‘Cásate conmigo’ ¿le faltan las risas enlatadas?
Cuantas más comedias románticas se hacen, más difícil es encontrar una que resulte medianamente buena. Entre las pasables ya no nos queda más remedio que incluir las que sólo hacen reír sin ser románticas y las que emocionan sin provocarnos la risa. Que se consigan ambos resultados en un mismo film es algo que no se ha visto en años. ‘Cásate conmigo’ es otra de las películas que satisface sólo en uno de los dos aspectos, aunque en el otro tampoco está tan lejos de lograr sus propósitos.
El film que comenzó llamándose ‘The Pleasure of Your Company’, para luego pasar por ‘Wedding Daze’ y ‘The Next Girl I See’, tiene numerosos elementos que seguramente son muy graciosos sobre el papel, pero que no terminan de serlo en la pantalla. Quizá esto se deba a la forma en al que están rodadas o interpretadas las escenas —que sería la razón más lógica y habitual—, pero es posible que sea culpa del sonido, pues resulta hueco y poco trabajado, como si no hubiese ambientación. Tanto es así que da la sensación de que le hiciesen falta risas enlatadas.


