
El título de la película podría ser más sencillo, y desde luego, estar mejor ordenado, pero no podría ser más claro. ‘X-Men orígenes: Lobezno’, estrenada ayer en España, hoy en Estados Unidos, supone por un lado el regreso al universo de los “X-Men”, el famoso grupo de mutantes que dieron el salto del cómic a la gran pantalla, proporcionando mucho dinero a la Fox, que pretende volver a repetir la jugada. Por otro lado, la película nos presenta el origen de, seguramente, el superhéroe más popular de dicha saga, Logan, alias Lobezno (Wolverine en la versión original), a quien por supuesto da vida el actor Hugh Jackman, que se ha esforzado por trabajar su físico especialmente para el papel. A los mandos, Gavin Hood, realizador ganador de un Oscar por ‘Totsi’, extraño elegido para tomar el relevo de Brett Ratner, el último en dirigir una película de la Patrulla X.
Aunque su pasado ya formó parte de las historias de ‘X-Men’ y ‘X-Men 2’, esta nueva entrega pretende exponer al público, con más detalles, cómo llega Logan a tener su indestructible esqueleto de adamantium y sus características garras. La idea es, por tanto, desvelarnos cómo llega a ser el Lobezno que todos, en mayor o menor medida, conocemos. De este modo, tenemos un spin-off y una precuela al mismo tiempo, una película centrada ya totalmente en este personaje y cuya trama tiene lugar antes de lo acontecido en las tres primeras entregas. ¿Era necesario este volver atrás? Con una buena historia, desde luego, ¿por qué no? El problema es que ‘X-Men orígenes: Lobezno’ no la tiene, resultando un producto vacío y aburrido. Me parece peor que ‘X-Men 3’, creo que con eso os lo digo todo.

Bueno, parece que por fin se aclara el asunto, vaya manera de marear al personal. Según informan en 