'Asesinato justo', estrellas que se apagan

Que Robert De Niro y Al Pacino han formado parte de alguna de las mejores películas de los últimos 30 ó 40 años es algo innegable. Juntos en el mismo film han dejado dos de las mejores muestras de la década de los 70 y de los 90, ‘El padrino, parte II’ y ‘Heat’, obras monumentales y capitales en el desarrollo del cine norteamericano. Sin embargo, su tercera reunión ante las cámaras no consiguió despertar demasiado interés entre el público, porque las carreras de ambos actores han caído en un adocenamiento a cualquier nivel.
Si a eso sumamos que el realizador es el impersonal Jon Avnet, cuya carrera empezó dando alguna maravilla como ‘Tomates verdes fritos’ o ‘The War’, pero después fue incapaz de alcanzar el nivel de ambos films llegando a convertirse en un director totalmente distinto, pues la cosa no pintaba nada bien. Su anterior film, ‘88 minutos’, es una prueba irrefutable que vale para corroborar lo dicho sobre él, y también sobre Pacino. Con esto, no me extraña que todos tuviéramos miedo de ‘Asesinato justo’.








