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		<title>Blogdecine</title>
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Blog de cine, los trailers y críticas de películas de todos los estrenos. Información sobre futuros rodajes y todo sobre las estrellas.		</description>
		<pubDate>Mon, 23 Nov 2009 03:36:52 +0000</pubDate>

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      <title><![CDATA['Tucker, un hombre y su sueño', Coppola contra todos]]></title>
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      <pubDate>Sun, 19 Jul 2009 09:02:37 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
      <description><![CDATA[
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      <p><img id="image27004" src="http://img.blogdecine.com/2009/07/tucker03_500.jpg" class="centro" alt="tucker03.jpg" /></p>

	<p><blockquote><br />
El coche del mañana&#8230;hoy</p>

	<p>-Preston tucker</blockquote></p>

	<p>Ni en sueños podía Francis Ford Coppola imaginar, cuando en 1973 sacó su talonario para asegurar la difícil distribución de una película por la que nadie daba un duro y que sería un bombazo pocas semanas después, <strong>que aquel gesto le valdría la oportunidad de hacer una película que, en parte, iba a contar su propia vida</strong>, o al menos iba a hablar de sí mismo más que muchas otras de las suyas. Ahora bien, tampoco fue esa gran película que algunos exégetas de la obra coppoliana aclaman, ni mucho menos. Y es que no estaba Coppola para grandes delirios de autor.</p>

	<p>De modo que Lucas le devolvió el favor de <strong>&#8216;American Graffiti&#8217;</strong>, tres lustros más tarde, cuando Coppola no tenía el menor poder a la hora de elegir proyectos, y le puso en bandeja el guión de <strong>&#8216;Tucker, un hombre y su sueño&#8217;</strong>, ejerciendo las funciones además de productor ejecutivo, y asegurándole, a pesar de los graves descalabros económicos de los años anteriores, una cierta libertad en el montaje final. <strong>¿Aprovechó <span class="caps">FFC</span> la oportunidad? Sólo parcialmente&#8230;</strong></p>

	<p><!--more--></p>

	<p>La primera película de Coppola después de la trágica y traumática muerte de su hijo, es una de las más melancólicas de toda su carrera, y sorprende esto, sobre todo, cuando su tono, por contra, es bastante festivo, y la historia que cuenta, a pesar de estar plagada de malos momentos, de luchas a menudo infructuosas, de sueños a menudo frustrados por la implacable maquinaria industrial del mundo moderno, es una historia de esperanza y de fe. <strong>Nunca una fe, sin embargo, transmitió tanto desamparo.</strong></p>

	<p>Esto viene a demostrar, cuando hablamos de grandísimos cineastas, que lo más importante, la razón de ser de una película y lo que conforma su acabado final,<strong> es el director, su visión y su estado anímico, y todo lo demás fluctúa dependiendo de eso</strong>. Pero esa no es la razón para que &#8216;Tucker&#8217;, al menos para quien firma estas líneas, en lugar de formar parte del selecto grupo de sus obras maestras (los tres &#8216;Padrinos&#8217;, claro, &#8216;Apocalypse&#8217;, &#8216;La conversación&#8217;, &#8216;La ley de la calle&#8217;, &#8216;Dracula&#8217;), lo haga de sus películas soberbiamente ejecutadas pero que nada aportan a su leyenda (&#8216;Legítima defensa&#8217;, &#8216;Corazonada&#8217;). Es decir, hace compañía con su gran desastre financiero (y una de sus películas menos conseguidas) y a un encargo solventado con todo su poderío visual y narrativo, pero menor si tenemos en cuenta que está hecha por quien está hecha, aunque si la hubiera dirigido otro probablemente saludaríamos a ese nuevo gran director.</p>

	<p>Y la razón de que &#8216;Tucker&#8217; sea tan menor es que es un juguete en manos de un director pensando incapaz de hacernos sentir empatía por su personaje. Pero hablemos antes de la razón primera de hacer esta película.</p>

	<p><img id="image27005" src="http://img.blogdecine.com/2009/07/tucker40_500.jpg" class="centro" alt="tucker40.jpg" /></p>

<h2>Preston Coppola</h2>

	<p>Esta interesante historia real que es &#8216;Tucker&#8217;, nos cuenta los azares, desventuras y anhelos de un hombre <strong>que debía ser una fuerza de la naturaleza comparable al propio Coppola</strong>. Preston Tucker es una leyenda dentro de la larga y tumultuosa historia de las compañías automolísticas estadounidenses. ¿Por qué Coppola se dispone a dirigir esta película? Es bien fácil.</p>

	<p>Pues porque Tucker fue un visionario que se enfrentó a las grandes compañías dispuesto a innovar en cuanto a diseños de coches, no sólo interior, también exteriormente. <strong>Sus sorprendentes ideas fueron un fracaso, sobre todo la más importante, el Tucker Torpedo,</strong> pero con él se adelantó a su tiempo y ayudó en el desarrollo de los automóviles actuales. Los paralelismos con el propio Coppola son evidentes, más aún si tenemos en cuenta que los coches de Tucker eran, además de transformadores del concepto de su tiempo, muy bellos para la época, por mucho que no tuvieran éxito de ventas.</p>

	<p>Coppola parecía así asumir su posición como artista: la de un creador apasionado, capaz de configurar muchas de las características del cine futuro, y de dar vida a películas muy bellas, pero que quizá se arruinaría en el camino. Ignoraba quizá que sus dos próximas películas (sobre todo la segunda) <strong>conocerían un éxito de público que durante tanto tiempo se le había resistido</strong> y que por fin recobraría la tranquilidad económica.</p>

	<p><img id="image27006" src="http://img.blogdecine.com/2009/07/tucker29_500.jpg" class="centro" alt="tucker29.jpg" /></p>

<h2>Una fábula ligera</h2>

	<p>No hay la más mínima emoción, ni capacidad de sugestión, en un aparato narrativo tan alambicado y preciosista <strong>como carente de la más mínima capacidad para conmover</strong>. El juego visual de las llamadas telefónicas y la superposición de varios ambientes lumínicos en un mismo plano, para dar la falsa impresión de que la pantalla está dividida, se agota a la tercera vez que hace uso de él. Y aunque la dirección de fotografía de Storaro y el diseño de Tavoularis son magníficos, acaban ahogando a los personajes y ofrecindo más densidad que ellos. Estamos más cerca, pues, de la frialdad de &#8216;The Cotton Club&#8217; que de la valentía de &#8216;Peggy Sue&#8217;.</p>

	<p><strong>Jeff Bridges está bien como Preston Tucker, pero no ofrece uno de sus habituales registros que hacen de la sencillez una virtud, </strong>sino que es un trabajo sin profundidad, sin aristas, un héroe trágico que se sale con la suya a pesar del éxito, que continúa adelante y al que no nos sentimos especialmente unidos, y del que no nos importa si triunfa o no, quizá como al propio Coppola, que da la sensación de filmar con su habitual brillantez, pero si en &#8216;The Cotton Club&#8217; o &#8216;Jardines de piedra&#8217; lo hacía con el corazón ausente, aquí está con el alma ausente, como un cineasta autómata.</p>

	<p>La película pasó sin pena ni gloria por la taquilla de todo el mundo. A Coppola ya le daba igual. Había probado que podía seguir adelante aún con fracasos, trabajando como un mercenario más. <strong>Los ochenta habían terminado y sus cuentas seguían en números rojos.</strong> En pleno &#8216;impasse&#8217; creativo le llegó la oferta de un mediometraje en compañía de dos amigos (Allen y Scorsese), que se acabó titulando &#8216;Historias de Nueva York&#8217;, y del que su<strong> &#8216;Vida sin Zoe&#8217;</strong> es claramente el más inferior, el menos interesante (el que más, sin duda, el impetuoso <strong>&#8216;Apuntes del natural&#8217;</strong>, una pequeña obra maestra de Scorsese).</p>

	<p>Terminado ese proyecto insustancial, <strong>Coppola accedió a culminar la historia de los Corleone con una tercera y definitiva entrega. </strong>Si contando su propia lucha contra los estudios no había podido redimirse como artista, intentaría regresar a sus orígenes (creativa y familiarmente hablando) y quizá librarse de sus fantasmas con una catarsis definitiva. </p>

<h2>Estudio F.F. Coppola en Blogdecine</h2>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/francis-ford-coppola-el-artista-maldito">Francis Ford Coppola, el artista maldito</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/directores/francis-ford-coppola-loco-por-el-cine">Francis Ford Coppola, loco por el cine </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/directores/francis-ford-coppola-un-hombre-de-familia">Francis Ford Coppola, un hombre de familia</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/directores/el-padrino-cinco-hijos-y-un-padre">&#8216;El padrino&#8217;, cinco hijos y un padre </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/el-padrino-el-destino-de-michael">&#8216;El padrino&#8217;, el destino de Michael</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/el-padrino-manchandose-el-traje-de-sangre">&#8216;El padrino&#8217;, manchándose el traje de sangre </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/el-padrino-paraisos-perdidos">&#8216;El padrino&#8217;, paraísos perdidos </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/el-padrino">&#8216;El padrino&#8217;, obra maestra </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/francis-ford-coppola-una-nueva-vida">Francis Ford Coppola, una nueva vida </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/la-conversacion-el-sonido-de-la-soledad">&#8216;La conversación&#8217;, el sonido de la soledad</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/francis-ford-coppola-regresa-michael-corleone">Francis Ford Coppola, regresa Michael Corleone </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/el-padrino-parte-ii-el-origen-de-los-corleone">&#8216;El padrino, parte II&#8217;, el origen de los Corleone </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/el-padrino-parte-ii-la-herencia-de-michael">&#8216;El padrino, parte II&#8217;, la herencia de Michael</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/el-padrino-parte-ii-el-hermano-de-michael">&#8216;El padrino, parte II&#8217;, el hermano de Michael</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/el-padrino-parte-ii-la-decision-de-vito">&#8216;El padrino, parte II&#8217;, la decisión de Vito </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/el-padrino-parte-ii-perdiendo-a-la-familia">&#8216;El padrino, parte II&#8217;, perdiendo a la familia</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/coppola-en-el-corazon-de-las-tinieblas">Coppola en el corazón de las tinieblas </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/apocalypse-now-sonando-con-la-jungla">&#8216;Apocalypse Now&#8217;, soñando con la jungla </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/apocalypse-now-terminar-al-coronel">&#8216;Apocalypse Now&#8217;, terminar al coronel </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/apocalypse-now-por-el-camino-de-baldosas-amarillas">&#8216;Apocalypse Now&#8217;, por el camino de baldosas amarillas </a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/apocalypse-now-cabalgando-helicopteros">&#8216;Apocalypse Now&#8217;, cabalgando helicópteros</a></li>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/apocalypse-now-nunca-salir-de-la-lancha">&#8216;Apocalypse Now&#8217;, nunca salir de la lancha</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/apocalypse-now-el-puente-de-do-lung">&#8216;Apocalypse Now&#8217;, el puente de Do-Lung</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/apocalypse-now-la-plantacion-francesa">
&#8216;Apocalypse Now&#8217;, la plantación francesa </a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/apocalypse-now-el-campamento-de-kurtz">
&#8216;Apocalypse Now&#8217;, el campamento de Kurtz</a></li>
	</ul>
	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/apocalypse-now-el-fin-de-toda-razon">
&#8216;Apocalypse Now&#8217;, el fin de toda razón</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/coppola-y-el-cine-electronico">
Coppola y el cine electrónico</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/corazonada-fragil-colorido">
&#8216;Corazonada&#8217;, frágil colorido</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/rebeldes-juventud-dorada">
&#8216;Rebeldes&#8217;, juventud dorada </a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/la-ley-de-la-calle-el-chico-de-la-moto-reina">
&#8216;La ley de la calle&#8217;, el Chico de la Moto reina</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/the-cotton-club-musica-desalmada">
&#8216;The Cotton Club&#8217;, música desalmada </a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/default/peggy-sue-se-caso-juventud-sin-juventud">
&#8216;Peggy Sue se casó&#8217;, juventud sin juventud</a></li>
	</ul>

	<ul>
		<li><a href="http://www.blogdecine.com/criticas/jardines-de-piedra-el-dolor-de-una-ausencia">
&#8216;Jardines de piedra&#8217;, el dolor de una ausencia</a></li>
	</ul>      ]]></description>
      </item>
                    <item>
      <title><![CDATA['Ed Wood', amor por el cine]]></title>
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      <pubDate>Fri, 23 Jan 2009 07:09:48 +0000</pubDate>

      <author>Adrián Massanet</author>
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      <p><img id="image23724" src="http://img.blogdecine.com/2009/01/4.jpg" class="centro" alt="4.jpg" /></p>

	<p><strong>Tim Burton</strong> es uno de los directores más conocidos del cine norteamericano de las últimas dos décadas. Esto es un hecho indiscutible. Además, los grandes éxitos económicos que ha conocido en su ya larga carrera, le han proporcionado una libertad de movimiento en el fluctuante y resbaladizo Hollywood actual, con la que otros solamente pueden soñar. Para muchos, es un genio, cuyo sello en el cine fantástico es ya legendario, y no han sido pocos los que nos han pedido un análisis de su carrera.</p>

	<p>Sin embargo, para quien esto firma, aún tratándose de un director de talento, en ocasiones brillante, su irregularidad (producto de sus mal calculadas concesiones a una industria implacable) me subleva para otorgarle, en lo personal, ese aura de grandísimo director que otros le dan sin pestañear. Sin ánimo de minusvalorar una trayectoria valiosa, afirmo sin dudarlo que su película más personal es <strong>&#8216;Eduardo Manostijeras&#8217;</strong>, que su película de madurez total es <strong>&#8216;Sleepy Hollow&#8217;</strong>, y entre ambas, la única película con la que ha tocado el techo de los maestros es <strong>&#8216;Ed Wood&#8217;</strong>, <strong>una excepcional obra maestra que emana infinito amor por el cine en cada uno de sus planos</strong>.</p>

	<p><!--more--></p>

	<p>Cuando <strong>Scott Alexander</strong> y <strong>Larry Karaszewski</strong>, que juntos han desarrollado después una carrera más que digna como guionistas, entregaron su libreto de ciento cincuenta páginas a la productora de <strong>Tim Burton</strong>, jamás imaginaron que el célebre cineasta se haría cargo del proyecto, y que le inocularía una profunda identificación emocional, volcándose de manera tan apasionada y ajena a cualquier voluntad de lucimiento o divismo. Aunque con esta elección, Burton firmó su película menos rentable. Pero a nadie le importa esto, sólo nos importa con cuánto talento se nos narra la vida de este perdedor contumaz, de este bicho raro incurable.</p>

	<p>Estos dos guionistas se acercaron a la figura del considerado &#8220;peor director de todos los tiempos&#8221; con cariño y respeto, pero Burton supo leer el magnífico guión (un regalo que muy pocos cineastas tienen la oportunidad de disfrutar) y llegar mucho más allá, estableciendo también paralelismos entre él mismo y el cineasta maldito, en su relación particular y hondísima con <strong>Vincent Price</strong> y <strong>Bela Lugosi</strong>, respectivamente. Dos iconos del cine de terror y de una época inasible e irrecuperable, que significa, a un tiempo, la mentira y la magia inasible del cine.</p>

	<p><img id="image23727" src="http://img.blogdecine.com/2009/01/ewood3.jpg" class="centro" alt="ewood3.jpg" /></p>

	<p>Porque la elección del blanco y negro (majestuoso, indescriptible trabajo del operador <strong>Stefan Czapsky</strong>, que firma un trabajo a la altura de los viejos maestros del cine clásico) es algo más que una mera decisión plástica (que aquí, por primer y única vez, sustituye los colorines habituales de su director, por una profunda verdad grisácea, negra y blanca), es, para empezar, un homenaje a un cine que ya no existe, y para terminar, la mejor forma de acercarse a una caterva de personajes estrambóticos, entrañables y desastrosos. Porque esto es una película de freaks (y en ese sentido, el guiño a la película de <strong>Tod Browning</strong>, en la secuencia de la fiesta fin de rodaje, es evidente) que viven en un mundo paralelo absurdo y melancólico.</p>

	<p>Ellos, junto con Ed, son el alma de esta fiesta del cine (pues su fondo, su forma, su tema y su razón de ser es el cine) que es &#8216;Ed Wood&#8217;, pues son sus vidas, locas y miserables, lo que verdaderamente nos importa, y el núcleo vital de esta maravilla. Y entre todas ellas las vidas de dos criaturas patéticas y apasionantes: el propio Ed, claro, y Bela Lugosi. Al segundo lo interpreta un <strong>Martin Landau</strong> en el mejor papel de su larga y prolífica carrera, adueñándose del mito de Lugosi y dotándole de una fisicidad que nos hace palpable la tragedia de las estrellas caídas, de los artistas masacrados por un arte que vampiriza (nunca mejor dicho) y que no se merece el amor que muchos le dedican.</p>

	<p>Poco importa, por tanto, que Ed Wood sea un director sin la menor formación artística, que no conozca nada de las difícilísimas disciplinas de la escritura de guiones, de dirección de actores, de producción cinematográfica. Lo que verdaderamente importa es su amor ilimitado por el cine, su entrega sin retorno a una actividad que condicionaría su vida para siempre. Pero no es que este bizarro personaje, interpretado con fuerte convicción y valentía suicida por un jovial <strong>Johnny Depp</strong>, tenga muchas oportunidades en la vida. Lleva sus hombros el estigma del fracaso desde su primera aparición.</p>

	<p>Y es que aunque la historia parezca en un principio una comedia ligera sobre las calamidades del cine, pronto se revela una tragedia de hondo calado, cuyas cargas de profundidad hacen acto de presencia cuando la sonrisa más sincera se dibuja en nuestro rostro, el relato nos golpea sin piedad, mostrando una sordidez inesperada, perfilando sin piedad el paisaje desolador de la perdición de las drogas y la autodestrucción. Sin flaquear un instante, Tim Burton navega con gran sabiduría por las sendas de la sátira y de la tragedia, elaborando un mosaico cinéfilo que bebe de las mismas fuentes que enriquece.</p>

	<p><img id="image23728" src="http://img.blogdecine.com/2009/01/1184879999_f.jpg" class="centro" alt="1184879999_f.jpg" /></p>

	<p>Porque si empezamos con un plano aéreo de una maqueta que recuerda, de manera irrevocable, el comienzo de <strong>&#8216;Ciudadano Kane&#8217;</strong>, terminamos con unos platillos volantes que tendrán una auto-respuesta en la siguiente película de Burton (la inclasificable, y por eso fue un fracaso, <strong>&#8216;Mars Attacks&#8217;</strong>). Porque para el director de esta película (no, seguramente, para el director del remake de  &#8216;El planeta de los simios&#8217;, aunque coinciden en su nombre), ambas imágenes comparten igual importancia en la historia del cine.</p>

	<p>Ed Wood es un alter-ego maldito del propio Burton. Su reflejo en el espejo. La sensibilidad de Burton le permite acercarse a una figura artística que nunca conoció su éxito ni su celebridad, pero con la que comparte una debilidad por lo artesanal y directamente cutre que puede ser el cine. Su devoción por Vincent Price es la misma que la que tuvo Wood por Lugosi, aunque en la película se insinúe ese carácter vampírico de Wood al &#8220;usar&#8221; al anciano actor en sus películas. Construida como está la película en torno a su amistad, es un detalle más de coraje el sugerir que en cierta forma Wood se aprovecha de la pobreza y la desesperación de su ídolo.</p>

	<p>En esta compleja y finalmente emocionante amistad, en los meandros de la dificultad extrema de la creación artística, en la supervivencia de la dignidad dentro de un mundo tan cruel y distante como necesario, se encuentran las respuestas a los enigmas de este milagro estético.</p>      ]]></description>
      </item>
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