'Tucker, un hombre y su sueño', Coppola contra todos

El coche del mañana…hoy-Preston tucker
Ni en sueños podía Francis Ford Coppola imaginar, cuando en 1973 sacó su talonario para asegurar la difícil distribución de una película por la que nadie daba un duro y que sería un bombazo pocas semanas después, que aquel gesto le valdría la oportunidad de hacer una película que, en parte, iba a contar su propia vida, o al menos iba a hablar de sí mismo más que muchas otras de las suyas. Ahora bien, tampoco fue esa gran película que algunos exégetas de la obra coppoliana aclaman, ni mucho menos. Y es que no estaba Coppola para grandes delirios de autor.
De modo que Lucas le devolvió el favor de ‘American Graffiti’, tres lustros más tarde, cuando Coppola no tenía el menor poder a la hora de elegir proyectos, y le puso en bandeja el guión de ‘Tucker, un hombre y su sueño’, ejerciendo las funciones además de productor ejecutivo, y asegurándole, a pesar de los graves descalabros económicos de los años anteriores, una cierta libertad en el montaje final. ¿Aprovechó FFC la oportunidad? Sólo parcialmente…
