
Después de llevarse la palma de oro por ‘The Wind that Shakes the Barley’, que además, fue ovacionada por el público en Cannes, el director inglés Ken Loach ha empezado a recibir reproches de la prensa británica más reaccionaria, que ha calificado a la película de “antipatriota”.
La película trata sobre la guerra de independencia de Irlanda en los años veinte del siglo pasado. Como respuesta, Loach dijo que “Nuestra película es un pequeño paso, un paso cortísimo, sobre los británicos afrontando su historia imperialista. Si contamos la verdad sobre el pasado, podremos quizás contar la verdad acerca del presente”.
Se le acusa de falta de veracidad en los hechos expuestos en ‘El viento que agita la cebada’. Y en especial se han criticado las escenas de violencia indiscriminada por parte de los Black and Tans, el desprestigiado y ya extinguido batallón del Ejercito Británico que operaba en Irlanda en los años diez y veinte del siglo XX. La escritora irlandesa Ruth Dudley Edwards le ha acusado en el periódico conservador y monárquico ‘The Daily Mail’ de retratar “a los británicos como sádicos y a los irlandeses como luchadores románticos e idealistas”. Desde ‘The Sun’ se quejaban de que “Es el filme más pro-IRA que hemos visto jamás. Su trama está enfocada a hundir en el barro la reputación de nuestra nación”.
La respuesta del cineasta fue que “podía haber incluido escenas aún peores” y que la “brutalidad” de los Black and Tans “es legendaria”. “Nadie puede cuestionar este aspecto”, defendió en una entrevista con la BBC. “La película”, añadió, “trata de un grupo de gente, la mayoría jóvenes, que están luchando para echar de su país a un ejército de ocupación. Se les puede comparar con la Resistencia francesa y los partisanos en Italia”.