'Lars y una Chica de Verdad', incomunicación

La incomunicación es el gran problema del ser humano. A gran o pequeña escala el no escucharnos con atención, el no establecer un diálogo, sin pararnos siquiera a reparar en las posibles causas del no entendimiento, es el origen de todos nuestros enfrentamientos. En unos tiempos en los que la red parecía derribar muros entre culturas y ayudar en la medida de lo posible a que todos nos conozcamos, y por ello nos entendamos, un poco más, el problema se acrecienta si cabe todavía más. La gente escribe en sus blogs, protesta al vacío, grita a desconocidos y airea intimidades con una facilidad pasmosa, y nadie escucha, no leen, no entienden, no se paran. Se van a tener que tomar medidas para que muchos sean escuchados, como la que toma el joven protagonista de ‘Lars y una Chica de Verdad’, claro reflejo de todos aquellos que se encuentran solos por la falta de entendimiento de sus propios semejantes, ahogados en un mundo en el que todos quieren hablar al mismo tiempo. Son muchos los que se sienten solos, y esta película habla de todos ellos, a través de una historia dotada de realismo mágico rayando con la ingenuidad típica de otros tiempos.


Esta semana tenemos varios estrenos de nuestro país que llegan después de su presentación en el 
