
Me he permitido el lujo de coger prestado el título de una divertida y maliciosa película del gran François Truffaut, probablemente el director que mejor ha entendido, y plasmado en pantalla, el espíritu femenino, en el amplio sentido de la expresión —nota mental: hacer un especial sobre el realizador francés—. El personaje femenino que da título a ‘Chloe’ (id, Atom Egoyan, 2009) me recuerda bastante al de aquel film de 1972 en el que brillaba en todo su esplendor Bernadette Lafont. Evidentemente hay una distancia abismal entre ambos films, ya sólo porque Egoyan tendría que volver a nacer tres veces para llegar a ser la sombra de Truffaut; pero en el caso de ‘Chloe’ nos encontramos ante un remake de un film francés titulado ‘Nathalie X’ (id, Anne Fontaine, 2003) en el que aparecían Gerard Depardieu y Fanny Ardant, ambos intérpretes de una de las más estimulantes e incisivas disecciones sobre la pareja, ‘La mujer de al lado’ (‘La femme d‘à côté’, François Truffaut, 1981).
Dejando a un lado relaciones y curiosidades, ‘Chloe’ pone sobre la mesa el sempiterno debate de la necesidad de los remakes, que dicho sea de paso y por enésima vez, se hacen desde que el cine es cine —no, no me refiero a 1994, sino a mucho antes—. En el caso de Hollywood la respuesta es muy sencilla, rehacer para su mercado películas que de otra forma no encontrarían una buena distribución. Suele hacerse con films que han sido un éxito en su país de origen, cosa que no ha ocurrido en este caso. Tal vez Egoyan, que hasta cierto punto sorprende verle haciendo un remake, ha visto en ella material interesante para llevarlo a su terreno. Tal vez.


