Lo habíamos dejado en el momento en que Luke se entera de que Leia es su hermana, y cuando la flota rebelde se reúne para un intento desesperado de acabar con la Estrella de la Muerte, igual que en ‘Una nueva esperanza’, y aunque la reunión no está del todo mal, carece la fuerza de aquella. La dirección de actores es paupérrima, y la planificación sosa y sin chispa, como en un telefilme. Es cargante observar cómo todos los personajes parecen angelitos de la caridad, y hasta se sonríen entre sí como si estuvieran en ‘La casa de la pradera’. Un verdadero pastelón, no parece que vayan a enfrentarse a una muerte segura, probablemente porque saben (y sabemos) que no van a morir.
La cosa está clara, cortar el blindaje de energía desde la Luna de Endor, y así la flota tendrá alguna oportunidad de acceder a la estación de combate. Hay un reencuentro forzadísimo entre Luke, Leia y Han…¡en esa misma sala! Ahí, ahorrando escenarios. A continuación, un diálogo bastante penoso entre Han y Lando (para prestarle el Halcón Milenario, cuando quizá debería haberlo conducido él, aunque claro, eso ya sería parecerse mucho a la primera parte…ejem), en el que sólo les queda darse un buen beso húmedo. No tiene explicación de qué forma pensaban que esto sería buen cine de aventuras, con nuestros queridos personajes enfrentándose a una misión suicida.









