
Neil Marshall había llamado la atención con sus dos anteriores trabajos como director, ‘Dog Soldiers’ y ‘The Descent’, agradables cintas de género que tomando alguna referencia como punto de partida conseguían tener personalidad. Algo parecido a lo que hicieron en otros tiempos directores más solventes y cualificados como John Carpenter y George Miller, que en films como ‘1997: Rescate en Nueva York’, en el caso del primero, o la saga Mad Max, en el caso del segundo, lograban crear modelos a imitar habiéndolos parido de sus propias influencias de films pasados. Tanto Carpenter como Miller lograron dejar un reconocible sello personal en esas obras creando un universo único que les pertenece sólo a ellos, y que tantas y tantas veces ha sido imitado.
‘Doomsday’, la nueva película de Marshall toma como referencia principalmente esos dos modelos (en el caso de la saga del loco Max, más concretamente el segundo título de la misma, ‘Mad Max: El guerrero de la carretera’, y hasta bautiza a dos personajes secundarios con los nombres de Carpenter y Miller), y los mezcla en un desconcertante popurrí lleno de referencias mil, sin sacarle ningún provecho, y al contrario que sus anteriores films, no puede presumir de tener entidad propia. Una desfachatez en toda regla.








Con tanto biopic, no creo que nadie se extrañe por esta noticia, realmente han tardado mucho. El legendario Vivaldi, del que todo el mundo dice que tiene un disco en su casa, tendrá también su propia película. El actor elegido para interpretarle es el irregular 
