'Margot y la boda', coñazo neurótico

Seguro que Nicole Kidman está replanteándose muy seriamente su criterio a la hora de elegir papeles protagonistas, porque lo de sus películas recientes no tiene nombre. ‘Invasión’, ‘La Brújula Dorada’ y ahora este insufrible bodrio. No es que ella lo haga mal o esté en peor forma, sino que los títulos en los que ha aparecido como estrella no hay por dónde cogerlos, a pesar de su solvente presencia. Y podría agravarse aún más, con ese culebrón que está por venir llamado ‘Australia’, dirigido por Baz Luhrmann (vade retro).
Pero vamos a lo que vamos. Noah Baumbach había escrito y dirigido ‘Una Historia de Brooklyn’ (esperpéntica traducción de ‘The Squid and the Whale’), y encandiló a muchos con una sencilla historia sobre un divorcio contada con ingenio, elegancia y excelentes perfiles psicológicos en los personajes principales. Por tanto, ver una película suya con Kidman y los eficientes Jennifer Jason Leigh y Jack Black se antojaba, a priori, una opción muy interesante.