Alexander Payne ha dirigido ‘A propósito de Schmidt’ (About Schmidt, 2002), una pequeña y gloriosa sátira en la que la paternidad se descubre fracaso y condena perenne, vacío que constatar a través de un viaje, y también ‘Election’ (id, 1999) donde descubría unas asombrosas y siniestras simetrías entre la ambición trepa de una adolescente y las de un profesor que creía en las causas perdidas como única posibilidad de salvación.Eran ambas películas inesperadas, llenas de un humor profundamente incómodo, marcadas por una dirección de actores sublime y un guión de hierro, basado siempre en poner a sus personajes en lugares ambiguos, exasperantes, pero nunca caricaturescos.
Matt King (George Clooney) se ve sobrevenido no ya por el accidente de su esposa sino por su futura condición de viudo. Forzado a ejercer de padre de sus dos hijas, descubrirá los secretos tras su matrimonio, ya convenientemente destruido, y también emprenderá un singular viaje para encontrar al amante de su esposa. Presionado por sus familiares para vender unos terrenos que han heredado de una larga dinastía hawaiana y sorprendido por el carácter conflictivo de sus dos pequeñas, King intentará tomar una decisión adecuada en un entorno decididamente hostil.











