'JSA: Joint Security Area', Park Chan-wook y el bosque seco

Hay dos clases de personas. Los cabrones comunistas y los enemigos de los cabrones comunistas.
Recientemente os hablé de dos películas coreanas que partían del mismo núcleo argumental, la división y el conflicto entre las naciones del Sur y del Norte, pero con tratamientos muy diferentes, siendo una un thriller de acción (la mediocre ‘Typhoon’) y la otra un drama de intriga (la estupenda ‘Doble agente’). Os decía que es un punto de partida muy recurrente del cine de allí, ha dado mucho dinero, más aún cuando los norcoreanos (comunistas) se están convirtiendo cada vez más claramente en uno de los enemigos más peligrosos del llamado “mundo civilizado” (o capitalista), al que por supuesto pertenecen los surcoreanos, sus vecinos, sus hermanos. Hoy voy a cerrar este tema, por el momento, con la película que mejor lo ha plasmado, mezclando géneros de una forma ejemplar.
Hace diez años, ‘Shiri’ (1999) reventó las taquillas de Corea, eclipsando incluso a ‘Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma’; la película gira en torno a unos terroristas del Norte que amenazan con atentar en el Sur. Fue el principio de una nueva era cinematográfica en el país, que empezó a sentirse más interesado por lo que hacían sus compatriotas que por lo que llegaba de Hollywood, un comportamiento impensable en otros lugares. Sólo un año después se estrenó ‘JSA: Joint Security Area’ (2000), sobre el misterioso crimen de dos soldados norcoreanos, el público volvió a responder, con mayor entusiasmo aún, y la película desbancó a ‘Shiri’ como la más vista hasta entonces. Gracias a este éxito su realizador, Park Chan-wook pudo recuperar su carrera y emprender la famosa “trilogía de la venganza”.


Bajo el título de
Un detective privado de Los Ángeles es contratado por un poderoso hombre de negocios para que encuentre a su hijo, desaparecido en Hong Kong. Éste es el interesante punto de partida de