'Protegidos por su enemigo', el vecino cabreado

‘Protegidos por su enemigo’ es el lamentable y inequívoco título con el que se ha estrenado en nuestro país ‘Lakeview Terrace’. Lamentable por motivos más que evidentes, y inequívoco porque da información completamente falsa sobre su argumento. El espectador tiene la sensación de encontrarse ante otro thriller más con esquema matrimonio acosado por un extraño que poco a poco se hace su amigo pero se la mete doblada. No habría ningún problema si el film hubiese ido por ese camino, pero no es el caso.
Lakeview Terrace es la zona residencial donde Rodney King fue apaleado por cuatro policías, y cuyas terribles imágenes fueron grabadas por un videoaficionado, dando la vuelta al mundo, provocando debates morales de todo tipo, y cabreando profundamente a una buena parte de la población negra de Los Ángeles, sobre todo después de conocer los resultados del juicio contra los cuatro agentes de la ley. El componente racial de la historia hacia posible, pues, que ésta alcanzara dimensiones trágicas de alta envergadura y profundo calado en el espectador concienciado. Pero tampoco es el caso.

No hagamos caso de lo que hizo en el