Ya hacía Cervantes en su segunda parte de ‘El ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha’ los chistes que se hacen en la cinta de José Pozo sobre que las personas habían leído el libro y conocían a sus protagonistas. Continuando esa línea metalingüística que hoy en día ya no llama la atención y menos en un film de animación, pero que en 1605 probablemente fue de lo más chocante, ‘Donkey Xote’ está llena de humor referencial a otras películas animadas recientes y a cuestiones de la actualidad española, siendo el que más me ha matado el burro vestido de McLaren de Alonso… Quijano.
Un Quijote bastante más joven y apuesto que el que protagonizaba la novela de caballerías y un Sancho con muy poca Panza reciben el reto de acudir a un combate en Barcelona para que les sea desvelada la auténtica identidad de Dulcinea de El Toboso. Pero, como indica el título, ‘Donkey Xote’, el protagonista es el burro que quiere ser caballo y que animará a su amigo Rocinante a acudir a la cita.


