
Es normal que en Hollywood quieran hacer cuantas más secuelas mejor de esas películas que han gozado de un éxito descomunal. Puede gustarnos o no esa táctica, pero mientras la película que se estrene sea al menos entretenida (requisito mínimo para cualquier película) yo no me voy a quejar. El problema es que eso es algo que no sucedió en el caso de ‘MIIB: Hombres de negro II’, la cual nos ofreció un espectáculo absurdo y aburrido allá por el 2002, y además, aún siendo un relativo éxito económico, la película no satisfizo las exigencias de Sony. Cuando esto pasa, se suele optar por dejar morir la saga y reiniciarla más adelante para que los fans se olviden de lo último que vieron y den una nueva oportunidad a la franquicia. Un buen ejemplo sería el caso de ‘X-Men: Primera generación’, la cual ha servido para recuperar el interés de los fans tras haberlo perdido con la entrega firmada por Bret Ratner.
Sin embargo, es un tanto inusual que se opte por rodar una nueva secuela tras muchos años de inactividad. Me viene a la memoria el caso de la horrible ‘Instinto Básico 2: Adicción al riesgo’ (una de las pocas películas que tuve que quitar sin llegar a acabar de verla), pero la que ahora nos ocupa es ‘Men in Black 3’, la cual va a acabar estrenándose diez años después que la segunda entrega y cuya producción y rodaje ha sido un tanto problemático. La primera señal de problemas es el encontrarnos con cuatro nombres (Etan Cohen, David Koepp, Jeff Nathanson y Michael Soccio) firmando el guión, algo que indica algo malo en la abrumadora mayoría de los casos, pero bueno, eso habrá que confirmarlo cuando la película se estrene. Además, el marketing de la película ha tardado demasiado en arrancar, pero al menos su tráiler sí supo transmitirnos la posible capacidad de la película para ser un buen entretenimiento.




