.jpg" /></p>

	<p>Sé que no debo, pero no puedo evitarlo. Las preferencias personales me marcan demasiado el visionado de una película. ¡Qué confidencia más sorprendente! No, ya, os pasará a todos (los que lo reconozcáis). Esto viene al caso de <strong>&#8216;Desafío en la Ciudad Muerta&#8217;</strong>, de John Sturges, que vi anoche, aunque es posible que esté hablando de algo personal cuando realmente no lo es; quiero decir, que mi impresión es la misma que tendrá cualquiera que vea la película. Me refiero al desigual duelo entre los dos actores protagonistas, donde, a mi parecer, el héroe está muy por debajo del villano.</p>

	<p><strong>&#8216;Desafío en la Ciudad Muerta&#8217;</strong> (<em>&#8216;The Law and Jake Wade&#8217;</em>, 1958) nos presenta a Jake Wade liberando a Clint Hollister, condenado a la horca, quien pronto se descubre como un hombre con facilidad para apretar el gatillo y disparar a todo el que se mueva. Tras discutir sobre cuentas saldadas y un dinero oculto, se separan. Jake resulta ser un respetado marshall que va a casarse y que cree que ha dejado atrás su oscuro pasado. Nada más lejos de la realidad, Clint y su banda le encuentran y le obligarán a desvelar el lugar donde ocultó el suculento botín.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La cuestión de la que hablaba es que en esta película hay una rivalidad dramática entre dos personajes, uno marcadamente bueno y otro, digamos, con tendencias criminales. El primero lo encarna <strong>Robert Taylor</strong> y el segundo <strong>Richard Widmark</strong>, quien vuelve a hacer de villano, que es por lo que es más popular, a pesar de también brilló en otros papeles (como en &#8216;Pánico en las Calles&#8217; o &#8216;Brigada Homicida&#8217;). Personalmente, no pude dejar de sentir cariño por <a href="http://www.blogdecine.com/tag/richard+widmark">Widmark</a> y ponerme del lado de su personaje, aunque el honrado y el bondadoso (y el que no busca matar a nadie) lo interpretase <a href="http://www.blogdecine.com/tag/robert+taylor">Taylor</a>.</p>

	<p>La relación entre los dos protagonistas es lo que mantiene la película, es el eje de una trama muy sencilla pero muy bien expuesta y narrada por <strong>John Sturges</strong>, que, como en otras de sus películas (por ejemplo, la impresionante &#8216;Conspiración de Silencio&#8217;), consigue dotar de una gran tensión las relaciones de los personajes, logrando que el espectador esté expectante, esperando la producción de esa chispa que amenaza con romperlo el equilibrio en cualquier momento, provocando un dramático incendio. Precisamente, la resolución de todo este cúmulo de tensión y amenazas entre los diferentes personajes es un tanto decepcionante. Desde el principio se nos anticipa que veremos un duelo a muerte entre Taylor y Widmark, y uno sabe que es así, y si ha visto al menos un <a href="http://www.blogdecine.com/tag/western">western</a>, ya sabe cómo va a concluir el mismo.</p>

	<p>Los apaches son el gran obstáculo de la segunda parte de la película, y los responsables de ir eliminando personajes secundarios, además de ser el típico elemento que no suele faltar en un producto del género. Se le resta bastante emoción al tramo final, carente de garra, cuando todo queda en desenterrar el tesoro y disputar el duelo final. Ya digo, como fan de Widmark, esto me supuso asistir a los últimos minutos con un aire amargo, en plan &#8220;ya sé, que acabe pronto&#8221;. Supongo que los fans de Taylor quedarían satisfechos. Ese incendio metafórico del que hablaba, que podría afectar a todos los personajes la asemeja bastante a &#8216;Colorado Jim&#8217;, magnífico thriller psicológico en forma de western donde también un grupo debe llevar como carga a un hombre y a su mujer; al igual que en ese film, Sturges hace que el prisionero provoque tensión entre los miembros del grupo poniendo en duda la figura del líder que les guía y mantiene unidos.</p>

	<p>A diferencia del film de <a href="http://www.blogdecine.com/tag/anthony+mann">Anthony Mann</a>, la &#8220;carga&#8221; explosiva aquí es el &#8220;bueno&#8221;, obligado a exprimir su ingenio para provocar una situación que le permita huir. En este sentido, creo que Mann lograba explotar mucho mejor la tensión entre los diferentes personajes. En <strong>&#8216;Desafío en la Ciudad Muerta&#8217;</strong>, al ser los &#8220;malos&#8221; quienes tienen el control, creo que el prisionero tiene más facilidades de las que debería, restando mérito a su tarea de dividir al grupo y poder escapar con su amada (¿por qué la llevan con ellos?). Sin embargo, esto sólo lo digo comparándola con la magistral obra de Mann, que conste. Sturges tiene en sus manos una historia con muchos elementos para entretener y ofrecer una estupenda película, llena de suspense y aventura; a esto hay que sumarle su labor como narrador y el trabajo de los actores, todos en su sitio, salvo Widmark, que destaca sobre el resto.</p>

	<p>Ya he hablado de Taylor y de Widmark, pero hay otros actores a destacar en este film. Así, tenemos a <strong>Patricia Owens, Robert Middleton, Henry Silva, DeForest Kelley, Burt Douglas y Eddie Firestone</strong>. De todos ellos, comentar lo gratuita de la presencia de Owens, que es casi un florero, y las estupendas aportaciones de Silva, como el forajido más inquieto de la banda de Widmark, y de Kelley, más famoso posteriormente por su trabajo en la saga de Star Trek.</p>

	<p><strong>&#8216;Desafío en la Ciudad Muerta&#8217;</strong> destaca por la dirección de John Sturges y por la composición de Richard Widmark, resultando <strong>un western de lo más entretenido</strong>, que habría ganado con un mayor pulido en los conflictos personales y un protagonista más carismático. Lamentablemente, esta película no está aún disponible en DVD.</p>      ]]></description>
      </item>
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