feed

La Torre de Londres

'La Torre de Londres', antes también se hacían bodrios épicos

5 comentarios

Boris Karloff en La Torre de Londres

Recuerdo que en una de nuestras primeras conversaciones, hace un par de años, Alberto Abuín y un servidor discutíamos sobre las diferencias entre el cine clásico y el cine moderno, defendiendo yo lo último. Entendamos cine clásico por aquel realizado antes de 1960 (¿os vale?) y moderno por el realizado después, aunque quizá habría que hacer una división ahí, dejando un bloque para el cine más actual. Esto me recuerda una anécdota que me contaba hace poco mi cinéfago amigo Snake, sobre un compañero de trabajo suyo que le respondió que ‘Tango y Cash’ era “una película antigua”. Oh, sí...

Pero volvamos a lo que os contaba. Consideraba sobrevalorado el cine clásico e infravalorado el moderno. En general. No era que no me quedara alucinado con obras maestras del cine, no; siempre adoré a Stanley Kubrick (Dios), a los hermanos Marx, y no tendría más de diez años cuando me maravillaron ‘Metrópolis’, ‘¡Qué Bello es Vivir!’ o ‘Ser o no Ser’, por mencionar sólo algunas. La magia del cine entra y se queda ahí. Pero, en general, quizá por la poca consideración que se suele tener a lo que es actual, no quería darle al cine “antiguo” el valor que luego, con prestarle un poco de atención, con tomarme unas pocas horas durante cada semana, descubrí que sí tiene. Incalculable valor. La proporción de clásicos que veo y compro desde que mi compañero en Blogdecine me abrió los ojos es ahora bestialmente superior a los films modernos.

Leer más

Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí

WSL Weblogs SL