
En varias ocasiones he mencionado que esperaba grandes cosas de la película de Óscar Aibar, ‘El gran Vázquez’, con Santiago Segura, Álex Angulo, Mercè Llorens y Manolo Solo. Había escuchado las anécdotas sobre el genial historietista y me imaginaba que el material daba para mucho, no sólo por el potencial cómico de los sucesos que se plasmaron en el autobiográfico ‘Los cuentos del tío Vázquez’, sino también por la complejidad de retratar a un personaje tan contradictorio, uno de esos protagonistas negativos que, no obstante, debe funcionar como punto de vista y debe quedar por encima de otros que, finalmente, serán los malos.
‘El gran Vázquez’ consigue estar a la altura de varias de sus posibilidades. No es una comedia pura, como habrán imaginado muchos espectadores guiados por la promoción, pero tiene muchos momentos graciosos —eso sí: todos adelantados ya por el tráiler, como suele ocurrir— que nos remontan a nuestra más asentada tradición: la picaresca. La ambientación de época, unida a un vestuario y atrezzo coloristas y a una caracterización que, en cierta forma, imita a los de los tebeos que sus protagonistas dibujan, completan un look atrayente, sólo minado por una fotografía que abusa de los blancos estallados y de la poca profundidad de campo. La inclusión de pequeñas animaciones supone un toque simpático que, al mismo tiempo, servirá para dar a conocer a los más jóvenes las creaciones de Vázquez.


