
“El reconocimiento del padre. Me reconfortó entonces. Y ahora me reconforta aún más. Todos somos niños. Todos necesitamos reconocimiento.”
-Jean-Dominique (Mathieu Amalric)
Cuando uno se encuentra con una película de estas características, se arrepiente y se avergüenza de haber considerado a otros largometrajes como grandes o importantes, y al entrar en contacto con tanta belleza, pudor y dolor, comprende uno un poco más lo que significan esas palabras. La historia de Jean-Dominique Bauby, que sufre en 1985 un infarto cerebral que le deja incapacitado para moverse y comunicarse, es del tipo que a mí en un principio no me interesa mucho, pues la historia del cine está trufada de películas sentimentalistas sobre incapacitados y sobre tragedias físicas de toda clase, y muy pocas veces surge un cine interesante de todo eso. Sin embargo, ‘La escafandra y la mariposa’ (‘Le scaphandre et le papillon’, Julian Schnabel, 2007), es una de esos extraños casos en los que queda desterrado todo sentimentalismo, todo carácter ilustrativo, toda moralina, todo mensaje. Con verdad y pasión estremecedoras, se zambulle en la vida de un hombre paralizado (en casi todos los sentidos), y no da pena, sino que regala luz.
Julian Schnabel, que antes de ser director fue un renombrado pintor y escultor, y que ya había llamado la atención con su anterior ‘Antes que anochezca’ (‘Before Night Falls’, 2000), que le valió una nominación al Oscar a Javier Bardem, firma aquí con precisión majestuosa una historia que es lo opuesto a, por ejemplo ‘Mar adentro’ (id, Alejandro Amenábar, 2004), una película que según sus propias palabras es aburrida y no le interesa en absoluto. Muy al contrario que Amenábar, Schnabel no se regodea en los aspectos más preciosistas o morales de la historia. En lugar de eso, profundiza en la conciencia más insondable de un hombre que por primera vez se ve a sí mismo tal como es, y que empieza a ver el mundo que le rodea, literal y metafóricamente, con otros ojos. Esta excusa le sirve a Schnabel para hablar sobre varias cosas de forma admirable.




Pues recién salidito del horno, gracias a uno de nuestros lectores, Jorge, aquí tenemos el palmarés del Festival de Cine de San Sebastián, el cual se ha saldado con los siguientes resultados:
Más repartida no podría haber quedado la cosa en esta
El primer film que se presentó ayer a competición fue 