El 26 de enero se estrena ‘13 (Tzameti)’ (2005), de Géla Babluani. El trailer se puede ver aquí.
Sébastien es un joven de 22 años que se gana la vida como puede. Trabaja como obrero en una casa cuyo propietario muere repentinamente de sobredosis. Antes de su muerte, el dueño de la casa había recibido un misterioso sobre con un billete de tren y unas instrucciones. Por las conversaciones de la viuda con otros hombres, Sébastien adivina que se trata de un negocio interesante, así que decide tomar ese tren para ganar el dinero que el fallecido ya no podrá obtener. Poco a poco irá recibiendo pistas que le conduzcan a un lugar en el que no sabe qué va a ocurrirle.
La película tiene mucho de film de estudiante, expresión que aquí —al contrario que en EE. UU.— no se suele manejar, pero que no deja dudas sobre lo que indica: un film que se rueda como proyecto fin de carrera, como tesis o nada más terminar los estudios en cine. No significa que sea un mal producto, pues puede tener una serie de ventajas con respecto a aquellas realizadas con más experiencia y arropadas por todo un aparato de producción, pero sí que tiene detalles muy característicos de alguien que comienza. Suelen ser películas frescas, pero también llenas de ambiciones o, en ocasiones, de demasiadas ínfulas. Por otro lado, pueden ser más perfectas que otras al haberse realizado bajo la supervisión de profesores y con sumo cuidado y preparación.

