Entre los muros de la clase, una batalla diaria

En aquel artículo donde os dejaba mis pronósticos para los Oscars os decía que en la categoría de mejor película de habla no inglesa no podía aventurar nada, porque no había visto ninguna de las cinco nominadas. A diferencia de las norteamericanas, que están a disposición de cualquiera, para todo el que esté interesado, las películas de otra procedencia suelen resultar menos accesibles, y a veces es imposible verlas hasta que no salen en DVD. Hace un par de días tuve la suerte (porque en estas condiciones hay que llamarlo así) de asistir a un pase de ‘La clase’, una de las cinco nominadas a ese Oscar que finalmente se llevó la candidata japonesa.
‘La clase’ (2008) está basada en la novela ‘Entre les murs’, de François Bégaudeau, y ha sido dirigida por Laurent Cantet, que en unas dos horas, nos invita a conocer el interior de un instituto parisino, situado en un barrio conflictivo. La película se dio a conocer tras triunfar en el prestigioso festival de Cannes, donde se alzó con la Palma de oro. No me cabe la menor duda de que Cantet no habría cambiado ese reconocimiento por el Oscar de Hollywood, y es que tienen consideraciones muy diferentes, a pesar de que ambos adolecen de los mismos defectos y no deberían condicionar el visionado y la valoración de ninguna película. Vamos, que el Oscar es sinónimo de comercialidad y la Palma lo es de calidad; es la versión de determinados grupos, cuya pose es tan forzada como necesaria para seguir integrados. Obviamente, una visión tan cerrada me parece errónea, y concretamente, el film de Cantet está lejos de ser tan extraordinario como lo han pintado.

