Mamma Mia!

‘Mamma Mia!: La película’ es la adaptación al cine de un exitoso musical que toma las canciones del famoso grupo sueco ABBA para crear una comedia romántica en torno a dos mujeres, Donna y Sophie, madre e hija. La joven quiere casarse pero no sin antes descubrir quién es su padre, algo que ni su propia madre, encantada con su vida, sin un hombre a su lado, sabe con certeza. Hay tres candidatos y a los tres escribe la chica, sin decirles la verdad, sólo que están invitados a la boda. El conflicto está servido.
No lo voy a negar. Ver a Pierce Brosnan, Colin Firth y Stellan Skarsgård riendo, bailando y cantando, y a Meryl Streep, Julie Walters y Christine Baranski viviendo y disfrutando cada canción de ABBA es un alegre espectáculo que tiene un gran valor. Quieras o no, se contagia, ese buen humor traspasa la pantalla y le llega al público. Eso sí, hay que matizar. Estoy seguro que habrá más gente a la que le habrá pasado como a mí, que asiste al film con una mezcla de indiferencia y desconexión. Y eso no significa que: 1) seamos unos amargados; 2) no nos gusten los musicales. Es otra cuestión. Es que ‘Mamma Mia!’ no es un gran musical ni tampoco una buena película.

Como era de esperar ante el otro estreno del verano, nadie se ha atrevido a hacerle frente a Batman. Pocos estrenos en este puente de agosto, con todos los ojos puestos en el joker y en el murciélago, por mucho esfuerzo que intente una Meryl Streep recuperando los viejos éxitos de Abba,


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