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		<title>Blogdecine</title>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>Tue, 24 Nov 2009 19:39:05 +0000</pubDate>

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      <title><![CDATA[Entre los muros de la clase, una batalla diaria]]></title>
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      <pubDate>Sat, 28 Feb 2009 15:09:14 +0000</pubDate>

      <author>Juan Luis Caviaro</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image24404" src="http://img.blogdecine.com/2009/02/clase-muros.jpg" class="centro" alt="muros" /></p>

	<p>En aquel artículo donde os dejaba mis pronósticos para los Oscars os decía que en la categoría de mejor película de habla no inglesa no podía aventurar nada, porque no había visto ninguna de las cinco nominadas. A diferencia de las norteamericanas, que están a disposición de cualquiera, para todo el que esté interesado, las películas de otra procedencia suelen resultar menos accesibles, y a veces es imposible verlas hasta que no salen en <span class="caps">DVD</span>. Hace un par de días tuve la suerte (porque en estas condiciones hay que llamarlo así) de asistir a un pase de <strong>&#8216;La clase&#8217;</strong>, una de las cinco nominadas a ese Oscar que finalmente se llevó la candidata japonesa.</p>

	<p><strong>&#8216;La clase&#8217;</strong> (2008) está basada en la novela <strong>&#8216;Entre les murs&#8217;</strong>, de François Bégaudeau, y ha sido dirigida por <strong>Laurent Cantet</strong>, que en unas dos horas, nos invita a conocer el interior de un instituto parisino, situado en un barrio conflictivo. La película se dio a conocer tras triunfar en el prestigioso festival de Cannes, donde se alzó con la Palma de oro. No me cabe la menor duda de que Cantet no habría cambiado ese reconocimiento por el Oscar de Hollywood, y es que tienen consideraciones muy diferentes, a pesar de que ambos adolecen de los mismos defectos y no deberían condicionar el visionado y la valoración de ninguna película. Vamos, que el Oscar es sinónimo de comercialidad y la Palma lo es de calidad; es la versión de determinados grupos, cuya pose es tan forzada como necesaria para seguir integrados. Obviamente, una visión tan cerrada me parece errónea, y concretamente, el film de Cantet está lejos de ser tan extraordinario como lo han pintado.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Dicho eso, y para que no se me tache de &#8220;espectador palomitero&#8221; o &#8220;propagandista hollywoodiense&#8221; (nunca me han llamado tales cosas, pero sí otras parecidas, y es falso), empezaré con lo bueno, con los aciertos de <strong>&#8216;La clase&#8217;</strong>, en general, una película interesante, además de refrescante, en el sentido en el que rompe la dinámica de la cartelera actual, dominada por una mayoría de títulos convencionales, rutinarios, creados sin demasiado talento con la única idea de hacer caja. La película francesa juega a otra cosa, a mostrar &#8220;verdad&#8221; en la medida de lo posible y, en consecuencia, provocar que el espectador no se quede indiferente, sino que reflexione sobre lo que está viendo.</p>

	<p>¿Y qué está viendo? Al margen de interpretaciones, a simple vista, la película nos introduce en un instituto de una zona conflictiva de París, más pobre y llena de inmigrantes, y nos muestra lo que ocurre durante un curso. Empezamos viendo a los profesores antes del primer día de clase, y terminamos (espero que no lo consideréis un spoiler) con la entrega de notas y el habitual partido entre ellos y los alumnos, todos en el patio, fuera de las aulas. Entre un momento y otro, una guerra que dura meses. Cada semana, cinco batallas diarias, de lunes a viernes, entre el profesorado y los alumnos. Lo hemos vivido todos, la relación no es fácil (siempre hay excepciones), y con el tiempo parece que se complica más, que los alumnos son más conflictivos y los profesores pasan cada vez más.</p>

	<p><object width="480" height="295"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/Hy158dWdbpw&hl=es&fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/Hy158dWdbpw&hl=es&fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="295"></embed></object></p>

	<p>Esto es todavía más complicado en el instituto de la película de <strong>Laurent Cantet</strong>, que nos presenta a unos profesores que conforme transcurre el curso van perdiendo ilusión, paciencia y confianza, incapaces de dar las clases tal como habían previsto a unos alumnos que no les tienen respeto y que no tienen ninguna intención por aprender. Como les dice el protagonista, son incapaces de concentrarse ni un minuto en ninguna tarea, y son tremendamente indisciplinados, lo único que les interesa es divertirse y escapar cuanto antes de la &#8220;prisión&#8221; que controlan los educadores. De este modo, más que lo que se ve en la superficie, lo verdaderamente interesante de <strong>&#8216;La clase&#8217;</strong> es lo que subyace, lo que no aparece en pantalla, la reflexión inevitable a la que conducen sus escenas, que parecen sacadas directamente de la realidad.</p>

	<p>La película, aparte de ser un retrato de los conflictos que provoca la multiculturalidad de la Francia actual (ya podemos estar atentos, porque somos los siguientes), y de narrar lo que ocurre en un determinado edificio escolar, nos transmite temor y desconfianza hacia el sistema, ése que debería formar a los ciudadanos del futuro, pero que en realidad se revela ineficaz, injusto y hasta culpable del mantenimiento de situaciones de desigualdad y marginalidad. La batalla diaria entre profesores y alumnos y los resultados de la misma pone de manifiesto que algo huele a podrido en las normas que teóricamente hemos aceptado y que rigen nuestra sociedad. Si la situación es preocupante, más aún lo es el futuro, si son éstas las gentes que deben sostenerlo. Como un mazazo sienta la declaración de una alumna al final de la película, ni siquiera el atento profesor sabe qué responder.</p>

	<p><strong>Cantet</strong> confía en la contundencia del material que tiene entre manos y nos ofrece una película seca y directa, realista, casi un documental; a esto obedece el hecho de que no haya música, ni siquiera en los créditos. La realización trata de mostrar, de forma desnuda, lo que ocurre realmente en este tipo de aulas. Resultaba imprescindible por tanto contar con &#8220;actores&#8221; que transmitieran la verdad que necesitaba el relato. Y ahí encontramos el gran acierto del film, todos los que aparecen en el film aportan una naturalidad y verosimilitud al conjunto realmente impresionante. A destacar el fantástico trabajo del propio <strong>François Bégaudeau</strong>, que interpreta al profesor protagonista, un personaje lleno de matices, que intenta darlo todo pero que no deja de cometer errores (absolutamente comprensibles, eso es lo bueno).</p>

	<p><img id="image24405" src="http://img.blogdecine.com/2009/02/clase-film.jpg" class="centro" alt="clase" /></p>

	<p>Sin embargo, a pesar de sus muchos aciertos, estamos ante una película que se hace lenta, que te hace mirar el reloj más de una vez, que contiene escenas que no aportan gran cosa (por no decir nada), muchas secuencias alargadas innecesariamente (lo de la máquina de café, por ejemplo) e incluso algunos errores de realización (prestad atención al enfoque o al torpe zoom) que desconectan de lo que sucede en pantalla. Por no hablar de la falta de estabilidad en los planos, que ya sé que es para darle realismo y tal y cual, pero llega a resultar incómodo y no deja de ser un artificio.</p>

	<p>En conclusión, y por no dejarlo ahí, con la mención de los defectos, <strong>recomiendo no dejar pasar &#8216;La clase&#8217;</strong>, pues resulta tan instructiva como debería serlo lo que se enseña en las escuelas. Eso sí, no es apta para todos los públicos (es obvio, ¿no), y hay que verla con plena consciencia del tipo de producto de que se trata, descansado y con la mente despierta; porque esto no se puede ver sin activarla, con el piloto automático.</p>

	<p><img id="image22326" src="http://www.blogdecine.com/images/2008/11/3.jpg" class="centro" alt="3" /></p>

<h2>En Blogdecine:</h2>

	<p><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/la-clase-la-carcel-de-la-ignorancia">&#8216;La clase&#8217;, la cárcel de la ignorancia</a></p>      ]]></description>
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      <title><![CDATA['La clase', la cárcel de la ignorancia]]></title>
      <link>http://www.blogdecine.com/criticas/la-clase-la-carcel-de-la-ignorancia</link>
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      <pubDate>Tue, 20 Jan 2009 07:53:03 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
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      <p><img id="image23602" src="http://img.blogdecine.com/2009/01/mv5bnjmzmdi0ntc0n15bml5banbnxkftztcwnde0ntu5mq.jpg" class="centro" alt="mv5bnjmzmdi0ntc0n15bml5banbnxkftztcwnde0ntu5mq.jpg" /></p>

	<p>Ocho meses después de alzarse con la <strong>Palma de Oro</strong> del <strong>Festival de Cannes</strong>, nos llega &#8216;Entre les murs&#8217; (me van a perdonar que no escriba su insulso título español, pues resulta mucho más estimulante su original francés, que además da una idea de lo que nos depara este relato) a nuestro país. Y la cita con esta película en los cines resulta obligatoria para todo aquél que busque verdadero cine en las carteleras de hoy día. La espera ha merecido la pena.</p>

	<p>La arcadia francesa, que este año nos ha traído obras de la altura estética de <a href="http://www.blogdecine.com/2009/01/10-la-cuestion-humana-demoledora-y-monumental-obra-maestra">&#8216;La cuestión humana&#8217;</a> y <a href="http://www.blogdecine.com/2008/12/04-las-horas-del-verano-la-extincion-de-europa">Las horas del verano</a>, prosigue en su larga y extraordinaria tradición de películas en torno a la cuestión de la escuela (recordemos las maravillosas <strong>&#8216;Cero en conducta&#8217;</strong>, <strong>&#8216;Hoy empieza todo&#8217;</strong>, <strong>&#8216;Ser y tener&#8217;</strong>) con esta película  <strong>que se nutre de la fuerza del documental para narrar una ficción que nos narra una dura y tensa realidad, con una fuerza y una verdad abrumadoras.</strong></p>

	<p><!--more--></p>

	<p>François Bégaudeau escribió el libro en el que se basa el guión de esta película, que él también ha firmado, junto con Robin Campillo y el director Laurent Cantet. En el libro contaba muchas experiencias que él había vivido como director de lengua francesa en un instituto de secundaria. Y el mismo François Bégaudeau es el que interpreta al protagonista, es decir, se interpreta a sí mismo. Un profresor como puede haber cientos en su país o en cualquier instituto del mundo, para quien el día a día con sus alumnos, en lugar de resultar una experiencia de transmisión del conocimiento, es más una lucha y un debate en defensa de la propia identidad.</p>

	<p>Filmada durante siete semanas en un colegio real de París, hubo un trabajo previo, fundamental, del director Cantet y de Bégaudeau, con cincuenta alumnos durante todo un año escolar. De esos cincuenta alumnos iniciales se pasó a veinticinco, con los que se realizó un taller de improvisación en el que los temas y debates más importantes para los autores del filme eran puestos a prueba, y afinados por los actores. Es decir, que a partir de una estructura previamente configurada, que recogía las partes del libro que más les interesaba a los cineastas, se construyó un relato nutrido por la interacción real de los alumnos y el profesor. Tanto Cantet como Bégaudeau actuaron por tanto como cómplices que tiraron de los alumnos y tejieron la trama de la película.</p>

	<p><img id="image23604" src="http://img.blogdecine.com/2009/01/entre-les-murs-photo1.JPG" class="centro" alt="entre-les-murs-photo1.JPG" /></p>

	<p>Porque este relato no es nada más (y nada menos, ciertamente) que la historia de un profesor y de sus alumnos, centrada en los momentos más duros y tensos, que mejor reflejan lo que es una clase. Esto es, una parábola y una representación al mismo tiempo del mundo real, con sus juegos de poder y de comunicación, con sus características raciales, económicas, interpersonales y emocionales, en un toma y daca que conforma un crescendo a veces insoportable, a menudo patético, muchas veces un callejón sin salida.</p>

	<p>Porque lo que se nos cuenta en <strong>&#8216;Entre les murs&#8217;</strong>, en tono de &#8220;ligera tragedia&#8221;, es una verdadera guerra abierta, declarada por los alumnos contra la figura del profesor, que deviene figura autoritaria e incomprendida, <strong>cuya buena voluntad y deseo de mejorar la vida de los alumnos choca frontalmente contra la inseguridad y resentimiento de estos</strong>, y no puede abarcar toda la complejidad y el sufrimiento de algunos chavales cuyo seno familiar está roto, y cuya esperanza de futuro es cuanto menos incierta.</p>

	<p>Durante más de dos tercios del filme, asistimos perplejos al fracaso de la comunicación y del aprendizaje, al desmoronamiento de la escuela como lugar de conocimiento. En lugar de esto, el profesor combate incansable con los alumnos, asumiendo la casi imposibilidad de enseñarles por métodos tradicionales, buscando los intersticios de una resistencia intelectual fortísima por parte de los alumnos, quienes le vacilan, le atacan en todas direcciones, le retan constantemente. El maestro no se rinde, hace acopio de paciencia, vuelve a intentarlo con otra idea, consigue quizá una victoria. Pero a continuación su relación con los alumnos, y el esfuerzo de éstos, vuelve a decaer. Es una guerra que sólo tiene perdedores.</p>

	<p>¿Cómo filmar esta derrota asumida? ¿Esta guerra intelectual? ¿Cómo retratar este paisaje de rostros y de actitudes, de caracteres tan diversos y heterogéneos? Cantet, más que filmarlo, se zambulle visual y sonoramente en este magma, atrapando algunas de las secuencias más tensas, violentas, trágicas y verdaderas en muchos años de cine. En su cámara (en realidad un juego de tres cámaras HD con el que capta réplica, contrarréplica y reacciones secundarias) <strong>late la esencia del desastre de la educación europea actual, sus conservadores y desfasados cánones; pero también la pasión del educador, la energía de la juventud, el valor de la amistad</strong>.</p>

	<p><img id="image23605" src="http://img.blogdecine.com/2009/01/mv5bmja0mjkynji2ml5bml5banbnxkftztcwmze0ntu5mq_002.jpg" class="centro" alt="mv5bmja0mjkynji2ml5bml5banbnxkftztcwmze0ntu5mq_002.jpg" /></p>

	<p>Dice el director: &#8220;...la sensación es que nada se gana para siempre en la educación: lo que parece conquistado un día, se pierde al siguiente, lo que parece imposible de conseguir un día al siguiente sale de la manera más natural. La enseñanza tiene esa imprevisibilidad de las cosas, la crisis puede llegar en cualquier momento, pero también pueden llegar los momentos sublimes.&#8221; Y así lo sentimos en <strong>&#8216;Entre les murs&#8217;</strong>, absoluta merecedora de la Palma de Oro, tanto por el riesgo formal que asume sin falsas componendas, como por las cuestiones mayores que aborda.</p>

	<p>La escuela pública es el pilar irreductible de la sociedad, la generadora de sus libertades. Con un coraje ilimitado, esta película nos sitúa frente a preguntas como: ¿cuáles deberían ser las funciones de la escuela, en el contexto europeo de hoy en día, de cara a las próximas décadas?. ¿O cómo hacerse cargo de los alumnos que tienen grandes dificultades?. ¿O cómo se puede luchar eficazmente contra la violencia y la falta de civismo? Preguntas durísimas, que atañen a todos, y que han de ser respondidas, aunque la mayoria de las veces se consumen en un fracaso colectivo.</p>      ]]></description>
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