
Viendo una película como ‘Mi Hermano es Hijo Único’ (Mio Fratello è Figlio Unico, 2007), de éxito de crítica y público en su país de origen, y de escasa repercusión en el nuestro (y no cito el resto, a pesar de ser exhibida en Cannes), uno se hace una vez más la pregunta de por qué auténticos bodrios, y da igual la nacionalidad de los mismos, son bombazos taquilleros en las salas de medio planeta, y películas como ésta parecen destinadas a pudrirse en las estanterías de los videoclubs y sean admiradas únicamente por los seguidores del actual cine italiano.
‘Mi Hermano es Hijo Único’ no es una gran película, ni pasará a la historia, pero desde luego está muy por encima de decenas y decenas de títulos que este año han permanecido en las carteleras españolas, gozando de un mayor e injusto prestigio. Supongo que a eso habrá contribuido la limitada distribución de la película, en la que las brillantes mentes de sus responsables habrán llegado a la conclusión de que no era necesario invertir demasiado dinero en ello. Al fin y al cabo ¿a quién le importa la historia de dos hermanos enfrentados por ideas políticas, pero a los que la sangre les tira? Noooo, es mejor comprarse en dvd la de los robots del espacio, no te j…

