
Las expectativas con el estreno hace un par de años de ‘Buried (Enterrado)’ fueron enormes. Que si iba a contar con una distribución a nivel de blockbuster en USA, que si iba a ser un exitazo en todo el mundo. Y es que la loca premisa de rodar una historia que transcurría íntegramente dentro de un ataud causaba mucha curiosidad, pero, por desgracia, el éxito económico estuvo por debajo de lo que algunos se atrevieron a vaticinar. De hecho, en USA finalmente jamás llegó a exhibirse en más de 107 cines cuando se empezó hablando de varios miles y Lionsgate perdió dinero con el poco más de un millón de dólares que ingresó allí. Sin embargo, lo que a nosotros nos interesa es la calidad artística de la película, y ahí nos encontramos con una propuesta fascinante en la que Rodrigo Cortés demostraba un control casi perfecto para la creación del suspense y, sobre todo, la tensión.
Además, ‘Buried (Enterrado)’ recibió, con total merecimiento, muy buenas críticas e incluso llegó a rascar varios Goya en la edición del año pasado, algo no muy habitual cuando optas por rodar tu película en inglés y con un protagonista extranjero. Los ejecutivos de Hollywood imagino que estarían que no cagaban ante la brillantez demostrada por Cortés para poner en imágenes un guión de Chris Sparling que creían infilmable, por lo que no quiero ni pensar en la cantidad de proyectos absurdos que llegarían a ofrecerle. Afortunadamente para nosotros, Cortés optó por aprovechar esta popularidad para conseguir financiación para un proyecto personal, en el cual él asumiría también la elaboración del guión. Estamos entonces ante una prueba de fuego, porque ¿Es ‘Luces rojas’ la confirmación definitiva de que estamos ante un gran director que nos va a dar muchísimas alegrías o un patinazo que convierte a ‘Buried’ en un acierto ocasional?








