
Esta madrugada nos informaba un lector (gracias, Sergio) de la lamentable noticia del fallecimiento del director de anime japonés Satoshi Kon, a los cuarenta y siete años de edad, por causas que aún no se han dado a conocer oficialmente, pero que podrían apuntar a un cáncer.
El autor de los títulos ‘Perfect Blue’ (1997), ‘Millennium Actress’ (2001), ‘Tokyo Godfathers’ (2003) y ‘Paprika’ (2006) destacaba principalmente por la estética de su animación, algo recargada y muy colorista, pero de un tremendo preciosismo, a la que sólo podía sobreponerse, si acaso, la fluidez del movimiento de sus personajes, que parecían cargados de líquido. Las atmósferas de sus películas eran igualmente hipnóticas.
Satoshi Kon comenzó como mangaka —dibujante de cómic japonés—, carrera en la que destacó con obras como ‘Regreso al mar’, pero cuando saltó a la fama con su ópera prima como director ‘Perfect Blue’, se decantó por la imagen en movimiento.






