
Acaba de ganar un merecidísimo premio Goya por su excepcional interpretación de Malamadre en ‘Celda 211’. Todos auguraban que era el favorito, y a pesar de ello Luis Tosar siempre se mostró cauteloso, y nada eufórico a pesar de que estaba cantado (y eso que ya contaba con dos premios). El suyo era un papel goloso, un papel con el que sueñan todo el que quiere ser actor, pero sin embargo, hay que tener el talento para convertirlo en una interpretación de la talla que ha logrado el actor gallego.
Luis Tosar, a pesar de que ahora vive en las portadas de periódicos y revistas, no es un actor que haya buscado la relevancia a toda costa. Ni a pesar de haber cruzado el charco para aventurarse en producciones de Hollywood, se ha mostrado estar por encima del resto. Es un actor cuyo compromiso con la profesión es tan alta como la talla de persona que aparenta.

