'¡Me ha caído el muerto!', David Koepp y el más allá

‘¡Me ha caído el muerto!’ es el horripilante título con el que se ha estrenado en nuestro país ‘Ghost Town’. Desde ya es una de las peores traducciones (en realidad no es tal) que ha tenido una película en nuestra querida España, llegando a desvirtuar por completo el sentido de la película. Estamos ante una comedia, eso es bien cierto, una comedia ligera, que por culpa de su ridículo (a ver cuantos adjetivos se me ocurren al hablar de esto) título español hace pensar al espectador de a pie que estamos ante una de esas comedias estúpidas que muy de vez en cuando nos llegan del otro lado del charco.
No leer si no se ha visto la película
Superado el susto inicial de su asqueroso título en castellano, ‘Ghost Town’ tiene dos elementos que bien pueden separarse para hablar de cada uno respectivamente. Ricky Gervais y David Koepp son dos nombres que nada tienen en común, y reunidos en esta película se nota que sus universos son diametralmente opuestos. Gervais es un experto en comedia, y Koepp ha sentido siempre más interés por el lado sórdido del ser humano, por el lado oscuro, dirían algunos.

