'En el nombre del rey', Uwe Boll rueda 'El señor de los anillos'

Os he hablado en numerosas ocasiones del director alemán Uwe Boll, experto en destrozar videojuegos con sus adaptaciones. Ya comentábamos entonces que sus películas no son films de mala calidad comunes y corrientes, sino que tienen una clara marca de autor. Añadía que lo peor del asunto es que no se suele entender lo que ocurre y no porque la trama sea complicada o la narración críptica, sino porque él solito se monta unos caos que no hay quien organice.
El guión y el montaje de los films de Boll son penosos. En el primero de los casos, los guionistas suelen contar que es imposible discutir con él y con respecto a la parte de postproducción, nos imaginamos que el montador tiene la mente tan desestructurada como Uwe y él, que es un buen amigo, le sigue contratando a pesar de todo. Se empeña en darlo todo en paralelo y no le importa conjugar muchas más de dos tramas aunque eso suponga que algunas se le pierdan, que la duración de otras quede completamente falseada y hasta cosas como pasar de la noche al día de repente.
Tan incomprensibles son las películas del alemán que resulta divertido verlas como si fuese cine de humor, un humor no intencionado, pues –salvo en las últimas, ‘Postal’ y ‘Far Cry’, por lo visto en sus tráilers— Boll no introduce ni una frase cómica, ya que se toma muy en serio sus historias.
‘BloodRayne’, que obtuvo el